12 Abril 2006 Seguir en 

Abril es el mes en que inicia la temporada de vacunación antigripal. Uno de los grupos vulnerables, a quienes se recomienda la vacuna -que en nuestro país no está contemplada en del calendario nacional, y que debe ser recetada en cada caso por el médico? es el de los niños menores de dos años.
Roberto Debbag, infectólogo del Hospital de Pediatría Juan Garrahan de la Capital Federal y de la Fundación Centro de Infectología (Funcei), aclaró que, efectivamente, "existe una vacuna antigripal pediátrica, que contiene las mismas cepas que la vacuna normal, pero en dosis atenuadas".
"La Academia Americana de Pediatría recomienda la vacunación de todos los niños de entre seis y 23 meses sanos", remarca el infectólogo. Según informó, la vacunación antigripal pediátrica también está directamente prescripta para este grupo etario en otros países de América, como Colombia, Chile, Uruguay y México.
De acuerdo con lo informado por Debbag, la vacuna antigripal pediátrica alcanza una efectividad mayor al 75% en la prevención del contagio de la gripe. Pero la importancia de la vacunación reside especialmente en la disminución de las hospitalizaciones por complicaciones de estados gripales, si es que el niño a pesar de todo ha contraído la enfermedad.
Una gripe puede hacer que la persona desarrolle una neumonía, bronquitis u otitis. Son estas afecciones las que terminan creando la necesidad de internar a un chico. Y eventualmente, son las causantes del índice de mortalidad atribuido a la gripe. "La vacunación se ha demostrado eficaz para evitar las complicaciones, y con ello, las hospitalizaciones", subraya Debbag.
Para vacunar a los niños mayores de 2 años se utiliza la misma vacuna pediátrica, señala Debbag. Sin embargo, aclaró que si bien los niños sanos de esta edad también se pueden vacunar, la indicación de aplicarse la vacuna antigripal sólo se extiende a los que presentan alguna afección de riesgo que los predisponga a posibles complicaciones de una gripe.
Concretamente, el médico consultado se refirió a niños con "complicaciones cardiovasculares o pulmonares" o con una disminución de las defensas del sistema inmunológico. A ellos se extiende, entonces, la recomendación de vacunarse contra la gripe.
La Sociedad Argentina de Pediatría, por su parte, recomienda la vacunación de los niños con puntuales problemas de salud, incluso entre los seis y los 23 meses.
En cuanto a contraindicaciones o posibles efectos adversos, Debbag aseguró que la vacuna antigripal pediátrica no los posee, ni para los niños ni para los mayores de esa edad.
Independientemente de que se aplique la vacuna pediátrica o la normal según lo prescriba el médico, se considera grupo de riesgo vulnerable, entre los que tienen 2 hasta los 64 años aproximadamente, a los pacientes con problemas cardíacos, pulmonares o renales crónicos, diabetes, asma, cáncer; inmunodeprimidos y portadores de VIH, virus del sida. También las personas de entre seis meses y 18 años que reciben tratamiento crónico con aspirina y embarazadas están dentro de ese grupo.
Como cada año, las vacunas -tanto la normal como la pediátrica- contienen tres variedades del virus de la gripe, contra las cuales es capaz de proteger. Estas tres variedades -dos del subtipo A y una del B- se determinan de acuerdo con las que han tenido mayor circulación y las que se espera que circulen.
La combinación aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el hemisferio Sur para el otoño-invierno de 2006 incluye las cepas A/New Caledonia/20/99(H1N1), A/California/7/2004(H3N2) y B/Malaysia/2506/2004. Con respecto del año pasado, se modificó al subtipo de H3N2 y el subtipo del B.
Roberto Debbag, infectólogo del Hospital de Pediatría Juan Garrahan de la Capital Federal y de la Fundación Centro de Infectología (Funcei), aclaró que, efectivamente, "existe una vacuna antigripal pediátrica, que contiene las mismas cepas que la vacuna normal, pero en dosis atenuadas".
"La Academia Americana de Pediatría recomienda la vacunación de todos los niños de entre seis y 23 meses sanos", remarca el infectólogo. Según informó, la vacunación antigripal pediátrica también está directamente prescripta para este grupo etario en otros países de América, como Colombia, Chile, Uruguay y México.
De acuerdo con lo informado por Debbag, la vacuna antigripal pediátrica alcanza una efectividad mayor al 75% en la prevención del contagio de la gripe. Pero la importancia de la vacunación reside especialmente en la disminución de las hospitalizaciones por complicaciones de estados gripales, si es que el niño a pesar de todo ha contraído la enfermedad.
Una gripe puede hacer que la persona desarrolle una neumonía, bronquitis u otitis. Son estas afecciones las que terminan creando la necesidad de internar a un chico. Y eventualmente, son las causantes del índice de mortalidad atribuido a la gripe. "La vacunación se ha demostrado eficaz para evitar las complicaciones, y con ello, las hospitalizaciones", subraya Debbag.
Para vacunar a los niños mayores de 2 años se utiliza la misma vacuna pediátrica, señala Debbag. Sin embargo, aclaró que si bien los niños sanos de esta edad también se pueden vacunar, la indicación de aplicarse la vacuna antigripal sólo se extiende a los que presentan alguna afección de riesgo que los predisponga a posibles complicaciones de una gripe.
Concretamente, el médico consultado se refirió a niños con "complicaciones cardiovasculares o pulmonares" o con una disminución de las defensas del sistema inmunológico. A ellos se extiende, entonces, la recomendación de vacunarse contra la gripe.
La Sociedad Argentina de Pediatría, por su parte, recomienda la vacunación de los niños con puntuales problemas de salud, incluso entre los seis y los 23 meses.
En cuanto a contraindicaciones o posibles efectos adversos, Debbag aseguró que la vacuna antigripal pediátrica no los posee, ni para los niños ni para los mayores de esa edad.
Independientemente de que se aplique la vacuna pediátrica o la normal según lo prescriba el médico, se considera grupo de riesgo vulnerable, entre los que tienen 2 hasta los 64 años aproximadamente, a los pacientes con problemas cardíacos, pulmonares o renales crónicos, diabetes, asma, cáncer; inmunodeprimidos y portadores de VIH, virus del sida. También las personas de entre seis meses y 18 años que reciben tratamiento crónico con aspirina y embarazadas están dentro de ese grupo.
Como cada año, las vacunas -tanto la normal como la pediátrica- contienen tres variedades del virus de la gripe, contra las cuales es capaz de proteger. Estas tres variedades -dos del subtipo A y una del B- se determinan de acuerdo con las que han tenido mayor circulación y las que se espera que circulen.
La combinación aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el hemisferio Sur para el otoño-invierno de 2006 incluye las cepas A/New Caledonia/20/99(H1N1), A/California/7/2004(H3N2) y B/Malaysia/2506/2004. Con respecto del año pasado, se modificó al subtipo de H3N2 y el subtipo del B.
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