Siete signos que marcan el paso de los años en la piel

Las arrugas no son el único síntoma. Tomar sol en exceso produce fotoenvejecimiento. Aparecen manchas en el rostro, sequedad y falta de luminosidad.

29 Marzo 2006
Con el paso del tiempo y a partir de los 35 años, se observan cambios en la piel, que se evidencian principalmente en el rostro. Para muchos, las arrugas son el único signo del envejecimiento cutáneo. Sin embargo, dicho envejecimiento surge de una sumatoria de cambios que incluyen las manchas en el rostro, la sequedad de la piel y la falta de luminosidad, entre otros signos. "Son varios los síntomas del envejecimiento cutáneo; y que podrían resumirse en siete signos", afirma el dermatólogo Carlos Peralta, del Hospital de Clínicas General San Martín. Con su opinión coincidió Silvana Depetris, especialista del servicio de Dermatología del Hospital Angel C. Padilla.
Ambos médicos recordaron que muchas investigaciones científicas indican que son siete los signos evidentes del envejecimiento facial. De ahí que las grandes compañías cosméticas del mundo desarrollen productos que no sólo combaten las arrugas; sino que abordan el problema del envejecimiento cutáneo en forma integral. Esos siete signos del envejecimiento del rostro son: 1) Arrugas y líneas de expresión; 2) Textura de la piel no uniforme; 3) Pigmentación desigual; 4) Falta de luminosidad ; 5) Poros visibles; 6) Manchas de la edad; y 7) Sequedad y tirantez de la piel. Por lo tanto, la nueva tendencia mundial apunta a comprender el cuidado del rostro desde un abordaje global, considerando todos y cada uno de los efectos que el proceso de envejecimiento marca en la cara, principalmente de las mujeres, y que se resumen en los siete signos citados.De acuerdo a la Academia Americana de Dermatología -recordó Silvana Depetris- existen dos tipos de envejecimiento: el intrínseco (interno) y el extrínseco (externo). El intrínseco - proceso de envejecimiento natural- comienza alrededor de los 25 años. La piel pierde colágeno y elastina, y las células no se renuevan tan rápidamente como antes. El proceso se inicia en esta edad, pero los signos en el rostro aparecen varios años después. El envejecimiento extrínseco se debe a factores ambientales que aceleran el proceso de envejecimiento: la exposición solar; el tabaco, las expresiones faciales repetitivas y ciertas posiciones al dormir.
A partir de los 40 o 50 años disminuye en la mujer la producción de hormonas. Los estrógenos influyen en la hidratación de la piel, el grosor, la pigmentación y en la regulación de la cantidad de sebo. También favorecen la renovación celular de la dermis (la capa más externa de la piel); y estimulan la síntesis de fibras de colágeno y de elastina en la epidermis (capa interna) que mejoran la elasticidad de la piel.
La caída en la producción de estrógenos impacta en el rostro. "Si bien depende del fototipo cutáneo heredado en nuestro genoma y del cuidado que se le ha dado a la piel con el correr de los años; existiría una correlación entre los cambios degenerativos observados en las fibras elásticas de la piel y la menopausia, sugiriendo que los estrógenos ayudan al mantenimiento de la elasticidad", señaló Peralta.

Todos los problemas tienen tratamiento
1. Arrugas y líneas de expresión: con los años, el colágeno y la elastina (fibras que mantienen firme a la piel) se debilitan. también influyen la cantidad de exposición solar, el tabaco y la herencia familiar. Las líneas de expresión alrededor de los ojos y de la boca son el resultado de acciones repetitivas (sonrisas, risa, llanto, etcétera).
2. Textura de la piel: con el tiempo, la piel se afina, se vuelve más frágil, pierde elasticidad y su aspecto uniforme.
3. Pigmentación desigual: disminuye la producción del pigmento natural de la piel (melanina), y se vuelve desigual.
4. Falta de luminosidad: se debe a la disminución de la actividad hormonal en las mujeres a partir de los 40 años.
5. Poros visibles: el poro es la apertura por donde sale el pelo que crece desde su papila en las capas inferiores de la piel. Cada pelo tiene una glándula llamada sebácea que produce el sebo que necesita la piel para estar lubricada. Luego de los 40 años los poros se hacen más visibles sobre el rostro, lo que tiene un impacto estético negativo en las mujeres.
6. Manchas de la edad: aparecen manchas oscuras sobre la piel a raíz de la exposición solar acumulada durante toda la vida. Son parches planos de color marrón-negro; extremadamente comunes después de los 40 años de edad y no tienen relación con el hígado ni con la función hepática.
7. Sequedad y tirantez: la piel se deshidrata y se vuelve seca y rugosa. La suavidad de la piel está relacionada con la presencia de agua. Para proteger la pérdida de agua, las glándulas sebáceas producen una sustancia aceitosa (sebo): mezcla de ácidos grasos, ceras y distintos químicos que protege a la piel de la evaporación del agua. Con los años, baja la producción de sebo y esto, sumado a los factores externos, hacen que la piel pierda agua y se torne más seca y tirante.

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