La leche materna ayuda a desarrollar el sistema inmune

El alimento más sano y nutritivo para el niño.

12 Octubre 2005
Recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por los pediatras y los nutricionistas en todo el mundo, la leche materna es el alimento natural más sano y completo para un bebé, desde su primer día de vida, dado que contiene "componentes que directamente modulan el desarrollo inmunológico y las defensas antimicrobianas del lactante, sin inducir respuestas inflamatorias indeseadas". El doctor Miguel Larguía, Jefe del departamento de Pediatría del Hospital Materno-Infantil Ramón Sardá de Buenos Aires, incorpora este concepto novedoso y señala, además, la importancia que tiene la lactancia para el niño no sólo cuando es un recién nacido, sino también en su vida ulterior, como adulto, así como para el bebé prematuro en particular, y también para la madre.

Lazos de familia
Pocas mujeres en el mundo carecen del don de amamantar, un fenómeno de la naturaleza que estimula, en quienes lo poseen, el instinto maternal. Permite, en principio, establecer un vínculo de apego entre la madre y el hijo. Inmediatamente, el niño adoptará a la leche humana como su alimento exclusivo durante los primeros seis meses de vida.
Diversas instituciones a favor de la lactancia, entre ellas el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) y la OMS promueven extenderla "el mayor tiempo posible". El Ministerio de Salud de la Nación recomienda ampliar el período hasta los dos años. El porqué lo tienen los múltiples beneficios que aporta tanto al bebé como a la madre. El pediatra Larguía sintetiza estas bondades, al definir a la leche materna como "un trasplante de células vivas, inmunológicamente activas y sin rechazo".

Nutrición asegurada
Desde hace unos años, los pediatras vienen recomendando a las madres la lactancia a demanda, es decir: que el niño sea alimentado a pecho cada vez que lo desee, lo cual ocurre habitualmente cada dos horas.De este modo, está incorporando las sustancias nutritivas suficientes y recibiendo los anticuerpos que lo protegerán de las infecciones. Además, según detalla el doctor Larguía, posee otras virtudes: disminuye los procesos diarreicos; reduce la incidencia de otitis media aguda, alergia, afecciones respiratorias, meningitis, botulismo, infecciones del tracto urinario y muerte súbita del lactante, entre las más características; mejora la respuesta a determinadas vacunas, como la BCG y, a largo plazo, previene el riesgo de contraer diabetes, enfermedades crónicas del aparato digestivo, cáncer, eczema o asma.

La prolactina estimula el instinto
Pero, como destacó Larguía, "los beneficios de la lactancia no son exclusivos para el recién nacido, sino también para la mujer que amamanta". El acto de amamantar implica, para la mujer, mucho más que alimentar a su hijo. "Una hormona, la prolactina, se pone en funcionamiento en ese momento y estimula el instinto. Emocionalmente, la madre, al entrar en contacto con la criatura, mejora su autoestima. Luego, reducirá las probabilidades de sufrir depresión post-parto. Larguía describe a la vez los aportes de la lactancia, desde el punto de vista clínico:

A corto plazo: reduce las hemorragias post-parto; retrasa la reanudación de la ovulación, mediante la amenorrea. La mujer no menstrúa, con lo cual disminuye el riesgo de anemia por deficiencia de hierro. Desde la estética, la mujer recupera rápidamente el peso anterior al embarazo.

A largo plazo: disminuye el riesgo de osteoporosis y de fracturas postmenopáusicas; y también reduce la incidencia de cáncer de mama, de ovario y de útero.

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