01 Marzo 2006 Seguir en 

En la casa, en la calle, en la escuela, las medidas de seguridad sirven para reducir los niveles de incertidumbre sin necesidad de un control exagerado; en fin, para ganar en tranquilidad y en salud. La vuelta a clases lleva a repasar cuáles son las formas de minimizar la posibilidad de que ocurran imprevistos en la escuela, las cuales han sido estudiadas por especialistas en accidentología y traumatología pediátrica. En la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) llevan elaboradas una serie de recomendaciones para todos los ámbitos, entre los que se incluyen medidas específicas para que tengan en cuenta los adultos responsables de la comunidad escolar. Observar estas medidas puede dar una idea de cuán seguro es el edificio.
Las recomendaciones incluyen precauciones que deben tomarse durante los recreos, y a la entrada y a la salida de los chicos del establecimiento, y otros detalles acerca del transporte escolar.
Transporte escolar
El cirujano pediatra Alberto Iñón, miembro de la SAP, presidente de la Asociación de Prevención del Trauma Pediátrico y co-autor del Manual de Prevención de Accidentes de la institución, señaló la importancia de que los padres presten atención al transporte escolar, el estado de los coches; las habilitaciones correspondientes; la inconveniencia de estacionar en doble fila a la entrada y a salida de la escuela.
Seguridad en el edificio
Las recomendaciones de seguridad en el edificio escolar, remarca, no deben excluir el diálogo permanente de los docentes con los alumnos acerca de la prevención de accidentes.
Umbrales o escalones para entrar al aula, pisos encerados o limpiados con productos siliconados -evitarlos es una recomendación básica-, alfombras mal adheridas o sin ningún antideslizante, puertas y ventanas de vidrio y persianas exteriores con correa, pueden hacer que el aula no sea un lugar tan seguro desde el punto de vista edilicio.
Las puertas de ingreso que abren hacia adentro pueden hacer que un grupo numeroso quede atascado si corre para salir de ella. En tal caso, será necesario cambiar la posición de las bisagras de modo que abran hacia fuera. En cuanto a la calefacción, en invierno, son especialmente riesgosas las estufas a gas o a querosén en ambientes cerrados, ya que al igual que los braseros, pueden provocar intoxicaciones por los gases que despiden.
Pintar los escalones o umbrales con colores vivos ayuda a que no pasen inadvertidos.
Enchufes y llaves de luz
La instalación eléctrica debe funcionar perfectamente, debiendo realizarse el control periódico de esta y de todos los elementos eléctricos (llaves de luz, enchufes, estufas). Los enchufes deben estar cubiertos y contar con conexión a tierra. Los pupitres de los niños más pequeños deben ser fijos y no tener partes plegables, ya que pueden causar lesiones en las manos al ser accionados.
En el manual elaborado por la SAP se resalta la importancia de tener planificada la evacuación en caso de incendio, y de contar con extinguidores en buen estado de funcionamiento y colocados en sitios visibles y a mano.
• Existen protectores de goma y de plástico para cubrir bordes o aristas filosos de armarios, mesas escritorios y demás equipamiento.
• Los muebles con estantes pueden ser utilizados por los niños para treparse a lugares altos. Por lo tanto, hay que tratar de evitarlos.
• Los armarios deben tener buena cerradura, y no se deben guardar en ellos elementos peligrosos, salvo en lugares altos a los que los niños no puedan acceder.
• El botiquín es un elemento que debe guardarse con especial celo y bajo llave. Los frascos de medicamentos tienen que ser conservados con rótulo original y bien legible.
• Las cortinas, como primera opción, deberían evitarse. Como a veces esto no es posible, lo que hay que procurar es que sean cortas y que no estén confeccionadas con materiales inflamables. Además, deben estar alejadas de las estufas.
• Por más información, los interesados pueden ingresar al sitio de la Sociedad Argentina de Pediatría: www.sap.org.ar.
Las recomendaciones incluyen precauciones que deben tomarse durante los recreos, y a la entrada y a la salida de los chicos del establecimiento, y otros detalles acerca del transporte escolar.
Transporte escolar
El cirujano pediatra Alberto Iñón, miembro de la SAP, presidente de la Asociación de Prevención del Trauma Pediátrico y co-autor del Manual de Prevención de Accidentes de la institución, señaló la importancia de que los padres presten atención al transporte escolar, el estado de los coches; las habilitaciones correspondientes; la inconveniencia de estacionar en doble fila a la entrada y a salida de la escuela.
Seguridad en el edificio
Las recomendaciones de seguridad en el edificio escolar, remarca, no deben excluir el diálogo permanente de los docentes con los alumnos acerca de la prevención de accidentes.
Umbrales o escalones para entrar al aula, pisos encerados o limpiados con productos siliconados -evitarlos es una recomendación básica-, alfombras mal adheridas o sin ningún antideslizante, puertas y ventanas de vidrio y persianas exteriores con correa, pueden hacer que el aula no sea un lugar tan seguro desde el punto de vista edilicio.
Las puertas de ingreso que abren hacia adentro pueden hacer que un grupo numeroso quede atascado si corre para salir de ella. En tal caso, será necesario cambiar la posición de las bisagras de modo que abran hacia fuera. En cuanto a la calefacción, en invierno, son especialmente riesgosas las estufas a gas o a querosén en ambientes cerrados, ya que al igual que los braseros, pueden provocar intoxicaciones por los gases que despiden.
Pintar los escalones o umbrales con colores vivos ayuda a que no pasen inadvertidos.
Enchufes y llaves de luz
La instalación eléctrica debe funcionar perfectamente, debiendo realizarse el control periódico de esta y de todos los elementos eléctricos (llaves de luz, enchufes, estufas). Los enchufes deben estar cubiertos y contar con conexión a tierra. Los pupitres de los niños más pequeños deben ser fijos y no tener partes plegables, ya que pueden causar lesiones en las manos al ser accionados.
En el manual elaborado por la SAP se resalta la importancia de tener planificada la evacuación en caso de incendio, y de contar con extinguidores en buen estado de funcionamiento y colocados en sitios visibles y a mano.
Cómo elegir el mobiliario
• Al elegir los muebles, lo conveniente es dejar el mayor espacio libre posible para el movimiento de los niños.• Existen protectores de goma y de plástico para cubrir bordes o aristas filosos de armarios, mesas escritorios y demás equipamiento.
• Los muebles con estantes pueden ser utilizados por los niños para treparse a lugares altos. Por lo tanto, hay que tratar de evitarlos.
• Los armarios deben tener buena cerradura, y no se deben guardar en ellos elementos peligrosos, salvo en lugares altos a los que los niños no puedan acceder.
• El botiquín es un elemento que debe guardarse con especial celo y bajo llave. Los frascos de medicamentos tienen que ser conservados con rótulo original y bien legible.
• Las cortinas, como primera opción, deberían evitarse. Como a veces esto no es posible, lo que hay que procurar es que sean cortas y que no estén confeccionadas con materiales inflamables. Además, deben estar alejadas de las estufas.
• Por más información, los interesados pueden ingresar al sitio de la Sociedad Argentina de Pediatría: www.sap.org.ar.
Lo más popular







