
La maculopatía es otro mal del envejecimiento
Otra de las enfermedades que aparecen entre los mayores de 70 es la denominada maculopatía relacionada con la edad, que afecta al 10% de la población.
En Estados Unidos es la causa más importante de "ceguera legal". El paciente no queda ciego pero pierde visión en el centro. "Esta es una enfermedad difícil de tratar; los tratamientos con láser son paliativos pero no curativos, mejoran un poco la visión del paciente pero no erradican la enfermedad, que por otra parte es más frecuente en los fumadores", señaló Argento.
Recientemente, investigadores de la Universidad de Pittsburgh descubrieron que una variación en un solo gen está altamente asociada con un aumento en el riesgo de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Mediante la realización del mapa de los genes de 612 familias afectadas por la DMAE y 323 personas sin historia familiar de la dolencia, el equipo de investigadores estableció la relación entre una variación del gen PLEKHA1 y la patología. Entre las personas con DMAE, los investigadores identificaron múltiples localizaciones en los cromosomas en que hay variantes comunes del gen. Se enfocaron especialmente en una región en el cromosoma 10. Luego de un análisis posterior, los investigadores concluyeron que una variación del PLEKHA1 está altamente asociada con el riesgo de una persona de desarrollar la enfermedad ocular degenerativa.
El hallazgo podría dar pie al desarrollo de una sencilla prueba que podría identificar a las personas en riesgo sufrir el mal.
Para ver de cerca y de lejos
Los avances de la oftalmología se dieron en tres campos fundamentales: la cirugía de catarata, la cirugía de los vicios de refracción y la cirugía de la retina. Aunque también se registran innovaciones en el tratamiento del glaucoma y en nuevos fármacos de muy buenos resultados.
Respecto a los avances en el tratamiento de las distintas patologías y más precisamente en catarata, tanto Carlos Argento como Javier Marengo y Paola Fanciotti, coincidieron al señalar que actualmente se opera mediante incisiones muy pequeñas, de 1,5 milímetros, introduciendo una lente plegable. Además se optimizaron los aparatos que llevan adelante la emulsificación, la disolución del cristalino, empleando menos energía, menos calor, con lo cual también se disminuyen los efectos dañinos al ojo.
Por otra parte, el surgimiento de los lentes multifocales capaces de permitir que el paciente pueda enfocar tanto de lejos como de cerca, se propone como otro de los grandes progresos.







