
Cuando los hongos atacan a las uñas
La onicomicosis es la infección de las uñas producida por hongos. Puede presentarse como decoloración, engrosamiento y/o descamación de las uñas.
Es una condición crónica con consecuencias que van más allá de la estética. Si bien no presenta riesgo de vida, las complicaciones de esta infección la transforman en una patología que necesita ser tratada. Uno de cada dos pacientes que la padecen creen que afecta negativamente su autoestima; uno de cada cuatro cree que afecta sus relaciones profesionales; y dos de cada cinco sus relaciones personales. Los casos nuevos de onicomicosis aumentan con la edad, afectando a una de cada cinco personas de entre 40 y 60 años.
La onicomicosis es contagiosa, incluso hay grupos especiales de riesgo, como los pacientes diabéticos y los pacientes con alteraciones en las defensas, en quienes la infección por hongos de las uñas puede ser una puerta de entrada para infecciones que afectarán otras áreas del cuerpo Además afecta la movilidad y la destreza. Diferentes estudios indican que uno de cada tres pacientes experimenta dolor al caminar y dos de cada cinco tienen problemas en el uso del calzado.
En el tratamiento se tiene en cuenta la edad del paciente, las enfermedades previas, al agente causal, los potenciales efectos adversos, las dosis diarias de medicación. El éxito dependerá de la adhesión del paciente.
Son importantes, y pocos los cuidan
Los pies son tan importantes, que cualquier dolor que los aqueje no puede pasar inadvertido. El rostro se encarga de reflejar de inmediato el malestar y la incomodidad que provocan. Sin embargo, Rubén Camuñas -quien mañana celebrará su día (el Día del Podólogo), indicó que muy poca gente les da la importancia que realmente tienen. "Los pies soportan el peso de nuestros cuerpos y se encargan de llevarnos de un lado para otro, de mover los pedales de una bicicleta, de permitirnos correr detrás de un pelota, de hacernos descansar... En fin, son la base de nuestra humanidad. Entonces, necesitan estar sanos y fuertes, aunque pocos se preocupan por cuidarlos", reflexionó Camuñas.
Este podólogo universitario, que atiende a domicilio, dijo que el 80 % de sus pacientes son mujeres. No obstante, advirtió que tal demanda, más que obedecer a una real conciencia de que los pies deben estar saludables, responde a un hábito de coquetería que está muy relacionado con la moda: "el uso de sandalias obliga a exhibir pies sanos", indicó. También advirtió que el uso de zapatos muy ajustados o altos puede producir hiperqueratosis (callosidades); durezas en las plantas de los pies y uñas encarnadas. "Quienes padezcan estos trastornos deben visitar al podólogo, para evitar malas posturas y desviaciones de columna, problemas que deben ser consultarse al traumatólogo", remarcó.







