
En el Parkinson se produce una degeneración de la sustancia negra, cuya consecuencia es la disminución de la dopamina. De ahí que las principales manifestaciones de la enfermedad expresan un control deficiente de los movimientos: temblor, lentitud, rigidez y alteraciones de la postura y de la marcha. Tal fue la explicación que dio al Suplemento Salud el profesor titular de la cátedra de Neurología de la Facultad de Medicina de la UNT, Oscar Iguzquiza -al conmemorarse hoy el Día Internacional del Parkinson-. La charla se sintetiza en esta nota.
La mal de Parkinson fue descrita por primera vez por el médico inglés James Parkinson en 1817. Desde entonces se han invocado varias causas posibles aunque, hasta el momento, nos es desconocida. Hace unos años se ha descubierto una sustancia química (denominada MPTP) que, al ser ingerida de forma accidental provoca un trastorno similar al del Parkinson. Son los llamados parkinsonismos. El hallazgo -en drogadictos de Canadá que se inyectaban drogas- de un factor tóxico-ambiental como responsable de alteraciones parkinsonianas, produjo gran impulso a la investigación de la causa de esta enfermedad.
La enfermedad suele comenzar entre los 50 y 65 años, afecta al uno por 1.000 de los mayores de 65 años, en personas de todas las razas. Se inicia generalmente a partir de los 50 años, pero el mayor número de casos se da entre los 70 y los 80 años. Además, el mal se observa en todas las regiones del mundo, sin que tenga predilección por uno de los dos sexos, ya que se da igual en hombres y mujeres. Se manifiesta básicamente por la presencia de temblor, rigidez de los músculos, lentitud y dificultad para iniciar el movimiento. Estos signos pueden aparecer aislados o combinados, pudiendo acentuarse en una parte del cuerpo o predominar un síntoma sobre los demás. De ahí que hay gran variación entre un enfermo y otro (ver "Síntomas característicos...")Al comienzo aparecen molestias muy variables, difíciles de relacionar con el mal. No es raro que los pacientes acudan inicialmente al traumatólogo por los dolores en las articulaciones, o al psiquiatra, buscando el tratamiento de un estado depresivo.
Si la patología tiene un componente infeccioso es improbable, pero sí se sabe que cuenta con indefinidas causas inmunes; con probables factores genéticos y alteración metabólica.
El temblor es más evidente cuando se está en reposo y disminuye con el movimiento voluntario. La dificultad de los movimientos se manifiesta en la falta de expresión de la cara y en una lentitud y torpeza generalizada al realizar los movimientos, ya sean automáticos, como por ejemplo parpadear, tragar, balancear los brazos al caminar; o voluntarios (vestirse, levantarse de una silla, escribir, etcétera).
La rigidez se muestra como una resistencia o falta de flexibilidad para mover pasivamente las extremidades. Las anomalías de la postura se reflejan en la inclinación del tronco y cabeza hacia adelante (la espalda del paciente está encorvada) y la flexión de las articulaciones de los codos y rodillas.Esto lleva a l a postura llamada "en medialuna" Resulta dificultoso el control del equilibrio, por lo que pueden producirse caídas.
El enfermo camina o marcha a pequeños pasos, con episodios de bloqueo (parece que los pies se pegan al suelo) y con aumento brusco del ritmo de la marcha (mini-pasos muy rápidos y confusos).
Además, la escritura de los parkinsonianos es pequeña e ilegible. La mayor parte de estos síntomas afectan la actividad psíquica, pero no necesariamente lesionan la actividad intelectual.
SINTOMAS CARACTERISTICOS DEL ENFERMO
La enfermedad de Parkinson tiene una sintomatología que es muy característica, cuyos signos aparecen en el transcurso de la enfermedad y son los siguientes:
Rigidez muscular
Temblor: puede ser de diferentes intensidades
Hipocinesia: falta de movimientos
Dificultades al andar
Mala estabilidad al estar parado, parece que pendulan
Al comenzar a andar tienen problemas, les cuesta empezar
Si un movimiento no se termina, tiene dificultades para reiniciarlo o terminarlo
El enfermo tiene "cara de jugador de póker" , debido a la falta de expresión de los músculos de la cara. También se le llama "cara empomada" por la abundante secreción sebácea del rostro
Lentitud de movimientos
Acatisia: es incapaz de estar sentado sin moverse
Movimiento de los dedos como si estuvieran contando dinero
Voz de tono bajo y monótona
Dificultad para escribir, para comer, o realizar cualquier movimiento fino
Algunos pacientes presentan deterioro intelectual que puede llevar a la demencia, aunque se dan en pocos casos
Estreñimiento
Depresión, ansiedad, atrofia muscular.







