La ingesta de alcohol influye en el peso corporal

Evidencias acerca de la incidencia en el peso de los diferentes patrones de consumo.

09 Marzo 2005
Las bebidas alcohólicas constituyen una importante fuente de calorías, y ésta es una de las razones por las cuales los expertos en nutrición recomiendan su consumo en forma moderada. Sin embargo, un reciente estudio norteamericano aporta evidencias acerca de cómo sus diferentes patrones de consumo influyen sobre el peso corporal.
Parece ser que el llamado índice de masa corporal de las personas que beben alcohol está relacionado no sólo con la cantidad de bebidas alcohólicas que consumen, sino con la frecuencia en que lo hacen. Esto es lo que revela un reciente estudio del Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo (NIAAA, por sus siglas en inglés), de los Estados Unidos.
"En nuestro estudio los hombres y mujeres que bebían la cantidad más pequeña de alcohol (una bebida al día) con la mayor frecuencia (tres a siete veces a la semana), presentaba un índice de masa corporal menor que los que consumían infrecuentemente grandes cantidades de alcohol", declaró la doctora Rosalind A. Breslow, autora principal del estudio que publicó la revista American Journal of Epidemiology.
Según esta especialista, el impacto del consumo de bebidas alcohólicas sobre el peso corporal "es un asunto importante, ya que la obesidad es un factor de riesgo de numerosas afecciones crónicas. Por eso es fundamental indagar su relación con el consumo de alcohol".

Peligrosa relación
Para indagar en esta relación, la doctora Breslow estudió a más de 37.000 personas que participaron entre 1997 y 2001 de la Encuesta Nacional de Salud, de los Estados Unidos, que realiza anualmente el Centro Nacional de Estadísticas de Salud de ese país. Como estudios previos habían sugerido una relación entre fumar, beber y el peso corporal, la investigadora sólo evaluó a no fumadores.
"El consumo de alcohol consta de dos componentes: la cantidad que se bebe y la frecuencia con que se bebe ?explicó la doctora Breslow?. Estudios previos examinaron el consumo de alcohol sólo a partir de la ingesta promedio. Sin embargo, el promedio sólo aporta una descripción limitada del este tema, y no toma en cuenta los patrones de consumo."
Según la especialista, no es lo mismo consumir una bebida al día, los siete días de la semana, que beber siete bebidas al día sólo un día por semana. "El promedio no explica completamente las relaciones entre cantidad y frecuencia, y su impacto sobre la salud como el que resulta de la obesidad", afirmó.
¿Cómo explica los resultados del estudio, que sugieren que los bebedores frecuentes de cantidades moderadas son más flacos que quienes beben esporádicamente grandes cantidades de alcohol? "El alcohol es una significativa fuente de calorías, y beber puede estimular el apetito, en especial en ciertos contextos sociales", apuntó la especialista.
Por otro lado, continuó Bresler, "las calorías del alcohol, diluidas en líquido, quizás fallen en estimular los mecanismos psicológicos que producen la sensación de saciedad. Es posible que, en el largo plazo, los bebedores frecuentes compensen las calorías que obtienen del alcohol al comer menos, mientras que quienes beben esporádicamente grandes cantidades sólo suman calorías".

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