El control de la fertilidad protege de varios tipos de cáncer femenino

Expertos del Celsam dicen que las mujeres desconocen los beneficios adicionales del tratamiento prolongado. El cáncer de endometrio se presenta con mayor frecuencia en las mujeres posmenopáusicas.

22 Febrero 2006
De acuerdo con especialistas del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), varios estudios han demostrado que más allá de las ventajas en el control de la fertilidad, los anticonceptivos orales presentarían otros beneficios para la salud reproductiva de la mujer. Estos efectos, señalan, no son conocidos por la mayor parte de las mujeres que sí conocen de las propiedades de estos anticonceptivos como tales.
“Además de ser altamente efectivos, el uso regular de los anticonceptivos hormonales -cuando son tomados por largo tiempo- ofrecen otros importantísimos beneficios, entre ellos, el efecto protector que disminuye y previene el cáncer de endometrio, el cáncer de ovario, las patologías benignas de mama, y hasta mejoran los casos de tensión premenstrual”, señaló Diana Galimberti, ginecóloga argentina, miembro de esa institución.
El director del Celsam en México, Daniel Santoyo, agregó que tales “beneficios adicionales” incluyen la prevención del cáncer de ovario y de endometrio en un 40%; la prevención de formación de quistes de ovario en un 78%, la prevención de embarazos ectópicos (fuera del útero) en un 90%, y la prevención de anemias por déficit de hierro y de la enfermedad pélvico inflamatoria, además de la regulación del ciclo menstrual. “Existen opciones que contienen progestágeno drospirenona, que pueden ayudar al tratamiento del acné y del hirsutismo y  evitar la grasa en la piel”, agregó el especialista mexicano.
“La evidencia científica demuestra que los anticonceptivos no producen cáncer y que por el contrario lo previenen”, asegura Santoyo.

Datos de una investigación en EE.UU.
Cuando los anticonceptivos orales se administran durante un año, la tasa de cáncer del endometrio se reduce entre el 40 y el 50 % , aseguran en el Celsam, y la incidencia es menor a medida que aumenta la cantidad de años de uso de esta medicación. El efecto protector, agregan, citando un estudio de la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva (SARM, por sus siglas en inglés) persistiría aún después de la interrupción del uso y continúa hasta 20 años después de la interrupción.
El cáncer de endometrio, el más común de los que afectan el cuerpo del útero, se presenta con mayor frecuencia en mujeres posmenopáusicas. Su incidencia en Latinoamérica es relativamente alta, con más de 14 .000 casos nuevos anuales. Los estudios mostraron que la anticoncepción oral disminuye el riesgo de afecciones carcinomatosas ováricas al inhibir la ovulación y bajar el nivel de gonadotropinas (FSH, LH)”, explican los expertos en un comunicado recientemente difundido, donde especifica que la incidencia de este mal baja entre el 41%, 54% y el 61%  haciendo la terapia durante  cuatro, ocho y doce años respectivamente”.

Ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico, la patología hormonal más común en las mujeres, está asociado a desórdenes reproductivos y metabólicos, y representa además un mayor riesgo de carcinomas de endometrio y diabetes tipo 2. La doctora Inés de la Parra, de la filial argentina del Celsam, afirma que esta enfermedad “se presenta en grados diferentes durante el transcurso de la vida”, y que “en la adolescencia, luego de las primeras menstruaciones, se puede manifestar por irregularidades menstruales, aumento del vello –en la cara, el tórax, el abdomen– seborrea, acné y caída del cabello”.
De la Parra dijo en mujeres con este trastorno “se usa un anticonceptivo que combina el estrógeno con una progesterona especial –acetato de ciproterona–, la que produce una mejora importante sobre el acné evidente, a los pocos meses de iniciado el tratamiento”.

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