
El ejercicio mejora el movimiento y favorece la reinserción social
El médico deportólogo Germán Torrens sostiene que la actividad física debe ser un aliado inseparable del tratamiento farmacológico. Este profesional dirige el único centro local que tiene el programa "Parkinson Calidad de Vida". En un año y medio de experiencia con distintas actividades físicas (un plan para cada caso) Torrens dijo que logró corregir la postura, la locomoción y la flexibilidad en muchos pacientes. También consiguió disminuir los temblores, aunque éstos no desaparecerán nunca, según recordó el deportólogo.
Obtuvo logros físicos y psíquicos, como la reinserción del parkinsoniano en la vida social. Esto se consiguió con ejercicios físicos específicos individuales y grupales, y con fisioterapia."Tenemos muchos pacientes derivados por los neurólogos Federico Pelli Noble, José Zelarayán, Pedro Nofal, Antonio Rivadeneira y Silvio Martoni, entre otros. Las obras sociales y la UNT incluyeron el programa en sus prestaciones, y estamos gestionando el reconocimiento del Subsidio de Salud", indicó Torrens. Por más información dirigirse al correo equipre@ciudad.com. ar o llamar al teléfono 430-6090.
La enfermedad de Parkinson no se cura, pero se trata eficazmente. Los fármacos existentes mejoran los síntomas, pero no eliminan la causa. Los anticolinérgicos alivian el temblor y la rigidez y reducen la producción de saliva. Otra sustancia antiparkinsoniana es la amantadina que se usaba como antivírico, y se descubrió casualmente su acción sobre el Parkinson. "El hallazgo y empleo de la levodopa significó un gran avance. Al sustituir la falta de dopamina en el cerebro, mejora la calidad de vida de los pacientes", subrayaron Oscar Iguzquiza y su par Pelli Noble. Añadieron que en el mercado hay otras drogas que dan buenos resultados.







