La ciencia desterró mitos sobre el ciclo menstrual

La menstruación no es una enfermedad sino un proceso biológico que no impide hacer una vida normal.

17 Noviembre 2004
El ciclo menstrual era considerado como un tema tabú del que casi no se hablaba ni se mencionaba por su nombre, menos aún delante de un hombre.
Hoy, de menstruación, sí se habla. En la casa, con amigas, en la escuela, en la facultad, en la oficina. Y sobre todo, en el consultorio médico. Como se trata de un ciclo normal de la vida de la mujer, esta también debe llevar una vida normal. Una ginecóloga realiza a continuación una serie de aclaraciones para tener en cuenta.

La higiene
La menstruación es un proceso fisiológico; por consiguiente, el baño forma parte de una necesidad femenina, como la comida o el abrigo. La limpieza hace a su rutina diaria. En cuanto a la higiene genital, no debe ser excesiva ni abrasiva, para no romper el equilibrio natural de la flora vaginal. Los ginecólogos recomiendan evitar el uso de toallas higiénicas perfumadas, talcos y desodorantes íntimos.

¿Toallita o tampón?
Las mujeres pueden protegerse íntimamente tanto con toallas higiénicas como con tampones. La doctora Sandra Magirena, ginecóloga infanto-juvenil del Policlínico Bancario de Buenos Aires les enseña a las niñas, desde la primera menstruación a "colocarse el tampón y a mantener ciertos cuidados de higiene".

Actividad física
Para la doctora Magirena, no existe inconveniente alguno para prohibirla, siempre y cuando el período "sea vivido como un proceso fisiológico y no como una enfermedad".

Sexo
No se prohíbe, pero no es aconsejable; ante todo por una razón higiénica. "La vagina es una cavidad sucia. Podrían ascender gérmenes al endometrio y provocar endometriosis", advierte la ginecóloga.

Aumento de peso
Los síntomas premenstruales suelen incluir hinchazón de las mamas y del abdomen y, en algunos casos, retención de líquidos. De ahí que resulte conveniente evitar los alimentos ricos en sodio y las bebidas alcohólicas.

Cambios humorales
Es común que algunas mujeres,antes, durante o después del ciclo estén más sensibles, irritables, molestas o malhumoradas. "Son reacciones particulares de cada mujer ?sostiene Magirena- y responden a una causa hormonal". El doctor Darío Shpiguelman, médico ginecólogo, director de la Asociación Argentina de Protección Familiar (AAPF), señala que se trata de "comportamientos totalmente manejables, desde el punto de vista psicológico". Y explica porqué se suceden: "Dos hormonas -el estrógeno y la progesterona- modifican el cuerpo y el humor de la mujer". Durante la primera etapa, la estrogénica, mejoran su aspecto físico y emocional y tiene mayor deseo sexual. En la siguiente, la progestacional, momento de la ovulación, se producen alteraciones en su cuerpo y en su comportamiento.
Estos y otros tantos mitos han sido instaurados en la sociedad. Saber cómo abordarlos, se convierten para el médico en un desafío.

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