17 Junio 2007 Seguir en 
La crisis energética se agrava en Tucumán. En la madrugada de ayer se cayeron cuatro torres de alta tensión, y por la tarde, la petrolera Repsol YPF anunció la restricción total del suministro de gas a sus clientes industriales. Esta medida ya se cobró su primera víctima: Papelera Tucumán informó que hoy suspenderá su actividad fabril.
El derrumbe en Los Aguirre afectará a pobladores y a fábricas del sur tucumano, del oeste catamarqueño y del este santiagueño, que sufrirán una baja de tensión en los horarios pico de consumo (19 a 24). La reparación llevará dos o tres días. El gerente de operaciones de Transnoa, Oscar Mealla, atribuyó la caída de las columnas, que soportan las líneas de alta tensión de 132.000 voltios, a "actos de vandalismo", y realizó una denuncia policial. Además, pidió a los usuarios que reduzcan el consumo de energía.
A su vez, la medida de Repsol YPF, aparte de afectar en forma directa a Papelera Tucumán (sólo se provee de gas de esa petrolera), alcanza a otras industrias. Sin embargo, estas pueden funcionar parcialmente, ya que también reciben gas de Gasnor, la que hasta ahora suministra el fluido al 100%, o lo reemplazan con combustibles alternativos. Pero, si persiste la ola de frío, la restricción podría llevar al desabastecimiento.
El derrumbe en Los Aguirre afectará a pobladores y a fábricas del sur tucumano, del oeste catamarqueño y del este santiagueño, que sufrirán una baja de tensión en los horarios pico de consumo (19 a 24). La reparación llevará dos o tres días. El gerente de operaciones de Transnoa, Oscar Mealla, atribuyó la caída de las columnas, que soportan las líneas de alta tensión de 132.000 voltios, a "actos de vandalismo", y realizó una denuncia policial. Además, pidió a los usuarios que reduzcan el consumo de energía.
A su vez, la medida de Repsol YPF, aparte de afectar en forma directa a Papelera Tucumán (sólo se provee de gas de esa petrolera), alcanza a otras industrias. Sin embargo, estas pueden funcionar parcialmente, ya que también reciben gas de Gasnor, la que hasta ahora suministra el fluido al 100%, o lo reemplazan con combustibles alternativos. Pero, si persiste la ola de frío, la restricción podría llevar al desabastecimiento.







