
Van a resolver un problema
Los tratamientos duran entre 20 a 26 entrevistas. Pero puede resolverse en menos sesiones. "Si un consultante no muestra un cambio en su primeras cinco u ocho entrevistas, indica que el terapeuta está equivocado", aseguran los expertos. Algunos psicoanalistas, como Gustavo Lanza Castelli, vicepresidente de la Asociación de Psicoterapia, muestran preocupación por adecuarse a las demandas de los pacientes. "Hace 25 años ?afirma? los pacientes llegaban a mi consultorio con un problema, pero venían básicamente a analizarse. Era la cultura imperante en Buenos Aires. En los últimos años ningún paciente viene de ese modo. En general dicen que tienen tal problema y necesitan resolverlo".
Usan distintas corrientes
Gustavo Lanza Castelli es un psicoanalista que dialoga con otras corrientes "desde el respeto y el deseo de aprender del diferente". Trabaja con una terapia focalizada de base psicoanalítica, a la que integra aspectos de otras teorías, como el cognitivismo. "Un psicoanalista moderno -define- es el que dialoga con otras corrientes psicoterapéuticas y toma de ellas algunos puntos importantes". Entre sesiones (muchos no la comparten) usa el trabajo sobre la escritura, el diario personal del paciente durante la semana. "No lo impongo, aclara. Le cuento al paciente por qué es importante y cuál puede ser la utilidad. Le propongo que lo traiga a la sesión, para retrabajarlo. Esta práctica potencia el tratamiento".
Avance en los resultados
Afortunadamente, un hecho comprobado da al lego cierta tranquilidad a la hora de elegir terapeuta: "muchos enfoques o modelos de psicoterapia comparten un grado básico de efectividad general, de modo tal que al comparar distintos modelos, en distintas poblaciones, con grandes muestras clínicas, para distintos tipos de problemas, ninguno de ellos es necesariamente superior a los otros", destacan Fernández Alvarez y Uslenghi.
También consideran alentador, para todos los que de uno u otro modo necesitan ayuda, saber que en los últimos 20 años la efectividad obtenida con la psicoterapia en muchísimos campos de la experiencia humana muestra un avance sostenido en los resultados.
Chamanes y manosantas
Cuando toman la decisión de consultar frente a un problema que no puede resolver unos tienen la fortuna de llegar rápido a un psicoterapeuta. "Pero hay otros que innecesariamente hacen caminos muy largos, que van desde hablar con un médico generalista, hasta recurrir en busca de ayuda a consultores de distinto tipo: tarotistas (que tiran cartas), curanderos, chamanes, los comúnmente llamados ?brujos, magos o manosantas? y otras especies similares. Los más, se conectan con algún profesional a través de conocidos que tuvieron contacto con la psicoterapia. Esto explica el crecimiento en la búsqueda de soluciones a sus problemas psíquicos en esta alternativa popular", subrayó Angel Uslenghi.







