16 Febrero 2005 Seguir en 

El dengue, una enfermedad viral transmitida por la picadura de un mosquito que puede causar graves consecuencias, no está controlado, y en los últimos tiempos ha mostrado en la Argentina y en el resto de América Latina una tendencia expansiva. En ese sentido, el doctor Alfredo Seijo, jefe de Zoonosis del Hospital Muñiz de la ciudad de Buenos Aires, advirtió que en la Argentina "hay una población en riesgo de 20 millones de personas, ubicadas en áreas donde está el Aedes aegypti, mosquito transmisor de la enfermedad".
Como no hay manera de prevenir la enfermedad, los especialistas aseguran que ante la presencia de los síntomas clásicos del dengue, los pacientes deben ser tratados de inmediato. En la batería de medidas a tomar, figura la de no prescribir aspirinas para bajar la fiebre o los dolores, ya que por sus características, este fármaco puede llevar a hemorragias que agravarían aún más el cuadro.
Advertencia médica
La primera vez que alguien se infecta al ser picado por el insecto transmisor adquiere el llamado "dengue clásico", caracterizado por fiebre, dolores musculares, abdominales, detrás de los ojos, vómitos y náuseas. Si esa persona que alguna vez fue picada por un mosquito infectado vuelve a pasar por esa situación y es inoculada con otro serotipo del virus (pueden pasar sólo meses desde aquella primera vez o incluso hasta 20 años), está en riesgo de desarrollar el "dengue hemorrágico", mucho más grave aún porque puede provocar el pasaje de plasma desde las arterias hacia el pulmón, el peritoneo o la pleura, llevando al paciente a un shock hipovolémico (una disminución del volumen circulatorio).
Consejos de la OMS
Ante la sospecha de un cuadro de dengue se debe hidratar al paciente, bajar la fiebre y calmar los intensos dolores. De acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la droga de elección en éste caso es el paracetamol (ejemplo: parageniol). A este respecto está especialmente contraindicada la aspirina (ácido acetilsalicílico), porque actúa sobre las plaquetas y puede favorecer las hemorragias al alterar el mecanismo de coagulación.
Cuatro variedades
Se trata de una enfermedad causada por un virus, que presenta cuatro variedades o "serotipos", denominados con los números 1, 2, 3 y 4. El transmisor de la enfermedad es únicamente el mosquito Aedes aegypti: no se contagia de persona a persona. Sin embargo, la hembra de este mosquito se alimenta de sangre humana, condición necesaria para poder reproducirse, y en ese proceso inocula el virus al hombre.
En el país abunda el mosquito
Cuando el mosquito pica a una persona enferma, se infecta, y una semana después ya puede transmitir el dengue, al picar a una persona sana. En todo el continente americano, desde EE.UU.hasta la Argentina, existe transmisión de dengue. Con la única excepción de Canadá, el Aedes aegypti circula por todos los países.
Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dengue afecta a las poblaciones de 100 países en el mundo, incluido nuestro país, con alrededor de 100 millones de casos informados, 500 mil personas hospitalizadas y 25 mil muertes. Más allá de los casos notificados por los servicios de salud, se estima que existe gran cantidad de gente que padece la afección y la cursa sólo como un cuadro febril o no tiene otros signos, es decir que el número de casos sería mucho mayor.
"Se espera que en los próximos años el dengue sea una preocupación seria en los países desarrollados, por la presencia del mosquito que transmite la enfermedad, el Aedes aegypti. En nuestro país abunda el mosquito, y por eso la población en riesgo es muy elevada. Excepto en la cordillera, en la precordillera y en la Patagonia, el Aedes aegypti está en casi todo el resto del país", aseguró Alfredo Seijo.
Hay muchos males que pueden confundirse en el inicio con los síntomas del dengue, entre ellos la gripe. Una persona que padece dengue o dengue hemorrágico puede presentar uno o varios de los siguientes síntomas al mismo tiempo: fiebre alta, dolores de cabeza, articulares, musculares, abdominales y detrás de los ojos, pérdida del apetito, brote en la piel, piel pálida, náuseas y vómitos, insomnio, sed exagerada, pulso rápido y débil. En caso de presentar estos síntomas, es recomendable consultar al médico lo antes posible ya que el uso de un analgésico tan común como la aspirina puede complicar el curso de la enfermedad, si se trata de dengue.
Como no hay manera de prevenir la enfermedad, los especialistas aseguran que ante la presencia de los síntomas clásicos del dengue, los pacientes deben ser tratados de inmediato. En la batería de medidas a tomar, figura la de no prescribir aspirinas para bajar la fiebre o los dolores, ya que por sus características, este fármaco puede llevar a hemorragias que agravarían aún más el cuadro.
Advertencia médica
La primera vez que alguien se infecta al ser picado por el insecto transmisor adquiere el llamado "dengue clásico", caracterizado por fiebre, dolores musculares, abdominales, detrás de los ojos, vómitos y náuseas. Si esa persona que alguna vez fue picada por un mosquito infectado vuelve a pasar por esa situación y es inoculada con otro serotipo del virus (pueden pasar sólo meses desde aquella primera vez o incluso hasta 20 años), está en riesgo de desarrollar el "dengue hemorrágico", mucho más grave aún porque puede provocar el pasaje de plasma desde las arterias hacia el pulmón, el peritoneo o la pleura, llevando al paciente a un shock hipovolémico (una disminución del volumen circulatorio).
Consejos de la OMS
Ante la sospecha de un cuadro de dengue se debe hidratar al paciente, bajar la fiebre y calmar los intensos dolores. De acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la droga de elección en éste caso es el paracetamol (ejemplo: parageniol). A este respecto está especialmente contraindicada la aspirina (ácido acetilsalicílico), porque actúa sobre las plaquetas y puede favorecer las hemorragias al alterar el mecanismo de coagulación.
Cuatro variedades
Se trata de una enfermedad causada por un virus, que presenta cuatro variedades o "serotipos", denominados con los números 1, 2, 3 y 4. El transmisor de la enfermedad es únicamente el mosquito Aedes aegypti: no se contagia de persona a persona. Sin embargo, la hembra de este mosquito se alimenta de sangre humana, condición necesaria para poder reproducirse, y en ese proceso inocula el virus al hombre.
En el país abunda el mosquito
Cuando el mosquito pica a una persona enferma, se infecta, y una semana después ya puede transmitir el dengue, al picar a una persona sana. En todo el continente americano, desde EE.UU.hasta la Argentina, existe transmisión de dengue. Con la única excepción de Canadá, el Aedes aegypti circula por todos los países.
Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dengue afecta a las poblaciones de 100 países en el mundo, incluido nuestro país, con alrededor de 100 millones de casos informados, 500 mil personas hospitalizadas y 25 mil muertes. Más allá de los casos notificados por los servicios de salud, se estima que existe gran cantidad de gente que padece la afección y la cursa sólo como un cuadro febril o no tiene otros signos, es decir que el número de casos sería mucho mayor.
"Se espera que en los próximos años el dengue sea una preocupación seria en los países desarrollados, por la presencia del mosquito que transmite la enfermedad, el Aedes aegypti. En nuestro país abunda el mosquito, y por eso la población en riesgo es muy elevada. Excepto en la cordillera, en la precordillera y en la Patagonia, el Aedes aegypti está en casi todo el resto del país", aseguró Alfredo Seijo.
Hay muchos males que pueden confundirse en el inicio con los síntomas del dengue, entre ellos la gripe. Una persona que padece dengue o dengue hemorrágico puede presentar uno o varios de los siguientes síntomas al mismo tiempo: fiebre alta, dolores de cabeza, articulares, musculares, abdominales y detrás de los ojos, pérdida del apetito, brote en la piel, piel pálida, náuseas y vómitos, insomnio, sed exagerada, pulso rápido y débil. En caso de presentar estos síntomas, es recomendable consultar al médico lo antes posible ya que el uso de un analgésico tan común como la aspirina puede complicar el curso de la enfermedad, si se trata de dengue.
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