Vacuna a los escolares ayuda a evitar epidemias incontrolables
Cumplir con el esquema de vacunación nacional, gratuito y obligatorio es doblemente importante. Por un lado, los padres están tranquilos porque sus hijos están protegidos. Por el otro, disminuye sensiblemente en la sociedad el impacto que causan los males infecciosos y de fácil propagación, evitando epidemias incontrolables.
15 Marzo 2006 Seguir en 

Al inicio de las clases cada familia recorre la rutina de tener todo listo para que los chicos vayan a la escuela. Y entre el armado de una mochila completa de útiles, un guardapolvos limpio y bien planchado, se incluye también un calendario de vacunación al día. El esquema actual incluye vacunas de aplicación gratuita en todos los centros de salud del país:
BCG: primera dosis en el recién nacido, antes de salir de la maternidad. Dosis de refuerzo a los 6 años. Inmuniza contra el bacilo responsable de la tuberculosis.
Hepatitis B: primera dosis en el recién nacido. Segunda dosis a los 2 meses. Tercera aplicación a los 6 meses de edad. Los niños mayores de 11 años que no fueron vacunados de bebés, deben completar el mismo esquema de tres aplicaciones.
Cuádruple (DPT Hib): Primera dosis a los 2 meses. Segunda dosis a los 4 meses. Tercera dosis a los 6 meses. Refuerzo a los 18 meses. Comprende cuatro vacunas que inmunizan contra difteria, el tétanos, la tos convulsa y el Haemophilus influenzae B.
Sabin oral: Se administra media hora antes del pecho, mamadera o cualquier alimento. Primera dosis a los 2 meses. Segunda dosis a los 4 meses. Tercera dosis a los 6 meses. Primer refuerzo a los 18 meses. Un segundo refuerzo a los 6 años. Esta vacuna protege contra la poliomielitis.
Triple viral: Primera dosis a los 12 meses. Segunda dosis a los 6 años. También en mayores de 11 años que no la recibieron previamente. Protege contra el sarampión, la rubéola y parotiditis o paperas.
Hepatitis A: Una dosis única a los 12 meses.
Triple bacteriana: Se aplica a los 6 años. Incluye las vacunas contra la difteria, la tos convulsa y el tétanos.
Doble bacteriana: Primera dosis a los 16 años. Se repite un refuerzo cada 10 años toda la vida. Inmuniza contra la difteria y el tétanos.
Existen otras vacunas disponibles, que aunque no se encuentran incluidas en el calendario pueden ser recomendadas por el médico. El inconveniente es que deben ser costeadas por los padres. En esta categoría estuvieron previamente vacunas como la de la hepatitis B o la hepatitis A, antes de incluirse en el calendario oficial.
No están incluídas
La segunda dosis de la vacuna contra hepatitis A no está incluida en el calendario nacional, aunque instituciones internacionales de salud y laboratorios productores de vacunas recomiendan una segunda dosis entrelos 6 y los 18 meses después de la primera dosis.
La vacuna antineumocóccica: protege contra infecciones producidas por el Streptotoccus pneumoniae, conocido también como neumococo, responsable de formas graves de meningitis, bacteriemias, otitis y neumonía, entre otras infecciones.
Hay dos tipos de vacunas antineumocóccicas. La llamada conjugada protege contra siete serotipos del microbio y puede administrarse en lactantes y niños de corta edad. Requiere varias dosis , y depende de la edad a la que se haya colocado la primera. Sus costos son muy elevados y las opiniones entre los pediatras, muy diversas.
Por otro lado están las vacunas polisacáridas, que se administran a partir de los dos años sin límite de edad. Se indica una sola dosis y a algunos grupos de riesgo se les indica una revacunación. Existen dos vacunas polisacáridas disponibles en la Argentina: una de 14 serotipos, de origen nacional, y otra de 23.
Contra la varicela
Otra de las vacunas no incluidas es la que previene la varicela. El virus Varicella zoster produce también el herpes zoster, popularmente llamado "culebrilla", que ataca las fibras nerviosas. Por un mecanismo aún desconocido el virus queda en estado latente o "adormecido" una vez que un niño padeció varicela. En la adultez, especialmente después de los 60 años, puede "despertarse" y aparecer la temida culebrilla.
Distinos niveles
La pediatra Cristina Szeltmer dice que la varicela se presenta con distintos niveles. "Cuando surge con alta virulencia genera mucho sufrimiento en los niños, con ronchas diseminadas en todo el cuerpo, incluyendo las mucosas, a veces en el interior de los párpados y en el ano".
Los beneficios
La importancia de la vacunación se puede observar desde dos perspectivas. Por un lado la prevención observada a nivel individual: cada familia adquiere la tranquilidad de que sus hijos están protegidos contra las patologías incluidas en el esquema de vacunación.
Sin embargo, no siempre se tiene el registro del impacto masivo en toda la población, al evitar las epidemias incontrolables que atacaban periódicamente en todo el mundo. El efecto masivo de campañas de vacunación responsables, el cumplimiento del calendario de vacunación indicado para cada país se traduce, por ejemplo, en la erradicación total de enfermedades, o en el control de la propagación de otros contagios.
Desde que en 1796 Jenner creó una primera forma de inmunización "variolizando" a pacientes con los gérmenes presentes en las ronchas características de la viruela, pasaron casi dos siglos para que finalmente el mal sea erradicado en todo el mundo, según proclamó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1977. Es probable que en poco tiempo también desaparezcan totalmente los escasos focos de poliomielitis que aún se ven en regiones de Africa.
Cumplir con las medidas
A partir de esa primera experiencia de Jenner, fueron desarrollándose poco a poco todas las vacunas que hoy protegen a chicos y grandes. Vale la pena recordar que el control de las enfermedades es responsabilidad de todos, cumpliendo con las medidas de prevención y los cronogramas de vacunación indicados.
¿Cómo se establece el calendario?, es la pregunta que se realizan los padres. Bien, lo define el Ministerio de Salud de la Nación a partir de las investigaciones médicas realizadas en el país y en el exterior, y de toda la información epidemiológica reunida sobre una serie de enfermedades infecciosas transmitidas por virus o bacterias. El plan de vacunación se modifica de acuerdo a estas informaciones. Por ejemplo, desde hace unos años se interrumpió la vacunación contra la viruela, ya que se trata de una enfermedad erradicada en todo el mundo, gracias la inmunización. O por el contrario, se van incluyendo nuevas vacunas una vez que se comprueban los beneficios de la vacunación masiva, como la de la Hepatitis B, incluida en el calendario argentino desde el 1° de noviembre de 2000. Y más recientemente la vacuna contra la Hepatitis A.
BCG: primera dosis en el recién nacido, antes de salir de la maternidad. Dosis de refuerzo a los 6 años. Inmuniza contra el bacilo responsable de la tuberculosis.
Hepatitis B: primera dosis en el recién nacido. Segunda dosis a los 2 meses. Tercera aplicación a los 6 meses de edad. Los niños mayores de 11 años que no fueron vacunados de bebés, deben completar el mismo esquema de tres aplicaciones.
Cuádruple (DPT Hib): Primera dosis a los 2 meses. Segunda dosis a los 4 meses. Tercera dosis a los 6 meses. Refuerzo a los 18 meses. Comprende cuatro vacunas que inmunizan contra difteria, el tétanos, la tos convulsa y el Haemophilus influenzae B.
Sabin oral: Se administra media hora antes del pecho, mamadera o cualquier alimento. Primera dosis a los 2 meses. Segunda dosis a los 4 meses. Tercera dosis a los 6 meses. Primer refuerzo a los 18 meses. Un segundo refuerzo a los 6 años. Esta vacuna protege contra la poliomielitis.
Triple viral: Primera dosis a los 12 meses. Segunda dosis a los 6 años. También en mayores de 11 años que no la recibieron previamente. Protege contra el sarampión, la rubéola y parotiditis o paperas.
Hepatitis A: Una dosis única a los 12 meses.
Triple bacteriana: Se aplica a los 6 años. Incluye las vacunas contra la difteria, la tos convulsa y el tétanos.
Doble bacteriana: Primera dosis a los 16 años. Se repite un refuerzo cada 10 años toda la vida. Inmuniza contra la difteria y el tétanos.
Existen otras vacunas disponibles, que aunque no se encuentran incluidas en el calendario pueden ser recomendadas por el médico. El inconveniente es que deben ser costeadas por los padres. En esta categoría estuvieron previamente vacunas como la de la hepatitis B o la hepatitis A, antes de incluirse en el calendario oficial.
No están incluídas
La segunda dosis de la vacuna contra hepatitis A no está incluida en el calendario nacional, aunque instituciones internacionales de salud y laboratorios productores de vacunas recomiendan una segunda dosis entrelos 6 y los 18 meses después de la primera dosis.
La vacuna antineumocóccica: protege contra infecciones producidas por el Streptotoccus pneumoniae, conocido también como neumococo, responsable de formas graves de meningitis, bacteriemias, otitis y neumonía, entre otras infecciones.
Hay dos tipos de vacunas antineumocóccicas. La llamada conjugada protege contra siete serotipos del microbio y puede administrarse en lactantes y niños de corta edad. Requiere varias dosis , y depende de la edad a la que se haya colocado la primera. Sus costos son muy elevados y las opiniones entre los pediatras, muy diversas.
Por otro lado están las vacunas polisacáridas, que se administran a partir de los dos años sin límite de edad. Se indica una sola dosis y a algunos grupos de riesgo se les indica una revacunación. Existen dos vacunas polisacáridas disponibles en la Argentina: una de 14 serotipos, de origen nacional, y otra de 23.
Contra la varicela
Otra de las vacunas no incluidas es la que previene la varicela. El virus Varicella zoster produce también el herpes zoster, popularmente llamado "culebrilla", que ataca las fibras nerviosas. Por un mecanismo aún desconocido el virus queda en estado latente o "adormecido" una vez que un niño padeció varicela. En la adultez, especialmente después de los 60 años, puede "despertarse" y aparecer la temida culebrilla.
Distinos niveles
La pediatra Cristina Szeltmer dice que la varicela se presenta con distintos niveles. "Cuando surge con alta virulencia genera mucho sufrimiento en los niños, con ronchas diseminadas en todo el cuerpo, incluyendo las mucosas, a veces en el interior de los párpados y en el ano".
Los beneficios
La importancia de la vacunación se puede observar desde dos perspectivas. Por un lado la prevención observada a nivel individual: cada familia adquiere la tranquilidad de que sus hijos están protegidos contra las patologías incluidas en el esquema de vacunación.
Sin embargo, no siempre se tiene el registro del impacto masivo en toda la población, al evitar las epidemias incontrolables que atacaban periódicamente en todo el mundo. El efecto masivo de campañas de vacunación responsables, el cumplimiento del calendario de vacunación indicado para cada país se traduce, por ejemplo, en la erradicación total de enfermedades, o en el control de la propagación de otros contagios.
Desde que en 1796 Jenner creó una primera forma de inmunización "variolizando" a pacientes con los gérmenes presentes en las ronchas características de la viruela, pasaron casi dos siglos para que finalmente el mal sea erradicado en todo el mundo, según proclamó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1977. Es probable que en poco tiempo también desaparezcan totalmente los escasos focos de poliomielitis que aún se ven en regiones de Africa.
Cumplir con las medidas
A partir de esa primera experiencia de Jenner, fueron desarrollándose poco a poco todas las vacunas que hoy protegen a chicos y grandes. Vale la pena recordar que el control de las enfermedades es responsabilidad de todos, cumpliendo con las medidas de prevención y los cronogramas de vacunación indicados.
Protegen contra virus y bacterias
¿Cómo se establece el calendario?, es la pregunta que se realizan los padres. Bien, lo define el Ministerio de Salud de la Nación a partir de las investigaciones médicas realizadas en el país y en el exterior, y de toda la información epidemiológica reunida sobre una serie de enfermedades infecciosas transmitidas por virus o bacterias. El plan de vacunación se modifica de acuerdo a estas informaciones. Por ejemplo, desde hace unos años se interrumpió la vacunación contra la viruela, ya que se trata de una enfermedad erradicada en todo el mundo, gracias la inmunización. O por el contrario, se van incluyendo nuevas vacunas una vez que se comprueban los beneficios de la vacunación masiva, como la de la Hepatitis B, incluida en el calendario argentino desde el 1° de noviembre de 2000. Y más recientemente la vacuna contra la Hepatitis A.
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