El 83 % de los escolares no desayuna

Comen muchas grasas y se mueven poco. El 17% de los niños argentinos en edad escolar tiene anemia. Datos de un estudio.

29 Marzo 2006
Como en buena parte de las sociedades occidentales, los niños argentinos pasan varias horas diarias frente al televisor o a la computadora. Sus comidas preferidas no suelen escapar del registro común de las hamburguesas y las papas fritas de los locales de comida rápida. Y siempre tienen unas golosinas a mano. La alimentación en las mesas argentinas dio un vuelco negativo en los últimos 10 años, según analiza el pediatra Alejandro O?Donnell, director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni).
En estos últimos años se impuso la "comida chatarra", que incrementó la grasa en el cuerpo y llevó a carecer, a la vez, de los micronutrientes esenciales: hierro, calcio, zinc, vitaminas A y C, afectando especialmente a los más pequeños. Asimismo, O?Donnell observa que esta es una sociedad cada vez más sedentaria en la que "cada vez nos movemos menos". Y no sólo habla de los niños.
Sin embargo, el especialista sostiene que la población infantil es la más sufrida en este cambio del estilo de vida. Los chicos ingieren, por lo general, más calorías de las que requieren. Por eso es que presentan deficiencia proteica, además de falta de hierro y de calcio. El consumo de leche es insuficiente. Según datos del Cesni, sobre un total de 5.000 niños en edad escolar, el 83% no desayuna y el 17% llega a la escuela con niveles de anemia. Es frecuente, incluso, que reciban directamente el almuerzo como primera comida del día, un almuerzo cuya preparación "cuenta con un mayor aporte de calorías que de micronutrientes".
A esta ida al colegio en ayunas se agrega, para peor, el hecho de que ingieren abundantes golosinas en los recreos y gran cantidad de comida durante el almuerzo y la cena.
La alimentación de los escolares es pobre. La comida chatarra llena sus estómagos, pero no los alimenta. El médico entrevistado recomienda las cuatro comidas diarias y acerca del desayuno, resalta que "es esencial para que los niños alcancen un rendimiento escolar eficiente".
A nivel general, los niños consumen hoy seis veces más papas fritas que hace 20 años, y tres veces más bebidas con azúcar. Y sólo una tercera parte de ellos prefiere hortalizas.
Según un reciente informe realizado por la FAO/OMS ?conformado por la organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y la Organización Mundial de la Salud?, la ingesta elevada de alimentos con alta densidad energética ?representada por las calorías? y pobres en micronutrientes, aumenta el riesgo de padecer obesidad. El Cesni suma como causa, a las cadenas de fast food, las bebidas azucaradas, el aumento del tamaño de las porciones y el consumo de los alimentos fuera del hogar. Para O?Donnell, "el primer paso es prevenir la obesidad", a través de una alimentación saludable, rica en nutrientes y reducida en calorías, más el complemento de la actividad física. Pero advierte que la profilaxis es sólo para los chicos en riesgo.
La obesidad se caracteriza por la acumulación y el almacenamiento excesivo de grasa en el cuerpo. La OMS la considera como "la epidemia del Siglo XXI" y advierte que están apareciendo tasas elevadas en la Argentina, donde el 20% de los chicos es obeso y está mal alimentado. La obesidad es uno de los problemas nutricionales más frecuentes en los niños y los adolescentes. Casi el 10% de los chicos menores de seis años tienen sobrepeso en nuestro país. Las causas son las que ya se mencionaron. "Las golosinas, gaseosas y galletitas dulces son los principales contribuyentes entre los obesogénicos", señalan en el Cesni.

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