15 Junio 2007 Seguir en 
En los últimos dos años, los avances para lograr el reingreso del limón a Estados Unidos fueron importantes. Sin embargo, parece difícil que la fruta pueda volver a venderse en el mercado norteamericano a partir de 2008, como se creía. “Esta negociación no es fácil, pero la Argentina cumplió con absolutamente todos los pasos que se exigían; la decisión está en Estados Unidos, que tiene sus tiempos y sus problemas internos, y no sé en qué plazos ellos van a expedirse”, destacó el vicepresidente del Senasa, Carlos Casamiquela, en diálogo con LA GACETA.
Dijo que, además, se invitó a una misión norteamericana para que ver y discutir en nuestro país sobre los problemas sanitarios reales. “Pero la decisión es de ellos, y tiene un grado de complicación, porque la Argentina era proveedora y terminamos con un juicio interno en Estados Unidos muy complicado. O sea que hay antecedentes que perturban o condicionan este proceso de negociación”, admitió.
Durante dos temporadas consecutivas -entre 2000 y 2001- los limones tucumanos se vendieron en fresco en Estados Unidos, hasta que la Justicia de California se hizo eco de una demanda formulada por citricultores de ese Estado y dispuso el cierre de ese mercado. El fallo objetó la autorización que había otorgado el Aphis a la venta de cítricos argentinos en ese país y desde ese momento se cerró el mercado a la fruta.
Casamiquela recordó que ahora hay un cambio en la situación sanitaria de Estados Unidos, que tomó la decisión de no combatir la cancrosis a través de un programa de eliminación de plantas, que le costaba millones de dólares. “Empezaron a discutir con la Argentina cuál es la estrategia de nuestro país para controlar estas enfermedades sin la eliminación o erradicación de los montes”, subrayó.
El vicepresidente del Senasa destacó que el Gobierno nacional aspira a lograr el reingreso del limón a Estados Unidos en 2008. “Pero en esto no tenemos que ser muy aventurados sino tranquilos y cautos. Esta es una decisión del Gobierno de Estados Unidos y hay procesos legales que tienen que cumplirse. Las informaciones deben aparecer en internet durante cinco o seis meses; hay procesos de consulta pública que debe respetarse”, reconoció.
Avances increíbles
Por su parte, Ron Sequeira, integrante del grupo de Análisis de Riesgo del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), calificó de “increíbles” los avances de los sistemas de control de plagas en la Argentina, comprados con otros sistemas, “e incluso con los que tenemos en Estados Unidos. Explicó que de unos sistemas de monitoreo y vigilancia y de manejo de riesgos que eran casi individualistas “ahora tenemos un sistema coordinado”.
“La mayoría de las empacadoras de la Argentina ya entienden la interacción entre los sistemas de calidad y los sistemas de manejos de riesgos. Y lo manejan de una manera excelente, así que yo creo que en un futuro, el pronóstico para la exportación del NOA son excelentes”, subrayó.
Explicó que cuando se cerró el mercado estadounidense a los limones del NOA había datos críticos e incertidumbre que se tenían que abordar. “Esto nos llevó a identificar una serie de problemas que efectivamente necesitaban seguimiento, para los cuales en ese momento no teníamos respuestas”, remarcó. Dijo que en los últimos dos años, junto al Senasa, “hemos empezado a hacer intercambios técnicos y establecimos vínculos más próximos”.
Sequeira dejó en claro que actualmente ambas partes intercambiaron los datos de análisis de riesgos de las especies cuarentenarias. “Es posible que de aquí a fin de año tengamos una resolución a los efectos técnicos. Luego, hay un proceso legal que seguir. Pero no podemos predecir cuándo puede salir la autorización de la reapertura”, concluyó.
Dijo que, además, se invitó a una misión norteamericana para que ver y discutir en nuestro país sobre los problemas sanitarios reales. “Pero la decisión es de ellos, y tiene un grado de complicación, porque la Argentina era proveedora y terminamos con un juicio interno en Estados Unidos muy complicado. O sea que hay antecedentes que perturban o condicionan este proceso de negociación”, admitió.
Durante dos temporadas consecutivas -entre 2000 y 2001- los limones tucumanos se vendieron en fresco en Estados Unidos, hasta que la Justicia de California se hizo eco de una demanda formulada por citricultores de ese Estado y dispuso el cierre de ese mercado. El fallo objetó la autorización que había otorgado el Aphis a la venta de cítricos argentinos en ese país y desde ese momento se cerró el mercado a la fruta.
Casamiquela recordó que ahora hay un cambio en la situación sanitaria de Estados Unidos, que tomó la decisión de no combatir la cancrosis a través de un programa de eliminación de plantas, que le costaba millones de dólares. “Empezaron a discutir con la Argentina cuál es la estrategia de nuestro país para controlar estas enfermedades sin la eliminación o erradicación de los montes”, subrayó.
El vicepresidente del Senasa destacó que el Gobierno nacional aspira a lograr el reingreso del limón a Estados Unidos en 2008. “Pero en esto no tenemos que ser muy aventurados sino tranquilos y cautos. Esta es una decisión del Gobierno de Estados Unidos y hay procesos legales que tienen que cumplirse. Las informaciones deben aparecer en internet durante cinco o seis meses; hay procesos de consulta pública que debe respetarse”, reconoció.
Avances increíbles
Por su parte, Ron Sequeira, integrante del grupo de Análisis de Riesgo del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), calificó de “increíbles” los avances de los sistemas de control de plagas en la Argentina, comprados con otros sistemas, “e incluso con los que tenemos en Estados Unidos. Explicó que de unos sistemas de monitoreo y vigilancia y de manejo de riesgos que eran casi individualistas “ahora tenemos un sistema coordinado”.
“La mayoría de las empacadoras de la Argentina ya entienden la interacción entre los sistemas de calidad y los sistemas de manejos de riesgos. Y lo manejan de una manera excelente, así que yo creo que en un futuro, el pronóstico para la exportación del NOA son excelentes”, subrayó.
Explicó que cuando se cerró el mercado estadounidense a los limones del NOA había datos críticos e incertidumbre que se tenían que abordar. “Esto nos llevó a identificar una serie de problemas que efectivamente necesitaban seguimiento, para los cuales en ese momento no teníamos respuestas”, remarcó. Dijo que en los últimos dos años, junto al Senasa, “hemos empezado a hacer intercambios técnicos y establecimos vínculos más próximos”.
Sequeira dejó en claro que actualmente ambas partes intercambiaron los datos de análisis de riesgos de las especies cuarentenarias. “Es posible que de aquí a fin de año tengamos una resolución a los efectos técnicos. Luego, hay un proceso legal que seguir. Pero no podemos predecir cuándo puede salir la autorización de la reapertura”, concluyó.





