12 Octubre 2005 Seguir en 

Tradicionalmente se trató de una enfermedad que asusta. Pero los especialistas que la tratan ?en general, reumatólogos? aseguran que ya no es lo que era, y que con los adelantos actuales ya no hay tantos motivos para temerle, siempre y cuando la persona acepte y reciba los controles y tratamientos indicados.El lupus es considerado una enfermedad autoinmune: esto significa que, por causas que habitualmente se desconocen, el propio organismo comienza a fabricar anticuerpos anormales que atacan los propios tejidos sanos de la persona, en este caso, provocando una inflamación.
Ataca hasta los órganos
Tales anticuerpos pueden dirigirse hacia diferentes partes del organismo, depositarse en un lugar determinado y allí provocar los síntomas característicos: en el caso del riñón, provocan nefritis; en la piel, lesiones cutáneas de varios tipos (como el rash). A veces sólo provoca inflamación de las articulaciones, como en la artritis reumatoidea, o provoca fiebre y decaimiento, pero en otros casos puede atacar al propio sistema nervioso, la sangre, los pulmones y el corazón.
El titular de la cátedra de Reumatología de post-grado de la Universidad Nacional de La Plata, Alfredo Arturi, quien es además vicepresidente de la Sociedad Argentina de Reumatología, asegura que "la palabra lupus ?o LES, que es como también se llama al lupus eritematoso sistémico? no debe asustar, pero sí obliga a la consulta del médico reumatólogo lo mas rápido posible".
En principio, las señales que pueden motivar a la consulta son muy variadas e incluyen inflamación de las articulaciones, lesiones en la piel, caída de cabello, mala circulación en dedos de manos y pies, o hasta fiebre. Son signos que pueden resultar bastante inespecíficos para el paciente, pero en realidad el problema es que la falta de un diagnóstico precoz ?y por otro lado, una terapia inadecuada? puede hacer que se desencadene un problema crónico, de características severas en las funciones que es capaz de afectar.
Tratamiento precoz
En el diagnóstico del lupus intervienen pruebas de laboratorio, diagnóstico por imágenes y la técnica de biopsia. De acuerdo con el especialista, este debe ser rápido y es fundamental para instituir un tratamiento precoz, que permite evitar el avance de la enfermedad y que cause inflamación en otras partes del organismo: "Hay varias pruebas que colaboran con el diagnóstico, pero este es fundamentalmente clínico: debe ser hecho por un especialista que conozca la enfermedad".
Terapias biológicas
Los esquemas terapéuticos actuales ?tratamientos biológicos, nuevos inmunosupresores? han permitido que los pacientes tengan un mejor pronóstico a largo plazo, con la realización de una vida normal: "El lupus es absolutamente manejable y controlable", asegura Arturi.
Añadió que hace 30 años era considerada una enfermedad mortal; hoy es excepcional que una persona se muera de lupus".
A la vez señala que la diferencia entre los dos mencionados tipos de terapias no es del todo definida, ya que algunas de las terapias biológicas incluyen un efecto inmunosupresor. Sin embargo, aclara que las terapias biológicas, por ahora, tienen mayor campo de aplicación en la artritis reumatoidea, enfermedad con la que muchas veces se confunde al lupus, dada su similitud en la afección de los tejidos conectivos del organismo, cuando ataca específicamente a las articulaciones. Por otra parte, añade, en el lupus "cada caso es diferente, y se trata de forma diferente según los tejidos que hayan sido afectados". Las lesiones de piel, por ejemplo, recibirán un tratamiento específico, diferente de las lesiones articulares, además del tratamiento sistémico de base para controlar el proceso autoinmune.
El tratamiento suele requerir derivaciones a otros especialistas para tratar afecciones particulares derivadas, así como para realizar tratamientos de rehabilitación o infiltraciones en caso de que sean necesarias.
Ataca hasta los órganos
Tales anticuerpos pueden dirigirse hacia diferentes partes del organismo, depositarse en un lugar determinado y allí provocar los síntomas característicos: en el caso del riñón, provocan nefritis; en la piel, lesiones cutáneas de varios tipos (como el rash). A veces sólo provoca inflamación de las articulaciones, como en la artritis reumatoidea, o provoca fiebre y decaimiento, pero en otros casos puede atacar al propio sistema nervioso, la sangre, los pulmones y el corazón.
El titular de la cátedra de Reumatología de post-grado de la Universidad Nacional de La Plata, Alfredo Arturi, quien es además vicepresidente de la Sociedad Argentina de Reumatología, asegura que "la palabra lupus ?o LES, que es como también se llama al lupus eritematoso sistémico? no debe asustar, pero sí obliga a la consulta del médico reumatólogo lo mas rápido posible".
En principio, las señales que pueden motivar a la consulta son muy variadas e incluyen inflamación de las articulaciones, lesiones en la piel, caída de cabello, mala circulación en dedos de manos y pies, o hasta fiebre. Son signos que pueden resultar bastante inespecíficos para el paciente, pero en realidad el problema es que la falta de un diagnóstico precoz ?y por otro lado, una terapia inadecuada? puede hacer que se desencadene un problema crónico, de características severas en las funciones que es capaz de afectar.
Tratamiento precoz
En el diagnóstico del lupus intervienen pruebas de laboratorio, diagnóstico por imágenes y la técnica de biopsia. De acuerdo con el especialista, este debe ser rápido y es fundamental para instituir un tratamiento precoz, que permite evitar el avance de la enfermedad y que cause inflamación en otras partes del organismo: "Hay varias pruebas que colaboran con el diagnóstico, pero este es fundamentalmente clínico: debe ser hecho por un especialista que conozca la enfermedad".
Terapias biológicas
Los esquemas terapéuticos actuales ?tratamientos biológicos, nuevos inmunosupresores? han permitido que los pacientes tengan un mejor pronóstico a largo plazo, con la realización de una vida normal: "El lupus es absolutamente manejable y controlable", asegura Arturi.
Añadió que hace 30 años era considerada una enfermedad mortal; hoy es excepcional que una persona se muera de lupus".
A la vez señala que la diferencia entre los dos mencionados tipos de terapias no es del todo definida, ya que algunas de las terapias biológicas incluyen un efecto inmunosupresor. Sin embargo, aclara que las terapias biológicas, por ahora, tienen mayor campo de aplicación en la artritis reumatoidea, enfermedad con la que muchas veces se confunde al lupus, dada su similitud en la afección de los tejidos conectivos del organismo, cuando ataca específicamente a las articulaciones. Por otra parte, añade, en el lupus "cada caso es diferente, y se trata de forma diferente según los tejidos que hayan sido afectados". Las lesiones de piel, por ejemplo, recibirán un tratamiento específico, diferente de las lesiones articulares, además del tratamiento sistémico de base para controlar el proceso autoinmune.
El tratamiento suele requerir derivaciones a otros especialistas para tratar afecciones particulares derivadas, así como para realizar tratamientos de rehabilitación o infiltraciones en caso de que sean necesarias.
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