15 Marzo 2006 Seguir en 

Apenas un 20% de las mujeres participan en los trabajos sobre enfermedad cardiovascular, y sin embargo la mujer se enferma tanto como el hombre. En ellas la mortalidad por esta causa sigue siendo tan elevada como hace diez años, mientras que en el hombre, gracias a las campañas de prevención, disminuyó. Hoy se sabe que la población femenina muere más por enfermedades cardiovasculares en todas sus variantes, ?enfermedades coronarias, dilatación en las válvulas cardíacas, agrandamiento del corazón, accidentes vasculares cerebrales? que por todos los cánceres y tumores que puede padecer una mujer.
Por este motivo, para los especialistas resulta fundamental entender por qué las mujeres no se han hecho eco de las campañas de prevención. En diciembre de 2004 se creó la Red de Mujeres de las Américas, conformada por cardiólogas y cuya coordinación está en manos de la Fundación Cardiológica Argentina. Esta institución será responsable de hacer participar a todas las sociedades cardiológicas en actividad, destinadas a la detección y prevención de la enfermedad cardiovascular en la mujer.
La entrevista durará 10 minutos
Mediante una encuesta telefónica que se lanzó el Día de la Mujer, y que se realiza por primera vez en la Argentina, se prevé consultar a unas 1.200 mujeres entre los 20 y los 70 años.
Las entrevistas serán anónimas y solamente telefónicas, además los datos de las personas no figurarán en ningún lado. Durante unos 10 minutos se les preguntará a las mujeres respecto de si conoce su presión arterial; si sabe si es diabética o no; si toma fármacos para ese mal; si le han explicado alguna vez cuáles son los riesgos de la enfermedad cardiovascular y si sus médicos la han aconsejado sobre la necesidad de controles, entre otras cuestiones.
"Buscaremos averiguar qué percepción de riesgo tienen en diferentes edades y si hacen prevención en alguna etapa de la vida más que en otra", anticipó la secretaria del Consejo Directivo de la Fundación Cardiológica Argentina, Ana Salvati, quien manifestó, además, que "siempre se piensa que una mujer que consulta a una guardia por un dolor de pecho es por estrés o ansiedad, en cambio si la consulta la hace un hombre el primer planteo que se hace el médico que lo recibe es que puede tener un problema coronario grave".
Conocer el grado de riesgo
Otro de los objetivos de la encuesta es conocer cuánto sabe la mujer y de dónde recibe la información: si en consultas clínicas, con médicos generalistas o con su ginecólogo, o si los especialistas le han hablado de los riesgos cardíacos y la posibilidad de hacer chequeos de rutina tal como se hace en otras especialidades.
A su vez, se buscará averiguar cuáles son los factores de riesgo de la patología, qué prevalencia hay -entre las mujeres entrevistadas- de diabetes, de hipertensión arterial, y cuántas de ellas fuman. "Se busca tener un panorama de cómo están viendo las mujeres la posibilidad de enfermedad, y a partir de allí empezar a generar campañas para derrumbar algunos mitos y para informar acerca de la posibilidad de hacer un diagnóstico precoz de la patología, porque hoy los tratamientos permiten resolver problemas con muchísima facilidad, otorgar mejor calidad de vida y prolongar en años la vida útil de las personas", sostuvo la especialista.
Si bien, de acuerdo a lo manifestado por Salvati, el trabajo se iniciará en la Capital Federal y en el conurbano próximo, se prevé su ampliación a distintas ciudades del país para que el estudio sea representativo de lo que le pasa a la población de la Argentina. Las encuestas son válidas y extrapolables cuando se pueden tener muestras de distintas poblaciones con condiciones de vida distintas, diferencias climáticas y diversas realidades socioculturales. Todo esto permite saber cuál es la situación actual y realizar campañas tendientes a concientizar a cada grupo de mujeres en particular.
Una sintomatología diferente
Las hormonas femeninas ejercerían un factor de protección, que permiten que las mujeres durante la edad fértil tengan baja incidencia de la afección cardiovascular. No obstante, pensar que una mujer que es fértil, joven y que acaba de tener un bebé no puede tener un infarto es un error que se creyó durante muchos años.
Si bien las enfermedades cardiovasculares aparecen en las mujeres generalmente después de la menopausia, la realidad es que la hipertensión arterial, el estrés y el tabaquismo -que ha aumentado enormemente entra la población femenina-, provoca que cada vez haya una mayor tasa de enfermedad cardiovascular en este segmento, y en forma más precoz.
Las mujeres tienen menos dolor de pecho. Este es relatado generalmente como "un peso que oprime el pecho", y la mayoría de las veces se presenta con sensación de ahogo, de falta de aire, o con dolores similares a una "puntada".
A veces, los síntomas confunden
Por otra parte, el corazón puede manifestarse con síntomas que se escapan del dolor de pecho habitual, y muchas veces se presenta en los hombros, en las mandíbulas, en las muñecas, en el cuello, en el estómago. Muchos cuadros coronarios son confundidos con situaciones digestivas. "Estos síntomas a veces son expresión de un cuadro cardiovascular, ahora bien no hay que pensar que absolutamente todos éstos síntomas corresponden a una enfermedad cardiaca, por suerte esto no es así", aclaró Salvati.
A su vez, según la experta argentina, las angioplastias y los procedimientos en las mujeres arrojan resultados menores que en los hombres, motivo por el cual resulta imprescindible conocer cuál es la causa, corregirla y darle a las mujeres un tratamiento tan efectivo como a la población masculina.
Una de las causas por las cuales no le van tan bien a la mujer en el tratamiento es por la demora en la consulta. "Cuando se analizan hombres y mujeres que ingresaron a un mismo servicio por un infarto, generalmente el tiempo desde el comienzo del síntoma hasta la consulta es más prolongado en la mujer ?sostiene Salvati?. La mujer desjerarquiza su riesgo, deja en un segundo plano su situación. Mientras que el hombre, cuando se siente mal, consulta rápidamente".
Por este motivo, para los especialistas resulta fundamental entender por qué las mujeres no se han hecho eco de las campañas de prevención. En diciembre de 2004 se creó la Red de Mujeres de las Américas, conformada por cardiólogas y cuya coordinación está en manos de la Fundación Cardiológica Argentina. Esta institución será responsable de hacer participar a todas las sociedades cardiológicas en actividad, destinadas a la detección y prevención de la enfermedad cardiovascular en la mujer.
La entrevista durará 10 minutos
Mediante una encuesta telefónica que se lanzó el Día de la Mujer, y que se realiza por primera vez en la Argentina, se prevé consultar a unas 1.200 mujeres entre los 20 y los 70 años.
Las entrevistas serán anónimas y solamente telefónicas, además los datos de las personas no figurarán en ningún lado. Durante unos 10 minutos se les preguntará a las mujeres respecto de si conoce su presión arterial; si sabe si es diabética o no; si toma fármacos para ese mal; si le han explicado alguna vez cuáles son los riesgos de la enfermedad cardiovascular y si sus médicos la han aconsejado sobre la necesidad de controles, entre otras cuestiones.
"Buscaremos averiguar qué percepción de riesgo tienen en diferentes edades y si hacen prevención en alguna etapa de la vida más que en otra", anticipó la secretaria del Consejo Directivo de la Fundación Cardiológica Argentina, Ana Salvati, quien manifestó, además, que "siempre se piensa que una mujer que consulta a una guardia por un dolor de pecho es por estrés o ansiedad, en cambio si la consulta la hace un hombre el primer planteo que se hace el médico que lo recibe es que puede tener un problema coronario grave".
Conocer el grado de riesgo
Otro de los objetivos de la encuesta es conocer cuánto sabe la mujer y de dónde recibe la información: si en consultas clínicas, con médicos generalistas o con su ginecólogo, o si los especialistas le han hablado de los riesgos cardíacos y la posibilidad de hacer chequeos de rutina tal como se hace en otras especialidades.
A su vez, se buscará averiguar cuáles son los factores de riesgo de la patología, qué prevalencia hay -entre las mujeres entrevistadas- de diabetes, de hipertensión arterial, y cuántas de ellas fuman. "Se busca tener un panorama de cómo están viendo las mujeres la posibilidad de enfermedad, y a partir de allí empezar a generar campañas para derrumbar algunos mitos y para informar acerca de la posibilidad de hacer un diagnóstico precoz de la patología, porque hoy los tratamientos permiten resolver problemas con muchísima facilidad, otorgar mejor calidad de vida y prolongar en años la vida útil de las personas", sostuvo la especialista.
Si bien, de acuerdo a lo manifestado por Salvati, el trabajo se iniciará en la Capital Federal y en el conurbano próximo, se prevé su ampliación a distintas ciudades del país para que el estudio sea representativo de lo que le pasa a la población de la Argentina. Las encuestas son válidas y extrapolables cuando se pueden tener muestras de distintas poblaciones con condiciones de vida distintas, diferencias climáticas y diversas realidades socioculturales. Todo esto permite saber cuál es la situación actual y realizar campañas tendientes a concientizar a cada grupo de mujeres en particular.
Una sintomatología diferente
Las hormonas femeninas ejercerían un factor de protección, que permiten que las mujeres durante la edad fértil tengan baja incidencia de la afección cardiovascular. No obstante, pensar que una mujer que es fértil, joven y que acaba de tener un bebé no puede tener un infarto es un error que se creyó durante muchos años.
Si bien las enfermedades cardiovasculares aparecen en las mujeres generalmente después de la menopausia, la realidad es que la hipertensión arterial, el estrés y el tabaquismo -que ha aumentado enormemente entra la población femenina-, provoca que cada vez haya una mayor tasa de enfermedad cardiovascular en este segmento, y en forma más precoz.
Las mujeres tienen menos dolor de pecho. Este es relatado generalmente como "un peso que oprime el pecho", y la mayoría de las veces se presenta con sensación de ahogo, de falta de aire, o con dolores similares a una "puntada".
A veces, los síntomas confunden
Por otra parte, el corazón puede manifestarse con síntomas que se escapan del dolor de pecho habitual, y muchas veces se presenta en los hombros, en las mandíbulas, en las muñecas, en el cuello, en el estómago. Muchos cuadros coronarios son confundidos con situaciones digestivas. "Estos síntomas a veces son expresión de un cuadro cardiovascular, ahora bien no hay que pensar que absolutamente todos éstos síntomas corresponden a una enfermedad cardiaca, por suerte esto no es así", aclaró Salvati.
A su vez, según la experta argentina, las angioplastias y los procedimientos en las mujeres arrojan resultados menores que en los hombres, motivo por el cual resulta imprescindible conocer cuál es la causa, corregirla y darle a las mujeres un tratamiento tan efectivo como a la población masculina.
Una de las causas por las cuales no le van tan bien a la mujer en el tratamiento es por la demora en la consulta. "Cuando se analizan hombres y mujeres que ingresaron a un mismo servicio por un infarto, generalmente el tiempo desde el comienzo del síntoma hasta la consulta es más prolongado en la mujer ?sostiene Salvati?. La mujer desjerarquiza su riesgo, deja en un segundo plano su situación. Mientras que el hombre, cuando se siente mal, consulta rápidamente".
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