Clausuran el ingenio San Juan por incumplir leyes ambientales

Medio Ambiente de la Nación dice que la fábrica azucarera contamina el río Salí y el aire. Picolotti afirmó que la medida es transitoria y que se cerrarán más industrias si es que no se respeta el plan de producción limpia.

QUIETUD. Los inspectores de la Nación y de la Provincia del área Medio Ambiente dispusieron ayer por la mañana el cierre provisorio de la fábrica. LA GACETA / HECTOR PERALTA
QUIETUD. Los inspectores de la Nación y de la Provincia del área Medio Ambiente dispusieron ayer por la mañana el cierre provisorio de la fábrica. LA GACETA / HECTOR PERALTA
17 Mayo 2007
Mientras la mayoría de las industrias azucareras de la provincia se apresta a comenzar la zafra, el ingenio San Juan no podrá -por el momento- poner en marcha sus trapiches. Ayer, una comisión de inspectores de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación y de la Secretaría de Medio Ambiente de Tucumán dispuso la clausura preventiva de esa fábrica, luego de que funcionarios de ambas dependencias realizaron una inspección. La disposición es inédita en la provincia y pone en riesgo el comienzo de la molienda en ese ingenio.
La propia secretaria de Medio Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, anunció ayer la medida, en el marco de la visita que realizó a la provincia para participar del Congreso del Agua (ver página 12). "Todos los ingenios y las fábricas fueron advertidos de esta situación; es por eso que hoy estamos procediendo a la clausura el ingenio San Juan. La idea es que todas las fábricas puedan producir ayudadas por los Gobiernos nacional y provincial para minimizar el impacto ambiental", argumentó Picolotti.
La funcionaria, que estaba acompañada por su par de Tucumán, Alfredo Montalván, explicó que la medida se dispuso como consecuencia de la inadecuada gestión, por parte de la empresa Indukom Argentina SA (administradora del San Juan), de los efluentes líquidos generados durante el proceso de obtención del azúcar, cachaza y vinaza. Sucede que esta firma, junto con otras 21 industrias tucumanas y el Gobierno de la Provincia, rubricó en marzo pasado el Programa de Reconversión Industrial (PRI) de la Nación, por el que la Provincia y las industrias locales se comprometieron a presentar un plan de producción limpia. Según Picolotti, los administradores del ingenio San Juan nunca mostraron voluntad de cumplir con el PRI, y advirtió que otras industrias de Tucumán correrán la misma suerte si no respetan su compromiso de producir cuidando el medio ambiente.
Tras formular el anuncio, una comisión de la secretaría de Medio Ambiente de la Nación, comandada por Raúl Vidable, secretario de Fiscalización y Control Ambiental, se dirigió a la fábrica ubicada en Banda del Río Salí y concretó la clausura provisoria. Junto a esta medida, Recursos Hídricos suspenderá al San Juan la provisión de toma de agua de pozo destinada a actividades industriales. Los funcionarios dijeron que la medida será dejada sin efecto cuando los administradores del ingenio muestren una voluntad real -y presenten un plan- de producir azúcar sin dañar el ambiente.
El gobernador, José Alperovich, dijo que todas las industrias deben cumplir con el PRI. "Es mínima la inversión que debe hacer este ingenio (San Juan), que arroja cachaza al río Salí y contamina. No hizo nada para superar esto. Anoche (por el martes) cené con los industriales azucareros y les dije que en el tema ambiental vamos a trabajar fuerte, porque se contamina y se afecta la salud. Es una seria advertencia a todas las industrias", dijo.

La empresa que logró el primer cramdown

La clausura preventiva del ingenio San Juan no tomó por sorpresa a las autoridades de esta fábrica azucarera, que prefirieron no formular declaraciones a LA GACETA sobre el acto que encabezó ayer la secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Romina Picolotti, a instancias del gobernador José Alperovich.
Desde finales de 2001, el ingenio San Juan, ubicado en el departamento Cruz Alta, es administrado por una empresa que pertenece a la familia Altamiranda, que se adjudicó la fábrica a través de un procedimiento judicial de cramdown o salvataje. El 19 de noviembre de ese año, el Juzgado Civil y Comercial Común de la VII Nominación de los tribunales de esta ciudad, a cargo de la jueza Nilda Graciela Dalla Fontana de Antoraz, dictó la resolución que aprobó y homologó el primer procedimiento de este tipo, en el marco normativo del artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras 24.522, vigente desde 1995.
El caso del "Complejo Agroindustrial San Juan SA s/concurso preventivo" involucró todos los activos de la empresa (ingenio, todo el equipamiento agrícola, tierras cultivables, rodados e, inclusive, la totalidad de su personal permanente y transitorio en relación de dependencia). El procedimiento de salvataje es una transferencia forzosa de las acciones de una sociedad concursada, luego de que sus dueños fracasan en la negociación de su acuerdo preventivo.