Qué pasa cuando el niño moja la cama

Enuresis, un trastorno común. La incontinencia urinaria afecta a uno de cada cinco chicos de 6 años. Actúan factores orgánicos, genéticos, psicológicos y otros.

22 Febrero 2006
Sábanas mojadas al despertarse, vergüenza, burla y hasta retos conformaban hasta hace pocos años el cóctel perfecto para que un chico que se hacía pis en la cama se sintiera humillado e incluso afectado emocional y psicológicamente. Afortunadamente, el tema dejó de ser tabú y hoy los padres se permiten hablar más abiertamente sobre el problema y consultar al especialista oportunamente.

Consultar al médico
La incontinencia urinaria puede afectar casi a 1 de cada 5 niños a los 6 años, y hasta a un 3% de los adolescentes. Las causas van desde trastornos orgánicos, psicológicos e incluso tener una carga genética predisponente. Pero hay que diferenciar entre una y otra y saber que cuando aparece la enuresis hay que concurrir al especialista.
Hoy se sabe gracias a estadísticas internacionales que la enuresis -nombre técnico del fenómeno de orinarse en la cama- afecta a entre el 15 y el 20 % de los chicos de 6 años; a los 10 años afecta al 7%. Aun en la adolescencia, a los 15 años o más, sufre de enuresis del 2 al 3 % de los jóvenes, e incluso el 1% de la población adulta tiene este problema.

Una pauta madurativa
Con la opinión del pediatra a cargo del consultorio de Enuresis del Hospital “Juan P. Garrahan”, de Buenos Aires, Roberto Mato, coincidió el ex director del Hospital del Niño Jesús de Tucumán, Lorenzo Marcos.  Ambos sostienen que el control de esfínteres es una pauta madurativa que se va adquiriendo a lo largo del tiempo y necesita de la maduración motriz, neurológica y psicológica. Lo que se sabe es que el 80% de los chicos logra el control diurno entre los dos años y medio y los tres.

No están enfermos
Esto no quiere decir, aclaran los pediatras, que el 20% que no lo logra esté enfermo, sino que circunstancialmente está tardando más. A la noche pasa algo parecido. “A los 5 o 6  años de edad, el 85% de los chicos logró controlar el pis, el resto lo va a ir logrando a lo largo del tiempo”, recordaron.
Mato remarcó que lo que tiene que quedar en claro es que los chicos que sufren esta dificultad no lo hacen a propósito: por el contrario, son víctimas, y hay que comprenderlos a ellos y a sus familias. A su vez, se debe indagar qué le está pasando al niño porque las causas pueden ser muy diversas.
“Hay que estar atento para diferenciar, a saber: si el chico se moja de noche o de día. En el caso de que ocurra de noche, si lo hizo siempre o en algún momento logró controlarlo. Tiene que ser motivo de atención el hecho de que sea una situación nueva, es decir, que nunca le ocurrió y de repente comenzó a orinarse en la cama -describe Mato-. Cuando esto último ocurre, lo importante es saber si le pasó algo; algún hecho traumático -como que lo haya manoseado alguna persona por ejemplo-, y si a propósito de ese evento comenzó a mojarse. Hay que preguntarse si es una situación reactiva, producto de algún conflicto en particular.” Es importante saber que existe la enuresis primaria - cuando ha ocurrido desde siempre- y la secundaria, cuando aparece como consecuencia o seguidamente a algún evento o situación particular. Las causas psicológicas están claramente ligadas a la enuresis secundaria. El pediatra tiene que contener la situación, y el psicólogo, planear alguna estrategia justamente para tratar el síntoma.


RECOMENDACIONES

• Tener en cuenta el hecho de que el niño siga mojando la cama más allá de los 4 años como una señal de alerta.
•  No dejar que la enuresis persista más allá de los 5 o 6 años sin realizar algún esfuerzo por tratar de resolverla.
• Realizar tratamientos combinados si fuera necesario, con abordaje clínico y psicológico.

Es necesario indagar cuál es el origen


Cuando los chicos cumplen seis o siete años y continúan haciéndose pis en la cama, hay que investigar qué pasa. Las herramientas para esto son los exámenes físicos y de laboratorio, incluso ecografías. Esto es un paso previo antes de consultar con un psicólogo.
También se debe observar cuánto líquido ingiere el chico;  si  está constipado o no; cómo  vive la situación del baño: si es de conflicto, si tiene miedo.
A veces, la enuresis está relacionada con la secreción de la hormona llamada antidiurética. El médico medirá el nivel de esta hormona, para iniciar luego el tratamiento adecuado.

Tamaño texto
Comentarios