09 Junio 2007 Seguir en 
Una sostenida baja en los precios externos del azúcar y la tendencia creciente en la producción de caña en la Argentina -lo que genera excesos de oferta que pueden impactar negativamente en el valor interno del producto-, son las principales preocupaciones de los industriales azucareros por estos días. Así quedó evidenciado en el documento que dio a conocer la Unión Industrial Argentina (UIA) en el "VI Foro federal de la Industria - Región NOA", que concluyó ayer en la ciudad de Salta.
Durante el encuentro de industriales se trabajó en base a cinco talleres, sobre azúcar, cítricos, minería, producción caprina y turismo.
El taller sobre azúcar fue el que concitó la mayor atención. En el acápite denominado "Análisis de fortalezas y debilidades del sector", el informe menciona entre las primeras la capacidad agrícola-industrial en crecimiento en la actividad; el importante grado de integración de la cadena en materia comercial, y la conformación de consorcios informales de exportación. Respecto de las debilidades, menciona el riesgo de caída de precios internos ante sobreoferta de producción. En esta línea, hace referencia a la "dificultad para ajustarse a cambiantes condiciones en materia de precios y demanda, dado el carácter plurianual del cultivo de caña de azúcar" y a precios internacionales volátiles, con mercado internacional protegido.
En el capítulo "Análisis de oportunidades y amenazas del sector", se destacan como ventajas el reposicionamiento del azúcar como alimento nutritivo y saludable y la posible mayor sustitución del jarabe de fructosa de maíz por azúcar ante la utilización del maíz con fines energéticos. También incluye el incremento de demanda de países energéticos y de consumo de etanol para la obtención de biocombustibles. Entre las amenazas, se destacan la posibilidad de quiebre del consorcio de exportación ante la presencia de condiciones favorables de negociación individual; el hecho de ser el azúcar un producto sensible por ser parte de la canasta básica, y el déficit energético industrial.
En el plano comercial, para los próximos años los azucareros se proponen fortalecer la cadena para colocar los excedentes en el mercado internacional, con el fin de mejorar la rentabilidad de la industria, entre otros objetivos. Entre los principales lineamientos de la agenda de trabajo, los industriales se comprometieron a formalizar la conformación de los consorcios de exportación.
Durante el encuentro de industriales se trabajó en base a cinco talleres, sobre azúcar, cítricos, minería, producción caprina y turismo.
El taller sobre azúcar fue el que concitó la mayor atención. En el acápite denominado "Análisis de fortalezas y debilidades del sector", el informe menciona entre las primeras la capacidad agrícola-industrial en crecimiento en la actividad; el importante grado de integración de la cadena en materia comercial, y la conformación de consorcios informales de exportación. Respecto de las debilidades, menciona el riesgo de caída de precios internos ante sobreoferta de producción. En esta línea, hace referencia a la "dificultad para ajustarse a cambiantes condiciones en materia de precios y demanda, dado el carácter plurianual del cultivo de caña de azúcar" y a precios internacionales volátiles, con mercado internacional protegido.
En el capítulo "Análisis de oportunidades y amenazas del sector", se destacan como ventajas el reposicionamiento del azúcar como alimento nutritivo y saludable y la posible mayor sustitución del jarabe de fructosa de maíz por azúcar ante la utilización del maíz con fines energéticos. También incluye el incremento de demanda de países energéticos y de consumo de etanol para la obtención de biocombustibles. Entre las amenazas, se destacan la posibilidad de quiebre del consorcio de exportación ante la presencia de condiciones favorables de negociación individual; el hecho de ser el azúcar un producto sensible por ser parte de la canasta básica, y el déficit energético industrial.
En el plano comercial, para los próximos años los azucareros se proponen fortalecer la cadena para colocar los excedentes en el mercado internacional, con el fin de mejorar la rentabilidad de la industria, entre otros objetivos. Entre los principales lineamientos de la agenda de trabajo, los industriales se comprometieron a formalizar la conformación de los consorcios de exportación.





