
El fruto tiene nutrientes y propiedades medicinales
Después de los 80 años, las dos terceras partes de los hombres sufren de hiperplasia prostática y hasta de cáncer de próstata. Por debajo de esa edad, la enfermedad afecta a un tercio de la población masculina. "La sobrevida del cáncer de próstata localizado (sin metástasis), a los 10 años de su detección, es del 75%", asegura el eminente médico argentino Alberto Agrest, maestro de varias generaciones de profesionales.
El doctor Agrest fue pionero en el país, en la recomendación del consumo de arándano para reducir las infecciones urinarias recurrentes y para prevenir el cáncer de próstata, tal cual lo confirman numerosos estudios científicos realizados en importantes universidades de los Estados Unidos, Europa y de Argentina.
Desde enero de 2003 hasta la fecha, el urólogo Carlos Sebastián Palazzo viene realizando en Tucumán un estudio con el uso del arándano en personas que sufren de infecciones urinarias en forma repetida (más de tres episodios anuales), para evaluar la efectividad de las propiedades medicinales del fruto en la prevención del mal.
"Estamos realizando el seguimiento en 48 personas de entre 28 y 85 años -explicó a SALUD el especialista- La investigación incluye a cuatro pacientes que sufrían de infecciones recurrentes por problemas prostáticos y no estaban en condiciones clínicas de ser operados a corto plazo. El grupo más importante es de 35 pacientes, en este caso de mujeres adultas postmenopáusicas".
Las formas de presentación del arándano más utilizadas por el urólogo y su grupo de trabajo son: la mermelada, el jugo del fruto y las cápsulas. La forma de consumo, según explicó Palazzo, depende de cada caso y de acuerdo a la disponibilidad del producto en el mercado local. No obstante, aclaró que la administración del arándano se realizó -en algunos casos- sola, y en otros, asociada a algún antibiótico. "El arándano no es recomendado para tratar o curar las infecciones urinarias, ya que el fruto no reemplaza a los antibióticos", subrayó el especialista tucumano.
En opinión de Palazzo, los resultados obtenidos son variables; ya que depende -entre otros factores- de la edad de los pacientes, del sexo, del tiempo de evolución de las infecciones y de las causas que las producen. No es muy efectivo su uso en hombres, cuyas infecciones eran ocasionadas por retenciones urinarias de causa prostática. En estos casos el tratamiento de elección debe ser quirúrgico. Los mayores porcentajes de efectividad, con resultados más que alentadores, se observaron en las mujeres adultas. El 66 % de las pacientes se mantuvo libre de infecciones urinarias y/o de síntomas relacionados con esta patología (ardor al orinar, aumento de la frecuencia miccional, urgencia miccional, mal olor en la orina).
El arándano también se empleó en este mismo período en 10 pacientes portadores de sonda vesical (colocadas por retención urinaria o problemas neurológicos) o catéteres ureterales. Los resultados no fueron estadísticamente significativos, pero algunos pacientes manifestaron mayor grado de tolerancia a los catéteres, mejoras en el olor de la orina y disminución de síntomas irritativos. Los resultados coinciden con los reportados por la bibliografía internacional, sobre todo en lo referente al grupo donde más efectiva resultó la utilización del arándano y a los porcentajes de efectividad."No se registraron efectos colaterales o intolerancia de los pacientes al producto, en ninguna de sus presentaciones, a las dosis indicadas. De hecho, el uso medicinal del fruto , de sus derivados y más aún de las píldoras que produce la industria farmacéutica en base a extracto de arándano, necesariamente tiene que estar controlado por un especialista, entre otras razones porque aún no existe una estandarización con respecto a la dosis de administración diaria", advirtió Palazzo.El especialista reconoció que el arándano es una importante opción para las personas que sufren repetidas veces infecciones urinarias, y que constituyen un número nada despreciable de consultas en la práctica médica diaria. Su uso estaría principalmente recomendado en mujeres adultas, postmenopáusicas, ya que en este grupo de pacientes se observaron los mejores resultados.
Poseen elevada actividad antioxidante
La investigación de los beneficios del arándano para la salud sigue en pie. No obstante, muchos científicos destacan que los antocianos y carotenoides son abundantes en la composición de todas las frutas del bosque, llamadas también silvestres.
Desde el punto de vista bioquímico se caracterizan por poseer una elevada actividad antioxidante; neutralizan la acción de los radicales libres que son nocivos para el organismo. Estas propiedades pueden dar lugar a efectos fisiológicos muy diversos; efectos antiinflamatorios y acción antibacteriana de los antocianos, entre otros. Estas frutas contienen, además de los antocianos y carotenoides, otros antioxidantes como la vitamina C.
La ingesta dietética de estas sustancias potencia el sistema inmunológico o de defensas del organismo y contribuye a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer. Asimismo, la vitamina C tiene la capacidad de favorecer la absorción del hierro de los alimentos, por lo que mejora o previene la anemia ferropénica. Existen ciertas situaciones vitales en las que las necesidades orgánicas de vitamina C están aumentadas, como embarazo, lactancia, tabaquismo, empleo de ciertos medicamentos, estrés y defensas disminuidas, práctica deportiva intensa, cáncer, sida y enfermedades inflamatorias crónicas. En dichas situaciones, el consumo de bayas silvestres ricas en vitamina C está especialmente indicado.
La fibra es un componente muy abundante en estas frutas, por lo que su consumo habitual durante los meses en los que abundan puede resultar un remedio para tratar el estreñimiento.
EVIDENCIAS PRELIMINARES
* Arteriosclerosis ("endurecimiento de las arterias"), enfermedad vascular periférica. El arándano se ha usado tradicionalmente algunas veces para tratar cardiopatías y la arteriosclerosis. Existen algunas investigaciones realizadas en laboratorio en esta área, pero no hay ninguna formulación definida en seres humanos.
* Cataratas: se usó para un gran número de problemas oculares, incluida la prevención del avance de las cataratas.
* Deficiencia venosa crónica: es una afección que se diagnostica de forma más común en Europa que en Estados Unidos y comprende inflamación en las piernas, venas varicosas, dolor en las piernas, picor y úlceras cutáneas. Un extracto estandarizado de arándano que se llama antocianosida de vaccinium myrtillus (VMA, en inglés) es popular en Europa para el tratamiento de esta dolencia. En esta área únicamente existen estudios preliminares y hacen falta más investigaciones.
* Diabetes mellitus : el arándano se ha usado tradicionalmente en el tratamiento de la diabetes y las investigaciones en animales indican que el extracto de la hoja de esta fruta puede disminuir el nivel de azúcar en la sangre. Continúan las investigaciones en humanos en esta área antes de hacer una recomendación.
* Diarrea: tradicionalmente, el arándano se usa para tratar la diarrea, pero aún no existen investigaciones contundentes.
* Enfermedad fibroquística del seno: Existen investigaciones limitadas que indican un posible beneficio del arándano en el tratamiento de esta patología. Se necesitan más estudios antes de hacer una recomendación.
* Menstruación dolorosa (dismenorrea): evidencias preliminares indican que el arándano puede ser de provecho para el alivio del dolor menstrual, aunque se necesitan más investigaciones antes de llegar a una conclusión firme.
* Retinopatía: con base en investigaciones realizadas en animales y en varios estudios efectuados en humanos, el arándano puede ser de provecho en el tratamiento de la retinopatía en pacientes con diabetes o hipertensión. Estas investigaciones son prematuras. Científicos consideran que se deben continuar y profundizar los estudios.
Protege la visión
Varios estudios demostraron que el fruto del arándanoprotege y fortalece las paredes de los pequeños vasos sanguíneos o capilares. Esto lo hace útil en el tratamiento y la prevención de venas varicosas, flebitis y hemorroides, y en la prevención de problemas de la visión causados por la ruptura de pequeños vasos sanguíneos en los ojos. Durante la Segunda Guerra Mundial pilotos británicos que tenían que volar de noche notaron que al ingerir jalea de arándano su visión mejoraba. Luego se comprobó este y otros efectos del fruto sobre la visión. Uno de ellos es que ayuda prevenir la pérdida de visión a causa de la degeneración de la retina que se da con gran frecuencia en personas de edades avanzadas.
Reduce la glucemia
Por otra parte, las hojas del arándano contienen sustancias que reducen el contenido de glucosa en la sangre. De ahí que los productos derivados de estas sean usadas por personas diabéticas para reducir su necesidad de medicamentos orales o de insulina. El consumo del fruto del arándano también es recomendable, como ya se indicó, por su efecto protector sobre los capilares. Tal propiedad es de inestimable ayuda para prevenir muchas de las complicaciones de la diabetes. En otros estudios se ha encontrado que la combinación de arándano con vitamina E es muy eficaz para prevenir y para frenar el avance de las cataratas.
Fortalece el colágeno
El arándano contiene además unas sustancias conocidas como antocianidinas que ayudan a fortalecer el colágeno. El colágeno es una proteína que es parte importante de los ligamentos, tendones y el cartílago. Las antocianidinas también combaten los estados inflamatorios y tienen importantes propiedades antioxidantes. Estas propiedades hacen al arándano útil en el tratamiento de males inflamatorios en articulaciones y encías. Algunos naturópatas, herbólogos e investigadores afirman que el efecto las hojas de arándano sólo se consigue interfiriendo con un proceso normal del hígado. De ahí que sea necesario el uso con control médico.
Baja el riesgo cardíaco
Beber tres vasos de jugo de arándano al día reduce ostensiblemente las posibilidades de sufrir una enfermedad cardíaca. La explicación de este efecto es sencilla, ya que esta fruta aumenta significativamente los niveles de ?colesterol bueno' en sangre, lo que a su vez se traduce en un incremento de la cantidad de antioxidantes (sustancias que retrasan el proceso de envejecimiento) en el plasma.
Este descubrimiento, que se ha dado a conocer en la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina, está basado una investigación que evidencia los beneficios que tiene el arándano para la salud.
Ayuda a evitar cáncer
La FDA de los Estados Unidos lo describe como un fruto entre bajo y libre de grasa y sodio, libre de colesterol y rico en fibras y vitamina C. Al parecer, numerosos estudios han demostrado que por su alto contenido en antioxidantes el consumo de arándanos ayuda a evitar algunos tipos de cáncer, como el de colon, mama y próstata. Los antioxidantes también aumentan el HDL colesterol, conocido como "colesterol bueno". Los frutos, cuando aún están verdes, son ricos en taninos, que les confiere esa sensación de aspereza en el paladar y resultan astringentes y refrescantes y puede resultar un remedio para tratar la atonía intestinal. Pero cuando maduran las frutas adquieren propiedades laxantes, tónicas y depurativas.
Ricos tragos y salsas
Para preparar una deliciosa salsa se necesitan arándanos, vinagre, azúcar, agua, ralladura de naranja, jugo de naranja, cardamomo en polvo y jengibre molido. La elaboración es sencilla: se ponen en una cacerola los arándanos, una cucharada de azúcar, el vinagre, el agua, la ralladura y el jugo de naranja. Se lleva a ebullición y, pasados unos minutos, se apaga el fuego y se añade el cardamomo y el jengibre. Se deja enfriar y la salsa está lista. Es ideal para acompañar pato asado, lomo de ciervo, pesceto de cerdo y cualquier otro tipo de carne, preferentemente roja. También se puede preparar con el jugo de la fruta una gran variedad de tragos, que resultan nutritivos y muy saludables.







