Preparan en el país la guerra contra el tabaco

Se proyecta también seguir aumentando el precio de los paquetes, y multar a los que transgredan la norma.

23 Febrero 2005
La cuestión aparece como inminente: a instancias del Ministerio de Salud y del Programa Nacional para el Control del Tabaco, en menos de dos meses la Argentina tendrá una ley antitabaco con la cual se busca la protección del "fumador pasivo". Sólo se permitirá fumar en espacios privados y al aire libre.
Otra de las ideas que el gobierno estudia para este proyecto de ley, según ya se anunció, es la de seguir aumentando el precio de los atados de cigarrillos. Además habrá multas para los fumadores que transgredan esta ley, que si bien en principio no serían cuantiosas, aumentarían en casos de reincidencia.

Más que "vida sana"
Independientemente de su efectividad real, sobre todo frente al marketing y la industria tabacalera y su circuito de consumo, estas medidas se darán en consonancia con otras que vienen realizándose en otros lugares del mundo. Es que el problema de salud pública generado por el tabaquismo ya se está vislumbrando como algo tan preocupante que amerita tomar medidas que vayan más allá de las apelaciones a la "vida sana" y a la buena voluntad.

Hacia el cambio cultural
Ese mismo ministerio implementó el año pasado una serie de estrategias contra el cigarrillo -favoreciendo a aquel que lo abandona- y el llamado proyecto "Libre de humo". Aquí participan unas 200 empresas con medidas persuasivas y prohibitivas, más otras tantas ONGs que trabajan esencialmente sobre el "cambio cultural" para controlar el consumo.

En el Primer Mundo
Finlandia, Noruega e Irlanda han liderado la tendencia a las restricciones al fumar en Europa, y recientemente Italia.
En ese país, una reciente reglamentación que prohíbe fumar en lugares públicos, considerada la más restrictiva de toda Europa, ha motivado que los propios legisladores (los que se vieron en minoría, obviamente) llamaran a la "desobediencia civil" a los fumadores. Esta discusión ha tomado especial notoriedad porque, al menos en cuanto a este tema, parecen haberse borrado por completo las diferencias políticas entre izquierda y derecha y los funcionarios se encolumnaron en dos nuevos "partidos": fumadores y no fumadores.

Enojo de un italiano
Así fue como, por ejemplo, un legislador italiano, ex Ministro de Justicia, anunció en un reportaje al diario Corriere della Sera que si lo pescan fumando en lugares públicos, pagará la multa correspondiente ?fijada por la ley en un rango entre 27,5 y 275 euros? y luego seguirá fumando. "Encuentro idiota pretender imponer la salud por ley", alegó, a la vez que se comparaba por esto con Mahatma Gandhi, quien en el siglo XX lideró la revolución política que diera la independencia a la India con la herramienta de la desobediencia civil bajo el concepto de la no violencia.

Nocividad del tabaco
En el mundo, mientras tanto, son más de 70.000 los estudios e informes científicos que avalan la nocividad del tabaco, lo que la convertiría en "la evidencia más documentada de toda la historia de la Medicina", según se anunció en el Quinto Congreso del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, en España.

Muertes prevenibles
Asimismo se considera que es la primera causa prevenible de muerte en los países desarrollados, dada la relación evidente entre el humo del tabaco y enfermedades como el cáncer de pulmón y otros tipos de tumores (de laringe, de estómago o de vejiga) no necesariamente ubicados en el aparato respiratorio, y del monóxido de carbono con las enfermedades cardiovasculares.

Epidemia mundial
De acuerdo con esto se calcula que 4 millones de personas mueren anualmente en el mundo por esta causa. La Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera al tabaquismo una epidemia, calculó que las cifras equivalen a una muerte cada 10 segundos.

Por año mata a 40.000 argentinos

Según la OMS, la Argentina, con un 39% de la población adulta fumadora, tiene la tasa de tabaquismo más alta de América Latina. Son 40.000 los argentinos que mueren por año debido a causas asociadas al tabaquismo, y un 70% de los chicos argentinos respira humo de tabaco en su propio hogar. En la Argentina ya existen leyes provinciales que restringen el derecho a fumar. En Córdoba está la ley Nº 9.113, sancionada en 2003 pero cuyo control de cumplimiento se implementará desde marzo próximo, que prohíbe fumar en lugares cerrados. Y no sólo en las dependencias estatales, sino también en todos los lugares privados a los que concurre público, como restaurantes, bares, cybercafés y teatros, y en otros sitios abiertos donde haya menores, como los estadios deportivos.

Primará el derecho del
no fumador

La norma expresa que, en caso de conflicto en lugares cerrados, siempre prevalecerá el derecho de los no fumadores. Incluso se contempla la detención en caso de reincidencia. "Nadie prohíbe que se fume, sino que se enfatiza el respeto al derecho de los no fumadores", señaló el Ministerio de Salud de Buenos Aires. El punto más crítico, para los fumadores y para las tabacaleras, es la prohibición de fumar en espacios cerrados, aún privados. Las evidencias no ofrecen dudas sobre el daño del tabaco. Pero cabe preguntarse hasta dónde tal evidencia puede usarse para impulsar políticas públicas.

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