20 Mayo 2007 Seguir en 
Desde que se lanzó el Plan Nacional de Regularización del Trabajo, en setiembre de 2003, los organismos federales relevaron la situación de más de 1,2 millón de trabajadores argentinos. El 25% de ese personal fiscalizado estaba en negro, lo que derivó en sanciones contra los infractores. “Por tomar empleados en negro hemos multado a empresas por $ 73 millones desde entonces”, señaló a LA GACETA el subsecretario de Fiscalización del Trabajo y de la Seguridad Social, Julio César Casavelos, designado por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para profundizar los controles en todo el país. En una charla telefónica con nuestro diario, dijo que el 34,4% del personal que estaba en condiciones irregulares (103.200 casos) ya fue inscripto por su empleador.
-Muchos dicen que es más barato tener un empleado en negro que registrarlo, por una cuestión de costo laboral...
-Esa es una falsa concepción, y se debe a que venimos de una época en la que el Estado no hacía fiscalización del trabajo; eso llevó a que la Argentina registrara tasas superiores al 50% de empleo no registrado. Con el Plan de Regularización la situación comenzó a revertirse. El indicador tiende a la baja.
-El Ministerio de Trabajo calculó que el fisco pierde cerca de $ 7.000 millones por la falta de aportes del personal en negro...
-Eso está recuperándose, en parte por la política económica adoptada por el presidente, Néstor Kirchner, que alentó la generación de tres millones de empleos, y también por la fiscalización constante. Sin ninguna duda se está ganando la batalla contra el empleo en negro. Y esto obedece a que el Presidente y el ministro Tomada pusieron en el tapete un tema del que antes no se hablaba, que se ocultaba. Hoy la estructura de control se consolidó, y eso hace que la tendencia histórica, de alto trabajo no registrado, se revierta.
-En Tucumán anuncian medidas para endurecer las sanciones. ¿Ese es el camino más directo para combatir el problema?
-Las provincias vienen haciendo aportes importantes en la lucha contra el empleo en negro. Algunas, como Tucumán, más que otras. Son las que tienen el poder de policía en material laboral. La Nación tiene que complementar esa tarea de fiscalización, y es por eso que organizamos operativos conjuntos.
-Los índices oficiales señalan que, en la provincia, la construcción, el servicio doméstico y el comercio son los que tienen más personal en negro. ¿Es una tendencia nacional?
-La construcción, sin dudas, es un sector que muestra un índice elevado en todo el país. En el servicio doméstico se blanquearon 220.000 personas (hay 1,2 millón de empleadas ), y no se justifica el alto incumplimiento fiscal porque cualquier empleador puede pagar $ 50 mensuales, con lo que le garantiza a su empleada jubilación y la obra social. En muchos casos, el Estado absorbe parte del costo.
-¿Habrá fiscalizaciones en la temporada invernal?
-Tenemos previsto fiscalizar el trabajo en las distintas zonas turísticas del país. Seguramente estaremos haciendo operativos en Tucumán.
En el NOA, sobre un total de 633.360 asalariados, el 48,8% de ese total está en negro. Esto quiere decir que 309.100 personas no gozarán de una jubilación.
En el Gran San Miguel de Tucumán, el trabajo no registrado alcanza al 48,7% del total de asalariados. Hay 101.440 empleados en condiciones irregulares.
En Tucumán, el salario promedio bruto mensual de un empleado registrado es de $ 1.424. Un trabajador en negro gana poco más de la mitad de esa suma.
Pese a la recuperación de la economía nacional, en la Argentina uno de cada cuatro asalariados no registrados siguen siendo pobreza, alerta Idesa.
En su informe sobre una encuesta anual señala que en Sudamérica más del 46% de los empleadores tiene problemas para cubrir cargos ejecutivos y operarios de producción. Según el relevamiento, efectuado entre más de 37.000 empleadores de 27 países (871 de la Argentina), la economía está enfrentando una escasez de talentos, y en el país enfrenta una situación similar a la del resto del mundo.
“Circunstancias demográficas, educativas y de avance tecnológico indican que el problema va a agudizarse en los próximos 10 años, lo que podría amenazar los motores del crecimiento y la prosperidad económica mundial”, señaló Alfredo Fagalde, gerente general de la compañía. Los profesionales más demandados en la Argentina -y los más escasos- son, por orden de importancia, técnicos, gerentes/ejecutivos, personas que ejercen oficios manuales calificados (electricistas, soldadores o albañiles), gerentes de ventas, ingenieros, conductores, asistentes administrativos, representantes de ventas, mecánicos y representantes de atención al cliente. (Télam)
-Muchos dicen que es más barato tener un empleado en negro que registrarlo, por una cuestión de costo laboral...
-Esa es una falsa concepción, y se debe a que venimos de una época en la que el Estado no hacía fiscalización del trabajo; eso llevó a que la Argentina registrara tasas superiores al 50% de empleo no registrado. Con el Plan de Regularización la situación comenzó a revertirse. El indicador tiende a la baja.
-El Ministerio de Trabajo calculó que el fisco pierde cerca de $ 7.000 millones por la falta de aportes del personal en negro...
-Eso está recuperándose, en parte por la política económica adoptada por el presidente, Néstor Kirchner, que alentó la generación de tres millones de empleos, y también por la fiscalización constante. Sin ninguna duda se está ganando la batalla contra el empleo en negro. Y esto obedece a que el Presidente y el ministro Tomada pusieron en el tapete un tema del que antes no se hablaba, que se ocultaba. Hoy la estructura de control se consolidó, y eso hace que la tendencia histórica, de alto trabajo no registrado, se revierta.
-En Tucumán anuncian medidas para endurecer las sanciones. ¿Ese es el camino más directo para combatir el problema?
-Las provincias vienen haciendo aportes importantes en la lucha contra el empleo en negro. Algunas, como Tucumán, más que otras. Son las que tienen el poder de policía en material laboral. La Nación tiene que complementar esa tarea de fiscalización, y es por eso que organizamos operativos conjuntos.
-Los índices oficiales señalan que, en la provincia, la construcción, el servicio doméstico y el comercio son los que tienen más personal en negro. ¿Es una tendencia nacional?
-La construcción, sin dudas, es un sector que muestra un índice elevado en todo el país. En el servicio doméstico se blanquearon 220.000 personas (hay 1,2 millón de empleadas ), y no se justifica el alto incumplimiento fiscal porque cualquier empleador puede pagar $ 50 mensuales, con lo que le garantiza a su empleada jubilación y la obra social. En muchos casos, el Estado absorbe parte del costo.
-¿Habrá fiscalizaciones en la temporada invernal?
-Tenemos previsto fiscalizar el trabajo en las distintas zonas turísticas del país. Seguramente estaremos haciendo operativos en Tucumán.
Puntos clave del conflicto
Según los datos del Indec, hacia fines del año pasado había 3,3 millones de trabajadores no registrados en los 31 aglomerados urbanos de la Argentina.En el NOA, sobre un total de 633.360 asalariados, el 48,8% de ese total está en negro. Esto quiere decir que 309.100 personas no gozarán de una jubilación.
En el Gran San Miguel de Tucumán, el trabajo no registrado alcanza al 48,7% del total de asalariados. Hay 101.440 empleados en condiciones irregulares.
En Tucumán, el salario promedio bruto mensual de un empleado registrado es de $ 1.424. Un trabajador en negro gana poco más de la mitad de esa suma.
Pese a la recuperación de la economía nacional, en la Argentina uno de cada cuatro asalariados no registrados siguen siendo pobreza, alerta Idesa.
Cada vez es más difícil conseguir a los talentos
BUENOS AIRES.- El 41% de los empleadores argentinos se enfrenta con dificultades para encontrar personal calificado en varios puestos, principalmente técnicos, informó ayer la consultora Manpower.En su informe sobre una encuesta anual señala que en Sudamérica más del 46% de los empleadores tiene problemas para cubrir cargos ejecutivos y operarios de producción. Según el relevamiento, efectuado entre más de 37.000 empleadores de 27 países (871 de la Argentina), la economía está enfrentando una escasez de talentos, y en el país enfrenta una situación similar a la del resto del mundo.
“Circunstancias demográficas, educativas y de avance tecnológico indican que el problema va a agudizarse en los próximos 10 años, lo que podría amenazar los motores del crecimiento y la prosperidad económica mundial”, señaló Alfredo Fagalde, gerente general de la compañía. Los profesionales más demandados en la Argentina -y los más escasos- son, por orden de importancia, técnicos, gerentes/ejecutivos, personas que ejercen oficios manuales calificados (electricistas, soldadores o albañiles), gerentes de ventas, ingenieros, conductores, asistentes administrativos, representantes de ventas, mecánicos y representantes de atención al cliente. (Télam)







