
El aceite de pescado es un protector del cerebro
Científicos de la Universidad Estatal de Luisiana descubrieron cómo los ácidos grasos hallados en el aceite de pescado ayudan a proteger el cerebro humano del deterioro cognitivo asociado con la enfermedad de Alzheimer.
Su estudio muestra que el ácido docosahexaenoico (DHA), ácido omega-3 encontrado en los peces de agua fría, como caballa, sardinas y salmón, reduce los niveles de una proteína que causa placas dañinas en el cerebro de los pacientes con Alzheimer.
Los investigadores descubrieron que un derivado del DHA, denominado "neuroprotectina D1", es fabricada en el cerebro humano. Esa sustancia natural juega un papel clave porque protege al cerebro de la muerte celular, como lo mostró el estudio."En este tema la dieta es un asunto capital", señaló a SALUD el destacado médico tucumano radicado en los EE.UU., Nicolás Bazán, director del Centro de Excelencia en Neurociencia del Centro de Salud de la Universidad Estatal de Nueva Orleans.
"El DHA es un bloque esencial para la estructura de las células cerebrales -añadió, y ahora estamos encontrando que este bloque de estructura vale oro (neuroprotectina D1) porque ayuda a que la vida de las neuronas continúe". Greg M. Cole, director asociado del Centro de Investigaciones en la Enfermedad de Alzheimer en la Universidad de California, dice que el estudio "aporta fuerte evidencia" que NPD1 ofrece varias importantes contribuciones de protección". El estudio se publicó "on line" el 8 de setiembre, en adelanto a su publicación en el Journal of Clinical Investigation.
Estadios típicos deltrastorno
A nivel neuronal, el Alzheimer se define por el desarrollo de placas y ovillos de fibras que poco a poco van recubriendo el cerebro. Se detectan tres estadios diferentes de la enfermedad.
En el primero aparecen las dificultades para "hallar" las palabras y comienza la pérdida de objetos: las llaves del domicilio, el olvido de los nombres de los familiares y la desubicación espacial, que puede llevar a la imposibilidad para volver al hogar.
En la segunda etapa, sobrevienen la pérdida severa de memoria y del lenguaje, y la incapacidad para realizar diversas actividades fuera del hogar.
En el tercer estadio, surge el desconocimiento de los miembros de la familia, los balbuceos, e incluso algunos comienzan a sufrir delirios y regresiones.
Osvaldo Genovese explicó que el Alzheimer "es un mal degenerativo caracterizado por la aparición de lesiones histopatológicas y es la más frecuente de las demencias. Pero es importante destacar que no cualquier demencia es Alzheimer", aclaró.







