El pediatra se transforma en un guía técnico y humano

Los padres depositan toda la confianza. Además de curar, el médico debe informar para prevenir las enfermedades.

19 Octubre 2005
El lenguaje infantil es la gran incógnita. Saber si un llanto puede resultar preocupante es aún hoy todo un reto. Pero ellos logran cada día deducir los secretos del dolor en los bebés y niños y lo que aflige a los adolescentes.
Algunas enfermedades cambian. Las estructuras familiares también. Pero los pediatras seguirán siendo esos personajes en los que los padres depositan toda su confianza. "No se qué haría sin él. Es el médico de mi hijo y mi psicólogo porque me ayuda a superar todas las angustias y es mi guía para ser mamá", cuenta María Viruel. Su hijo, Martín, de 20 años, sigue concurriendo al pediatra ante cualquier dolencia. "Es que es el que más lo conoce. Lo ve y ya sabe lo que tiene", relata María.
"Creo que el afecto es fundamental a la hora de ejercer la pediatría. Me he sentido el abuelo postizo de muchos de mis pacientes. El pediatra es tan importante en la vida de las personas que llega a convertirse en el médico de cabecera de toda la familia, porque es el de mayor confianza", expresa el doctor Lorenzo Marcos, que tiene pacientes de hasta más de 21 años.
En un comienzo son como veterinarios porque deben adivinar los males que tienen los bebés. "Es más complicado cuando la madre es primeriza porque no sabe interpretar los síntomas. Las mamás son una fuente fundamental de información para llegar al diagnóstico", explica el médico. Aunque reconoce aparecen más papás en las consultas.
Quizás una de las luchas más importantes que deben enfrentar los pediatras es la de la prevención. "Nuestra función más importante debe ser informar y acompañar a la familia a evitar que los niños contraigan enfermedades. Adelantarnos siempre a los males que pueden afectarlos", comenta Gustavo Carilla, secretario de la Sociedad de Pediatría de Tucumán.
Evitar que las madres lleven a sus pequeños constantemente al pediatra es una batalla permanente, dice Marcos. "Por cualquier cosa aparecen en el consultorio. Deben aprender a evaluar a sus hijos", recomienda.
Ante esto, los pediatras enfocan cuáles son los males recurrentes de los pequeños de la provincia, según la edad y la época del año, y cómo se debe actuar en cada caso. Las enfermedades respiratorias, infectocontagiosas, las gastroenteritis, los problemas de nutrición y psicológicos se convirtieron en los males que más llegan a los consultorios pediátricos.
Como receta general, los médicos de niños y adolescentes recomiendan que la base de una buena salud empieza por la alimentación exclusiva con leche materna en los primeros seis meses de vida. Luego, son imprescindibles las vacunas y una higiene básica diaria para prevenir contagios.

Males de los menores de 3 años
Males respiratorios en invierno y gastroenteritis en verano aumentan cada día más en la provincia. Las enfermedades infecciosas y virales son las que más llegan a los consultorios pediátricos. "Tenemos cada vez más casos de bronquiolitis. La creciente contaminación está causando estragos en los pulmones de nuestros niños", sostiene el médico Lorenzo Marcos. Los pediatras dicen que en muchos casos no se medican las enfermedades. Las gastroenteritis se curan con dietas y las enfermedades respiratorias necesitan tratamientos específicos. Se pueden prevenir con leche materna e higiene permanente.

Accidentes caseros y violencia
En la etapa preescolar, de 3 a 6 años, los problemas que más afectan a los pequeños están relacionados con los accidentes caseros y la violencia. "Es la edad en que el chico sale de su casa. En las relaciones entre los niños y en la vía pública aparece una mayor violencia por lo que hay más peligro. A esta edad también se ven los accidentes caseros", expresa el doctor Gustavo Carilla. La fiebre y las anginas son los cuadros médicos más frecuentes en esta etapa. También la enuresis (incontinencia de orina). La violencia y los accidentes sólo se previenen con más educación y más cuidado de los padres, indican los médicos.

Obesidad en la primaria
Después de los 6 años y hasta los 12, uno de los crecientes problemas que aparecen en la infancia es la obesidad, además de los males respiratorios. También aparecen chicos con bajo peso y con algún grado de desnutrición. Los médicos consideran que los males de la nutrición están relacionados muchas veces a las condiciones de vida. En los casos de los que no comen siempre hay una cuestión de pobreza que causa el mal. Cuando se trata de obesos, esto se relaciona a los malos hábitos alimenticios y al creciente sedentarismo. Los pediatras recomiendan una dieta equilibrada y actividades físicas desde los 6 años.

Adolescencia conflictiva
En la adolescencia, además de los problemas de obesidad, en las consultas pediátricas aparecen los trastornos de salud mental. Aunque presentan algún síntoma, como diarrea o dolores abdominales, estos suelen expresar un problema psicológico de fondo, relacionado a la crisis de la edad, dice Lorenzo Marcos. En estos casos es conveniente hacer una derivación a un psicólogo. Los chicos de 12 a 18 años también aprovechan la consulta pediátrica para hablar sobre sexualidad. Otros males de la edad en la actualidad son el alcoholismo y la drogadicción, según Gustavo Carilla. Esto se puede prevenir educando.

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