¿Es tímido y quiere dejar de serlo?

Un escritor español les aconseja a los introvertidos que sean conscientes de aquellas virtudes en las que pueden apoyarse para sentir seguridad.

INTROVERTIDOS. Enormemente ricos por dentro, las personas tímidas son las que menos muestran sus virtudes. GENTILEZA OJODIGITAL.NET INTROVERTIDOS. Enormemente ricos por dentro, las personas tímidas son las que menos muestran sus virtudes. GENTILEZA OJODIGITAL.NET
14 Mayo 2007
“Mas busca en tu espejo al otro, al otro que va contigo”. (Antonio Machado).

“Ser tímido es para muchos una verdadera cruz, pues exige contenerse las ganas de hacer y de decir en todo momento. Sin embargo, la timidez no es más que una visión equivocada de uno mismo“. El que habla es Francisco Arias Solis, escritor español y presidente de Internautas por la Paz y la Libertad.

Con frecuencia, los tímidos son grandes enemigos de sí mismos. Conocerse un poco más, descubrir las propias virtudes y dejar que salgan a la luz es la mejor manera de acabar con la inseguridad, sostiene Arias Solis.

Desde la perspectiva del escritor, los tímidos son las personas que menos partido sacan de sus cualidades. Jugando eternamente al escondite cuando se trata de asuntos sociales, desearían borrarse del mapa si alguien los solicita para una reunión de trabajo, una conversación entre desconocidos, o para hablar en público.

“Todo el mundo posee cualidades, pero sólo los que tienen conciencia de ellas son capaces de obtener rentabilidad. La persona tímida que desee dejar de serlo debe ser muy consciente de aquellas virtudes en las que puede apoyarse para sentir seguridad”, recomienda el español.

Con la lista de virtudes siempre a mano
Como la timidez nace, sobre todo, de la desconfianza en uno mismo, conviene mantener la lista de virtudes bien a mano, o mucho mejor en la mente, aconseja el escritor español. En cualquier momento del día y, sobre todo, cuando las fuerzas flaquean, nada mejor que un repaso a las virtudes, especialmente las que sean exigidas en la situación.

Desde el punto de vista de Arias Solis, también es bueno habituarse a utilizar las alternativas. Actitudes mentales del tipo “es cierto, no soy organizado, pero si puedo resolver los problemas con facilidad” contribuyen a sentirse seguro.

Un rasgo característico de las personas con timidez es la huida. Procuran no enfrentarse a situaciones que para ellas son embarazosas, por lo que pocas veces ponen en práctica sus cualidades. Eso crea dudas acerca de uno mismo.

Arias Solis recomienda, entonces, no obsesionarse con la timidez: ocurra lo que ocurra conviene ser siempre uno mismo. Ocultar la timidez por medio de la exageración o la burla es algo bastante pesado para los demás y muy poco eficaz.

Ser tímido en el trabajo
Un terreno especialmente delicado es el de la relaciones sociales laborales. En este área es necesario moverse entre la franqueza y la distancia. De acuerdo al escritor español, demasiado desenfado o un exceso de formalidad no resultan aconsejables.

“En las reuniones de trabajo o de negocios la profesionalidad y la discreción ocupan un primer plano. Estos encuentros no son el lugar para las confidencias, las opiniones personales acerca de personas o situaciones. Uno no se juega el puesto de trabajo por resultar tímido, pero sí por falta de profesionalidad”, explica.

La sinceridad se agradece, pero en determinados momentos inquieta. Por eso, Arias Solis resalta la importancia de no expresar lo inseguro que se está. Crea una situación embarazosa a los demás que aumenta la inseguridad de quien la ha confesado. Y es que, como dijo el poeta: “hay también medias verdades / que para ser verdaderas / les basta con ser mitades”. (Especial)







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