20 Mayo 2007 Seguir en 
Los trabajadores metalúrgicos de Tucumán lograron conquistas salariales importantes en los últimos años, pero denuncian que es elevada la informalidad en el sector. Miguel Oyamada, secretario adjunto de la delegación Tucumán de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), dejó en claro que los trabajadores de las metalmecánicas "estamos bien", luego de haber negociado salarios en paritarias. "Sacamos un aumento del 19% y se eliminó la categoría de peón, que estaba dentro de la escala salarial. Ahora el sueldo básico parte del operario", subrayó.
En la última discusión salarial, el sector firmó un convenio hasta febrero de 2008 por un básico de $ 1.200 y una suma fija mensual de $ 200. Antes de la negociación, el básico en la actividad "no llegaba a los $ 800", reveló el sindicalista. "En la categoría ?oficial múltiple, el básico ahora es de $ 2.000", recalcó Oyamada.
Reconoció que el nivel de actividad en la industria metalmecánica de la provincia es óptimo. Sin embargo, se quejó por el elevado porcentaje de trabajadores informales que existe. "Seguimos con los problemas por el trabajo en negro, que alcanza al 50% del total de empleados", resaltó. Dijo que en la UOM se encuentran registrados 2.000 operarios, pero aclaró que en realidad deben trabajar otras 2.000 personas en la industria metalmecánica de Tucumán.
"Otro problema que se suma a las irregularidades del sector es la tendencia cada vez mayor a que las empresas hacen figurar en los recibos de sueldo que el obrero trabaja medio día, cuando en realidad se desempeñan durante jornada completa", denunció Oyamada.
Según el gremialista, las empresas emplean esta práctica para evitar el pago de aportes previsionales, de obra social, etcétera. "Desgraciadamente, el obrero es cómplice de esto, porque él sabe que le están robando, y no denuncia, en gran medida por temor a represalias", apuntó. Dejó en claro que la reducción de los aportes a la obra social representa un gran perjuicio para este sistema. "Además, a la hora de jubilarse cobrarán una asignación mínima", añadió. Según el dirigente gremial, "la mayoría de las metalúrgicas de Tucumán lleva adelante esta modalidad".
Oyamada también cuestionó a las metalúrgicas que se anotaron en el "Plan de entrenamiento laboral", mediante el cual jóvenes tienen la oportunidad de ingresar a trabajar a empresas del medio y reciben una remuneración que aportan entre el Estado y los privados.
"No puede ser que metalúrgicas importantes, que hacen trabajos internacionales, hayan ingresado a estos planes. Contratan personal y les pagan monedas; luego los perjudican, porque los dejan sin trabajo cuando se les ocurre y sin indemnización", indicó.
"Eso de que les sirve para aprender a trabajar y que tienen la posibilidad de quedar efectivos es mentira", agregó el sindicalista.
Admitió que es intensa la tarea en las metalmecánicas. "No alcanza el tiempo para cumplir con los trabajos, porque las empresas trabajan el doble de lo que ocurría antes de 2002. Sin embargo, las metalúrgicas siempre adoptan mañas o jugadas para sacarle algo más al obrero", remarcó. "Si el operario formula algún reclamo, la respuesta en general es que si no le gusta, que se vaya. Hacemos inspecciones con la Secretaría de Trabajo, pero luego las empresas presionan en forma individual a los trabajadores y terminan haciendo lo que quieren", concluyó Oyamada.
La industria metalmecánica reviste especial relevancia en la economía de Tucumán, en parte porque sostiene a actividades clave, como la azucarera, pero también porque es una fuente importante de divisas por exportaciones.
La Subsecretaría de Industria y Comercio Exterior de la Provincia informó que en 2006 el sector concretó exportaciones por U$S 136 millones, un 22% del total que vendió Tucumán al exterior. El titular del área, Miguel Cerviño, comentó que se conformó un "cluster" de seis compañías metalmecánica, con el propósito de lograr la certificación de calidad ISO 9001, para exportar y para poder comercializar con empresas locales de la talla de Scania. "Se trata de empresas que poseen entre 20 y 30 empleados en promedio, y que reciben fondos de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme)", remarcó. Dijo que otras empresas interesadas en certificar calidad podrán inscribirse para nuevos "clusters".
La directora de Industria y de la Micro y Pequeña Mediana Empresa, Sonia Cesca, reconoció la importancia del sector metalmecánico como soporte de la industria. "Si hay reactivación en las industrias tucumanas, esto tira de la actividad metalmecánica. Es difícil que la industria crezca sin los servicios de las metalúrgicas", apuntó. Reconoció que estas compañías están en proceso de adaptación a las nuevas realidades, lo que se traduce en dificultades a la hora de cumplir en tiempo con sus trabajos.
En la última discusión salarial, el sector firmó un convenio hasta febrero de 2008 por un básico de $ 1.200 y una suma fija mensual de $ 200. Antes de la negociación, el básico en la actividad "no llegaba a los $ 800", reveló el sindicalista. "En la categoría ?oficial múltiple, el básico ahora es de $ 2.000", recalcó Oyamada.
Reconoció que el nivel de actividad en la industria metalmecánica de la provincia es óptimo. Sin embargo, se quejó por el elevado porcentaje de trabajadores informales que existe. "Seguimos con los problemas por el trabajo en negro, que alcanza al 50% del total de empleados", resaltó. Dijo que en la UOM se encuentran registrados 2.000 operarios, pero aclaró que en realidad deben trabajar otras 2.000 personas en la industria metalmecánica de Tucumán.
"Otro problema que se suma a las irregularidades del sector es la tendencia cada vez mayor a que las empresas hacen figurar en los recibos de sueldo que el obrero trabaja medio día, cuando en realidad se desempeñan durante jornada completa", denunció Oyamada.
Según el gremialista, las empresas emplean esta práctica para evitar el pago de aportes previsionales, de obra social, etcétera. "Desgraciadamente, el obrero es cómplice de esto, porque él sabe que le están robando, y no denuncia, en gran medida por temor a represalias", apuntó. Dejó en claro que la reducción de los aportes a la obra social representa un gran perjuicio para este sistema. "Además, a la hora de jubilarse cobrarán una asignación mínima", añadió. Según el dirigente gremial, "la mayoría de las metalúrgicas de Tucumán lleva adelante esta modalidad".
Oyamada también cuestionó a las metalúrgicas que se anotaron en el "Plan de entrenamiento laboral", mediante el cual jóvenes tienen la oportunidad de ingresar a trabajar a empresas del medio y reciben una remuneración que aportan entre el Estado y los privados.
"No puede ser que metalúrgicas importantes, que hacen trabajos internacionales, hayan ingresado a estos planes. Contratan personal y les pagan monedas; luego los perjudican, porque los dejan sin trabajo cuando se les ocurre y sin indemnización", indicó.
"Eso de que les sirve para aprender a trabajar y que tienen la posibilidad de quedar efectivos es mentira", agregó el sindicalista.
Admitió que es intensa la tarea en las metalmecánicas. "No alcanza el tiempo para cumplir con los trabajos, porque las empresas trabajan el doble de lo que ocurría antes de 2002. Sin embargo, las metalúrgicas siempre adoptan mañas o jugadas para sacarle algo más al obrero", remarcó. "Si el operario formula algún reclamo, la respuesta en general es que si no le gusta, que se vaya. Hacemos inspecciones con la Secretaría de Trabajo, pero luego las empresas presionan en forma individual a los trabajadores y terminan haciendo lo que quieren", concluyó Oyamada.
El sector participa con el 22% de las exportaciones
La industria metalmecánica reviste especial relevancia en la economía de Tucumán, en parte porque sostiene a actividades clave, como la azucarera, pero también porque es una fuente importante de divisas por exportaciones.
La Subsecretaría de Industria y Comercio Exterior de la Provincia informó que en 2006 el sector concretó exportaciones por U$S 136 millones, un 22% del total que vendió Tucumán al exterior. El titular del área, Miguel Cerviño, comentó que se conformó un "cluster" de seis compañías metalmecánica, con el propósito de lograr la certificación de calidad ISO 9001, para exportar y para poder comercializar con empresas locales de la talla de Scania. "Se trata de empresas que poseen entre 20 y 30 empleados en promedio, y que reciben fondos de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme)", remarcó. Dijo que otras empresas interesadas en certificar calidad podrán inscribirse para nuevos "clusters".
La directora de Industria y de la Micro y Pequeña Mediana Empresa, Sonia Cesca, reconoció la importancia del sector metalmecánico como soporte de la industria. "Si hay reactivación en las industrias tucumanas, esto tira de la actividad metalmecánica. Es difícil que la industria crezca sin los servicios de las metalúrgicas", apuntó. Reconoció que estas compañías están en proceso de adaptación a las nuevas realidades, lo que se traduce en dificultades a la hora de cumplir en tiempo con sus trabajos.










