01 Marzo 2006 Seguir en 

El año lectivo ya está encima, y los padres comienzan a poner a punto todos los elementos que permitirán a los chicos empezar bien preparados las clases. Entre los útiles que generalmente se renuevan cada año, la mochila ocupa un lugar preponderante.
Lo más importante a tener en cuenta es la estructura de la mochila. Esta debe adaptarse a la espalda del niño, ya que suelen cargar gran cantidad de libros y de útiles. Los padres deben considerar este detalle al momento de elegir la mochila, prestando atención al armazón, a la capacidad y a la cantidad de tirantes que tenga.
Detalles importantes
Según los especialistas, los niños, no deberían llevar un elemento con una carga superior al 5 % de su peso corporal. Sin embargo, muchos padres desconocen esta recomendación, y al elegir tienen en cuenta otros factores como la moda o el precio.
Sobre las posibles consecuencias que provoca el exceso de peso, Ricardo Solari, jefe del servicio de Traumatología y Ortopedia del Hospital Rivadavia señaló que “en general, si la incorporación de peso se produce en forma simétrica, es decir, que ambos hombros soporten la misma cantidad, no deberían existir repercusiones a nivel orgánico. Pero si el peso de la mochila supera el que cada niño puede llevar de acuerdo con sus condiciones particulares, se puede producir alguna contractura o molestia”.
Desde hace algunos años comenzaron a comercializarse las mochilas con ruedas, que permiten que el niño arrastre el carrito como si se tratara de una valija.
Por su parte, Alberto Iñón -presidente de la Asociación de Prevención del Trauma Pediátrico y co-autor del Manual de Prevención de Accidentes y miembro de la SAP, afirma que los riesgos más observables se deben al exceso de peso de las mochilas. “Los modelos que se arrastran -explica- no deben superar el 10% del peso corporal de la persona. Mientras que los diseños que se cuelgan no deben superar el 5% del peso del niño”. Iñón acotó que el cruce de calles con mochilas o bolsos -a la entrada y a la salida de la escuela- es un momento crítico que los niños, y sobre todo los más pequeños, no debieran afrontar solos”.
Si bien las mochilas con rueda permiten “descargar” la mayor parte del peso que antes recaía sobre los hombros, lo cierto es que para llevar el carrito hace falta agacharse levemente e inclinar el torso hacia adelante o atrás. Al margen de las consecuencias que pueda generar el cambio de postura al agacharse, las rueditas suelen ser la opción de los más chicos, especialmente de los que están por iniciar primer grado. Estos la consideran más fácil de llevar
Movimiento de arrastre
El traumatólogo Solari sostiene que el movimiento de arrastre del carrito “no debería traerles problemas a los chicos, ya que en la edad de crecimiento, tanto la musculatura como los discos, tienen tal elasticidad que les permite cargar o arrastrar una mochila y mucho más”, detalló. El especialista añadió que las mochilas suelen transportarse dos veces al día: de la casa al colegio y del colegio a la casa. Y concluye que siempre que se tomen los recaudos necesario, no debería haber problemas.
Consejos útiles
• Lo mejor es evitar la sobrecarga, y elegir mochilas con estructuras se adapten a la espalda del chico, para favorecer el traslado sin sufrir lesiones.
• Siempre deben tener dos tirantes. Evitar las mochilas que se cruzan desde uno de los hombros hacia la espalda, porque el peso debe estar equilibrado. Ambos tirantes deben colocarse a la misma altura.
• El reparto del peso debe ser simétrico. Las mochilas de dos tirantes permiten distribuir el peso en los dos hombros.
• Finalmente, y para evitar el contrapeso, se puede elegir un modelo que cuente con un cinturón que abroche a la altura de la cintura. Eso permite que el niño tenga mayor control sobre el peso que carga en su espalda y evita que se incline. (Pro Salud News).
Lo más importante a tener en cuenta es la estructura de la mochila. Esta debe adaptarse a la espalda del niño, ya que suelen cargar gran cantidad de libros y de útiles. Los padres deben considerar este detalle al momento de elegir la mochila, prestando atención al armazón, a la capacidad y a la cantidad de tirantes que tenga.
Detalles importantes
Según los especialistas, los niños, no deberían llevar un elemento con una carga superior al 5 % de su peso corporal. Sin embargo, muchos padres desconocen esta recomendación, y al elegir tienen en cuenta otros factores como la moda o el precio.
Sobre las posibles consecuencias que provoca el exceso de peso, Ricardo Solari, jefe del servicio de Traumatología y Ortopedia del Hospital Rivadavia señaló que “en general, si la incorporación de peso se produce en forma simétrica, es decir, que ambos hombros soporten la misma cantidad, no deberían existir repercusiones a nivel orgánico. Pero si el peso de la mochila supera el que cada niño puede llevar de acuerdo con sus condiciones particulares, se puede producir alguna contractura o molestia”.
Desde hace algunos años comenzaron a comercializarse las mochilas con ruedas, que permiten que el niño arrastre el carrito como si se tratara de una valija.
Por su parte, Alberto Iñón -presidente de la Asociación de Prevención del Trauma Pediátrico y co-autor del Manual de Prevención de Accidentes y miembro de la SAP, afirma que los riesgos más observables se deben al exceso de peso de las mochilas. “Los modelos que se arrastran -explica- no deben superar el 10% del peso corporal de la persona. Mientras que los diseños que se cuelgan no deben superar el 5% del peso del niño”. Iñón acotó que el cruce de calles con mochilas o bolsos -a la entrada y a la salida de la escuela- es un momento crítico que los niños, y sobre todo los más pequeños, no debieran afrontar solos”.
Si bien las mochilas con rueda permiten “descargar” la mayor parte del peso que antes recaía sobre los hombros, lo cierto es que para llevar el carrito hace falta agacharse levemente e inclinar el torso hacia adelante o atrás. Al margen de las consecuencias que pueda generar el cambio de postura al agacharse, las rueditas suelen ser la opción de los más chicos, especialmente de los que están por iniciar primer grado. Estos la consideran más fácil de llevar
Movimiento de arrastre
El traumatólogo Solari sostiene que el movimiento de arrastre del carrito “no debería traerles problemas a los chicos, ya que en la edad de crecimiento, tanto la musculatura como los discos, tienen tal elasticidad que les permite cargar o arrastrar una mochila y mucho más”, detalló. El especialista añadió que las mochilas suelen transportarse dos veces al día: de la casa al colegio y del colegio a la casa. Y concluye que siempre que se tomen los recaudos necesario, no debería haber problemas.
Consejos útiles
• Lo mejor es evitar la sobrecarga, y elegir mochilas con estructuras se adapten a la espalda del chico, para favorecer el traslado sin sufrir lesiones.
• Siempre deben tener dos tirantes. Evitar las mochilas que se cruzan desde uno de los hombros hacia la espalda, porque el peso debe estar equilibrado. Ambos tirantes deben colocarse a la misma altura.
• El reparto del peso debe ser simétrico. Las mochilas de dos tirantes permiten distribuir el peso en los dos hombros.
• Finalmente, y para evitar el contrapeso, se puede elegir un modelo que cuente con un cinturón que abroche a la altura de la cintura. Eso permite que el niño tenga mayor control sobre el peso que carga en su espalda y evita que se incline. (Pro Salud News).
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