Diabetes: nueva epidemia mundial

Los malos hábitos alimentarios, más la obesidad y el sedentarismo, alteran la calidad de vida de la gente.

09 Febrero 2005
La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó la diabetes en la lista de enfermedades crónicas no transmisibles que prevalecen hoy en gran porcentaje de la población del planeta, como la obesidad, la hipertensión arterial, el colesterol y los triglicéridos.
El 10% de la población argentina sufre la enfermedad que no respeta sexo ni edad, y el 90% de los diabéticos es obeso. Esto indica que ambas patologías suelen asociarse, pero las personas delgadas también pueden ser diabéticas. Por lo general suelen desconocer el mal y no realizan tratamiento hasta que no aparecen algunos signos. El presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, Silvio Schraier, señaló que llevar una vida sana no es privarse de las comidas que más gustan ni tampoco usar la palabra dieta. Prefiere hablar de una alimentación saludable sin privaciones, comiendo de todo pero manteniendo siempre el equilibrio. "Hay que desterrar la costumbre argentina de salir a la calle sin desayunar", sentenció.

El 10% de los argentinos sufre diabetes

Silenciosa y traicionera, la diabetes afecta a cerca del 10 % de la población de nuestro país. Y se estima que uno de cada cinco argentinos está en riesgo de padecerla. La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de considerarla como una nueva epidemia en el mundo. Así se suma a la lista de otras enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), como la obesidad, la hipertensión arterial, el colesterol y los triglicéridos altos.

No respeta sexo ni edad
Estas cifras son por demás preocupantes; tomando en cuenta que la enfermedad no respeta sexo, edad ni contextura física. Ataca tanto a hombres como a mujeres, adultos y niños por igual. Y si bien el sobrepeso y la obesidad son factores desencadenantes en su manifestación y evolución, las personas delgadas pueden contraerla.
De ahí que, desconociéndolo, muchos conviven con la patología hasta que los síntomas afloran. El secreto radica en la búsqueda de un estilo de vida, en el que los azúcares y las grasas, los kilos de más y el cuerpo en reposo no son bienvenidos.

Los tiempos cambiaron
Durante siglos, y hasta no hace muchos años, el sobrepeso no estaba mal visto ni se lo consideraba un problema. Los tiempos han cambiado. Hoy por hoy, resulta difícil la imagen de una mujer joven con sus figuras extremadamente redondeadas, como las que retrataban los artistas en la Antigüedad. Muy pocas madres y abuelas de este siglo prefieren un bebé gordito. Hoy saben que los kilos de más no son un buen signo de salud.
Pese a que existe una predisposición genética hacia la obesidad, ésta puede combatirse y de este modo, evitar no sólo la diabetes, sino también reducir el riesgo de accidentes cardiovasculares, primera causa de muerte en el mundo.
Se calcula que el 90% de los pacientes con diabetes es obeso. Así, se deduce que ambas patologías están íntimamente relacionadas. Pero es un error vincular a la obesidad con el exceso de peso, aunque generalmente vaya acompañado de éste. Es concebida como mayor grasa que la necesaria. "Y lo importante -remarca el vicepresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), doctor Silvio Schraier- es dónde está localizada".
No es lo mismo la grasa que se acumula en las caderas, los glúteos y el busto, que la depositada en el abdomen. Mientras la grasa periférica no afecta a la problemática en cuestión, es por la que más consultan los hombres y las mujeres en la etapa fértil de la vida. La abdominal, en cambio, muchas veces pasada por alto, "conduce a un mayor riesgo de infartos y de padecer diabetes", advierte el especialista.

Indicadores de gordura
Ante la sospecha de exceso de peso, mida su cintura con un centímetro; basándose en los parámetros que establece la OMS como indicadores de obesidad abdominal: 102 cm en adelante, para los hombres, y 88 cm o más, en el caso de las mujeres. Recuerde que no se engorda ni se adelgaza de un día para el otro. "Tuvo que haber comido mal durante años para llegar a este extremo", señala Schraier.
Un profesional le indicará la dietoterapia a seguir, siempre y cuando esté dispuesto al cambio de hábito. Llevar una vida sana no implica privarse de aquella comida que más gusta. Los nutricionistas destierran de su vocabulario el término dieta. Hablan, en tal caso, de una alimentación saludable, sin privaciones. Proponen comer de todo, manteniendo siempre el equilibrio.
El vicepresidente de la SAN insiste en que "hay que mejorar las pautas alimentarias". Y basa el concepto en la mala costumbre argentina de salir a la calle sin haber desayunado; agravado por el hecho de no respetar las cuatro comidas diarias. Así, para muchos, la primera comida del día, a la que consideran el almuerzo, es el desayuno.

No hay alimento prohibido
Teniendo en cuenta que no hay alimentos prohibidos, sí algunos más aconsejables que otros, se observa en el mundo, cómo aquellas poblaciones que consumen una mayor cantidad de vegetales, frutas y cereales y una menor proporción de carnes grasas, aceite, azúcar y productos refinados, viven mejor y más años.
Las grasas y los aceites no gozan de buena prensa. Sin embargo, los ácidos grasos poliinsaturados, como el Omega 3, favorecen en el descenso de los triglicéridos y aumentan el colesterol bueno (HDL), un problema frecuente en los pacientes con diabetes tipo 2. El peligro está las grasas hidrogenadas, usadas por la industria alimentaria. "Las grasas trans -refiere Schraier- son dañinas para las arterias coronarias".
Por esto, desde agosto de 2006, según una Ley para el Mercosur, la etiqueta de cada envase deberá indicar la presencia o no de esas grasas.
De nada sirve una nutrición equilibrada, sin actividad física. Caminar, barrer la casa, andar en bicicleta o bailar, mantienen el cuerpo activo, en movimiento.
El ejercicio es beneficioso porque: baja la glucemia y el peso; controla la presión arterial y el colesterol; baja el riesgo de enfermedad cardiovascular e incrementa la fuerza y la elasticidad
Tras la evaluación y la aprobación médica, se aconseja seguir los siguientes pasos, previos a la actividad elegida:
1-Desayunar. La barrita de cereal es una buena opción. De lo contrario, hay una deuda de glucosa que pagar.
2-Realizar entre diez y quince minutos de calentamiento para evitar lesiones.
-Usar ropa y calzado cómodos.
Caminar es gratis. La diabetes puede prevenirse. Prevenirla depende de cada persona.

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