10 Noviembre 2004 Seguir en 

Cada año al menos 2.000 millones de personas enferman en el mundo a causa de la ingesta de alimentos insalubres que incluso pueden causar la muerte. A pesar de que algunos países han hecho grandes adelantos para controlar la carga de morbilidad asociada a los alimentos, a nivel mundial ese número está creciendo.
Las amenazas que afectan a los alimentos pueden venir de los lugares donde crecen los cultivos o se crían los animales productores y ascienden a lo largo de la cadena hasta llegar a la manera en que se preparan y cocinan.
Aunque los grandes brotes de enfermedades transmitidas por alimentos suelen ser objeto de gran atención pública, la mayor parte de la carga de morbilidad asociada a los alimentos consiste en numerosos casos individuales en todos los países del mundo. Por ejemplo, en Asia solamente, las enfermedades transmitidas por los alimentos y el agua causan la muerte de unos 700.000 casos diferentes. Un número mucho mayor de personas quedan debilitadas durante largo tiempo.
"La carga de las enfermedades transmitidas por los alimentos es enorme. Una mejor organización y comunicación a lo largo de toda la cadena alimentaria entre las autoridades y con los consumidores permitiría reducir significativamente esa carga y ofrecer alimentos más seguros a los consumidores de todo el mundo", sostuvo el subdirector general de la OMS, Kerstin Leitner.
Proteger la salud
El segundo Foro Mundial de Autoridades de Reglamentación sobre Inocuidad de los Alimentos de Bangkok que tuvo lugar entre el 12 y el 14 de octubre, fue impulsado justamente para promover sistemas más eficaces de control de los alimentos en todos los países a fin de proteger mejor la salud de los consumidores y reducir al mínimo los costos para los agricultores, los procesadores de alimentos y los minoristas. Las amenazas que afectan a los alimentos tienen diversos orígenes, que van desde la producción primaria, pasando por la manipulación y el almacenamiento, hasta la preparación y cocción inadecuadas en el hogar o en otros lugares donde se consumen alimentos. Con demasiada frecuencia, las diversas autoridades nacionales e internacionales responsables de vigilar y reglamentar la producción de alimentos abordan y gestionan inadecuadamente estas amenazas, sus orígenes, su grado y su gravedad, así como sus consecuencias en la salud humana.
La prevención
En la Argentina, recientemente, investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) lograron aislar la bacteria Escherichia coli O157 en hamburguesas y carne picada causante de intoxicaciones alimentarias que pueden llegar a ser mortales.
El equipo de investigación conformado por docentes de las cátedras de Bacteriología de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) y del Departamento de Salud Pública Veterinaria, de la Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV), ambas pertenecientes a la UNL, estudió 165 muestras de carne vacuna picada y hamburguesas (congeladas y de elaboración propia) adquiridas en carnicerías, autoservicios y supermercados de las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé. Los análisis -realizados mediante técnicas de biología molecular- arrojaron resultados contundentes: se identificaron tres cepas de E. coli O157:H7, todas ellas poseedoras de los factores de virulencia necesarios para producir enfermedad en el hombre, según indicó la profesora Liliana Roldán, directora de la investigación. En otras palabras, son capaces de producir enfermedades que van desde diarreas sanguinolentas hasta Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), la principal causa de fallo renal agudo y crónico en niños menores de 5 años.
La bacteria más común
La Escherichia coli es una bacteria que integra habitualmente la flora intestinal del ser humano y de animales. En los últimos años, variedades de estas bacterias, fundamentalmente adquiridas a través de alimentos de origen cárneo y lácteo, han sido responsables de enfermedades de cierta gravedad para el hombre.
Entre esas variedades se encuentra la E. coli O157:H7 que fue identificada por primera vez en 1982 en los Estados Unidos, como causa de dos brotes de colitis hemorrágica que afectaron a comensales de distintos restaurantes de comidas rápidas.
"Desde esos primeros brotes se sospechó que los animales de la especie bovina se comportan como reservorio de la bacteria, ya que dichos brotes estuvieron asociados al consumo de hamburguesas mal cocidas y leche cruda", explicó Roldán
La infección por Escherichia coli O157:H7 puede causar casos esporádicos o brotes de diarrea y/o colitis hemorrágica (CH). Algunos pacientes desarrollan complicaciones tales como Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), especialmente en niños, o Púrpura Trombocitopénica Trombótica (PTT) en adultos.
La mayoría de los pacientes con SUH usualmente se recuperan después de dos o tres semanas sin tener secuelas. Sin embargo, estudios sobre la función renal realizados en pacientes con SUH luego de 10 años indican que sólo en el 70% de los casos la recuperación de la función renal es completa.
Conocer ahora la epidemiología de las enfermedades transmitidas por los alimentos permitirá establecer estrategias de prevención y control.
Fuentes: OMS-UNL
Las amenazas que afectan a los alimentos pueden venir de los lugares donde crecen los cultivos o se crían los animales productores y ascienden a lo largo de la cadena hasta llegar a la manera en que se preparan y cocinan.
Aunque los grandes brotes de enfermedades transmitidas por alimentos suelen ser objeto de gran atención pública, la mayor parte de la carga de morbilidad asociada a los alimentos consiste en numerosos casos individuales en todos los países del mundo. Por ejemplo, en Asia solamente, las enfermedades transmitidas por los alimentos y el agua causan la muerte de unos 700.000 casos diferentes. Un número mucho mayor de personas quedan debilitadas durante largo tiempo.
"La carga de las enfermedades transmitidas por los alimentos es enorme. Una mejor organización y comunicación a lo largo de toda la cadena alimentaria entre las autoridades y con los consumidores permitiría reducir significativamente esa carga y ofrecer alimentos más seguros a los consumidores de todo el mundo", sostuvo el subdirector general de la OMS, Kerstin Leitner.
Proteger la salud
El segundo Foro Mundial de Autoridades de Reglamentación sobre Inocuidad de los Alimentos de Bangkok que tuvo lugar entre el 12 y el 14 de octubre, fue impulsado justamente para promover sistemas más eficaces de control de los alimentos en todos los países a fin de proteger mejor la salud de los consumidores y reducir al mínimo los costos para los agricultores, los procesadores de alimentos y los minoristas. Las amenazas que afectan a los alimentos tienen diversos orígenes, que van desde la producción primaria, pasando por la manipulación y el almacenamiento, hasta la preparación y cocción inadecuadas en el hogar o en otros lugares donde se consumen alimentos. Con demasiada frecuencia, las diversas autoridades nacionales e internacionales responsables de vigilar y reglamentar la producción de alimentos abordan y gestionan inadecuadamente estas amenazas, sus orígenes, su grado y su gravedad, así como sus consecuencias en la salud humana.
La prevención
En la Argentina, recientemente, investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) lograron aislar la bacteria Escherichia coli O157 en hamburguesas y carne picada causante de intoxicaciones alimentarias que pueden llegar a ser mortales.
El equipo de investigación conformado por docentes de las cátedras de Bacteriología de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) y del Departamento de Salud Pública Veterinaria, de la Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV), ambas pertenecientes a la UNL, estudió 165 muestras de carne vacuna picada y hamburguesas (congeladas y de elaboración propia) adquiridas en carnicerías, autoservicios y supermercados de las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé. Los análisis -realizados mediante técnicas de biología molecular- arrojaron resultados contundentes: se identificaron tres cepas de E. coli O157:H7, todas ellas poseedoras de los factores de virulencia necesarios para producir enfermedad en el hombre, según indicó la profesora Liliana Roldán, directora de la investigación. En otras palabras, son capaces de producir enfermedades que van desde diarreas sanguinolentas hasta Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), la principal causa de fallo renal agudo y crónico en niños menores de 5 años.
La bacteria más común
La Escherichia coli es una bacteria que integra habitualmente la flora intestinal del ser humano y de animales. En los últimos años, variedades de estas bacterias, fundamentalmente adquiridas a través de alimentos de origen cárneo y lácteo, han sido responsables de enfermedades de cierta gravedad para el hombre.
Entre esas variedades se encuentra la E. coli O157:H7 que fue identificada por primera vez en 1982 en los Estados Unidos, como causa de dos brotes de colitis hemorrágica que afectaron a comensales de distintos restaurantes de comidas rápidas.
"Desde esos primeros brotes se sospechó que los animales de la especie bovina se comportan como reservorio de la bacteria, ya que dichos brotes estuvieron asociados al consumo de hamburguesas mal cocidas y leche cruda", explicó Roldán
La infección por Escherichia coli O157:H7 puede causar casos esporádicos o brotes de diarrea y/o colitis hemorrágica (CH). Algunos pacientes desarrollan complicaciones tales como Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), especialmente en niños, o Púrpura Trombocitopénica Trombótica (PTT) en adultos.
La mayoría de los pacientes con SUH usualmente se recuperan después de dos o tres semanas sin tener secuelas. Sin embargo, estudios sobre la función renal realizados en pacientes con SUH luego de 10 años indican que sólo en el 70% de los casos la recuperación de la función renal es completa.
Conocer ahora la epidemiología de las enfermedades transmitidas por los alimentos permitirá establecer estrategias de prevención y control.
Fuentes: OMS-UNL
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