09 Febrero 2005 Seguir en 

En un descubrimiento sorprendente, un nuevo estudio indica que la exposición a la luz solar puede ayudar a la gente con melanoma a vivir más tiempo. Y un segundo estudio reveló que los rayos solares confieren incluso otro beneficio contra el cáncer: puede reducir el riesgo de contraer linfoma no Hodgkins.
Los resultados de ambos artículos de investigación suscitan preguntas obvias.
Agente cancerígeno
"La luz solar es uno de solamente 60 agentes designados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un agente cancerígeno humano establecido", dijo Kathleen Egan, profesora adjunta de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Vanderbilt y autora principal de un editorial que acompaña los estudios en la edición del 2 de febrero de Journal of the National Cancer Institute. "¿Cómo es que este agente cancerígeno humano puede ser asociado con un impacto benéfico con respecto al cáncer?"
La respuesta es que podría no ser la luz solar de por sí la responsable, sino otra forma de luz solar, específicamente su papel en la síntesis de la vitamina D, explicó Egan.
Los científicos han notado desde hace mucho que si bien la incidencia de melanoma ha ido subiendo en las naciones desarrolladas, también lo ha hecho la supervivencia. Para tratar de comprender esta aparente anomalía, los autores del primer estudio estudiaron a 528 personas con melanoma durante cinco años. La gente que tuvo altos índices en tres medidas de exposición al sol -quemadura solar, alta exposición solar intermitente y elastosis solar (daño epitelial por el sol)- y con alta conciencia sobre el cuidado de la piel, tenían menos probabilidades de morir.
No está claro qué mecanismos biológicos obran, dijo la autora del estudio Marianne Berwick, profesora de medicina interna en la Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México, pero también señaló a la vitamina D como la senda lógica de la investigación. "Nos estamos dando cuenta cada vez más que la vitamina D controla la proliferación de células", expresó.
La vitamina D
"Es posible que la gente que tenga factores genéticos en el gen receptor de la vitamina D o de otros genes en esa senda tienen menos capacidad de metabolizar la vitamina D mediante luz solar o leche, y por ende tienen una mucho mayor susceptibilidad a contraer melanoma bajo niveles bajos de exposición solar, dijo.
Distintos melanomas
Otra explicación puede ser que la exposición solar está vinculada con cánceres menos agresivos pero aumenta la capacidad del ADN a repararse a sí mismo.
O puede ser que hay diferencias entre melanomas.
Los resultados de ambos artículos de investigación suscitan preguntas obvias.
Agente cancerígeno
"La luz solar es uno de solamente 60 agentes designados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un agente cancerígeno humano establecido", dijo Kathleen Egan, profesora adjunta de medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Vanderbilt y autora principal de un editorial que acompaña los estudios en la edición del 2 de febrero de Journal of the National Cancer Institute. "¿Cómo es que este agente cancerígeno humano puede ser asociado con un impacto benéfico con respecto al cáncer?"
La respuesta es que podría no ser la luz solar de por sí la responsable, sino otra forma de luz solar, específicamente su papel en la síntesis de la vitamina D, explicó Egan.
Los científicos han notado desde hace mucho que si bien la incidencia de melanoma ha ido subiendo en las naciones desarrolladas, también lo ha hecho la supervivencia. Para tratar de comprender esta aparente anomalía, los autores del primer estudio estudiaron a 528 personas con melanoma durante cinco años. La gente que tuvo altos índices en tres medidas de exposición al sol -quemadura solar, alta exposición solar intermitente y elastosis solar (daño epitelial por el sol)- y con alta conciencia sobre el cuidado de la piel, tenían menos probabilidades de morir.
No está claro qué mecanismos biológicos obran, dijo la autora del estudio Marianne Berwick, profesora de medicina interna en la Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México, pero también señaló a la vitamina D como la senda lógica de la investigación. "Nos estamos dando cuenta cada vez más que la vitamina D controla la proliferación de células", expresó.
La vitamina D
"Es posible que la gente que tenga factores genéticos en el gen receptor de la vitamina D o de otros genes en esa senda tienen menos capacidad de metabolizar la vitamina D mediante luz solar o leche, y por ende tienen una mucho mayor susceptibilidad a contraer melanoma bajo niveles bajos de exposición solar, dijo.
Distintos melanomas
Otra explicación puede ser que la exposición solar está vinculada con cánceres menos agresivos pero aumenta la capacidad del ADN a repararse a sí mismo.
O puede ser que hay diferencias entre melanomas.
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