Un sector que creció a partir del final de la convertibilidad

Sus ventas y sus industrias crecieron y las empresas tucumanas exportan a otras provincias y a otros países.

LA GACETA / HECTOR PERALTA
LA GACETA / HECTOR PERALTA
20 Mayo 2007
La salida de la Convertibilidad, en enero de 2002, marcó el comienzo del resurgimiento de la industria metalmecánica en Tucumán. Hasta esa fecha, la paridad $ 1 igual a U$S 1 se había convertido en una pesada carga para las empresas del sector, que veían cómo sus clientes preferían, en la mayoría de los casos, acudir a Brasil o a otros países de la región para realizar trabajos de mantenimiento, remodelación o ampliación de sus fábricas. Además, el escenario económico de aquellos años (entre 1998 y 2002 el PBI del país fue negativo) ubicó en situación de quiebra a las fábricas tucumanas y, por ende, las metalmecánicas disminuyeron su caudal de trabajo.
Sin embargo, ese escenario adverso cambió. La evolución de una actividad económica va de la mano de otra. Las fábricas (ingenios, citrícolas, textiles, mineras, automotrices, etcétera) ponen en funcionamiento maquinarias que deben ser mantenidas y, cada tanto, reparadas; en particular, en el contexto de sobredemanda y de fuerte crecimiento en que se encuentra el país. Y estas tareas, a su vez, están a cargo de otras empresas, que crecen al ritmo de las industrias: las metalmecánicas. En 2006, las industrias de este rubro confirmaron que su actividad ya pasó la etapa de recuperación y que actualmente están en expansión: el año pasado crecieron un 30% respecto de 2005 y sus clientes no son sólo tucumanos. Fábricas de otras provincias (como Córdoba, Salta, Jujuy y Catamarca) y de otros países (como Bolivia y hasta de la Unión Europea) son los clientes de las firmas tucumanas.
Según un informe elaborado por las empresas del rubro, la demanda para el sector de la metalmecánica fue sostenida durante los últimos años y similar a la de 1997 y 1998, los años anteriores a la crisis.
"El servicio y la industria en general se abastecen de componentes metalúrgicos sobresaliendo los siguientes rubros de consumo: azucareras, automotriz, siderúrgico, maquinaria agrícola, vial, máquinas y equipos, militar, naval, petrolero, minero, cementero, ferroviario, red de aguas, construcción, químico, energético, artículos del hogar, etcétera. Si bien la industria metalúrgica se ha recuperado enormemente, esto aún no se ve en grandes beneficios. Sin duda hubo un gran despegue cuando salimos de la convertibilidad", asegura Ana María Marchese de Andriani, titular de Metalar SA y presidenta de la Cámara de Comercio Exterior de Tucumán.
"Lamentablemente, en esto también tiene mucho que ver el pasado de los últimos años, cuando tuvimos esos 10 u 11 años de destrucción económica. Como todos sabemos, cuando se destruye algo durante cierto tiempo, cuesta el doble recuperarlo. Prácticamente se perdió la capacitación de la mano de obra y la tecnología. Así, progresivamente perdimos una generación capacitada. Eso ha costado mucho, y todavía hoy no se puede poner en debido funcionamiento la actividad", agrega la empresaria. En ese orden, Marchese de Andriani abundó en la problemática que representa para el sector la falta de trabajadores idóneos. "Es necesario cubrir la demanda de trabajadores calificados a nivel local para lograr una expansión o reconversión de la actividad, lo que significa nuevos mercados, incremento de la producción, reconversión tecnológica, lanzamiento de nuevos productos, instalación de empresas, entre otros beneficios", asevera.

Apoyo del sector estatal
Según la titular de Metalar, también es importante para el sector desarrollar proyectos de inversión para incorporar tecnología. Se entiende que estas decisiones que se toman hoy sin duda que el beneficio es para el futuro. En distintas ocasiones comenté que nuestra empresa particularmente se decidió por esta estrategia. Por suerte hoy con el acompañamiento de la Secretaría de PyME, con el esfuerzo de los industriales y con el aporte del Gobierno Provincial a través del Instituto de Desarrollo Productivo y de la Subsecretaría de Industria y Comercio Exterior se están impulsando una serie de acciones de excelencia que derivan en una industria altamente competitiva, en hechos que tiendan a generar un fuerte polo productivo a nivel provincial. O sea que se está trabajando para que los esfuerzos no sean solamente individuales", explica.
Las empresas metalúrgicas del sector en Tucumán van desde fundiciones a plantas de mecanizado, rectificación de motores, maquinarias agrícolas, montaje, estructuras metálicas, carpintería metálica, talleres de soldaduras y tornería, herrería, aberturas metálicas, entre otros.
"En cuanto a la situación actual, creo que hemos llegado a una meseta y de acuerdo a la información de algunos indicadores nacionales y mundiales, los próximos cuatro o cinco años no serán de grandes avances de la actividad, pero si de estabilidad", concluye.

Preocupan la falta de empleados y la crisis energética

Pese al buen momento que están atravesando, los empresarios del rubro de la metalmecánica se mostraron alertas ante algunos indicadores que son adversos para mantener la expansión que experimentaron durante los últimos años.
Según un relevamiento que realizó LA GACETA entre los industriales del sector, dos son sus preocupaciones principales: la falta de mano de obra calificada y la crisis energética. Respecto del primer rubro, aseguran que, ante la debacle de la industria nacional en la década pasada, se perdió una generación entera de técnicos idóneos para trabajar en metalúrgica. En ese sentido, junto al Gobierno de la provincia, los industriales se encuentran trabajando en un plan de capacitación, con la intención de incorporar más personal. Además, una de las condiciones para poder acceder a la certificación de normas de calidad, es que los empleados de las industrias tengan la capacitación adecuada.
En lo referido a la crisis energética, la preocupación es doble. Por un lado, temen que en momentos en que trabajan con su capacidad instalada al máximo, y con contratos ya firmados, la falta de fuentes de energía interrumpa su producción. Las metalmecánicas son grandes consumidoras de gas natural y de energía eléctrica. Por otro, advierten que ante la escasez de energía las tarifas sigan en aumento, lo que significará que tengan que ajustar hacia arriba los precios a sus clientes. Esto último les quitará parte de la competitividad que tienen con el actual tipo de cambio alto y, por ende, correrán el riesgo de perder a sus clientes internacionales.