03 Noviembre 2004 Seguir en 

BUENOS AIRES.- En poco tiempo las mujeres pueden lograr un cambio que las favorezca y les permita lucir el mejor escote. Y ese cambio consiste en recuperar la firmeza del busto, pero sin cirugía. Experiencias realizadas demostraron la efectividad de la toxina botulínica para dar turgencia a las mamas.
La sustancia es usada para el tratamiento de las arrugas faciales, pero la novedad es que este producto se está aplicando cada vez más como parte del tratamiento para la elevación del busto. Esto se debe a su perfil de seguridad y efectividad, ya que no presenta efectos adversos. Y para tranquilidad de todas las mujeres, la aplicación no se realiza sobre la glándula mamaria sino en un músculo subyacente.
Sin la necesidad de hacer primero el test para detectar alergia, el médico realiza tres infiltraciones con microinyecciones en cada mama. Las aplicaciones se realizan en el cuadrante inferior interno del busto, focalizando el tratamiento en el músculo pectoral mayor. El doctor Raúl Banegas, cirujano plástico y miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, cuenta cómo actúa la toxina botulínica: "el músculo pectoral tiene dos inserciones, una superior en el húmero y otra inferior en el esternón y a nivel de la quinta y sexta costilla. Al aplicar la sustancia en la zona inferior, la porción superior del músculo pectoral se eleva, logrando el efecto del levantamiento de la mama".
Esta aplicación se recomienda en mamas de tamaño pequeño y mediano. Dependiendo del caso en particular la elevación es de 1 a 2 cm. La duración de este tratamiento es de 4 a 6 meses y su efecto es totalmente reversible. Una de las ventajas de este tratamiento con toxina botulínica es que no deja marcas ni cicatrices, no requiere de anestesia y puede ser aplicado para una ocasión especial como para lucir un escote para una fiesta o casamiento y mejor aún para lucir un busto super atractivo el próximo verano. (Especial)
La sustancia es usada para el tratamiento de las arrugas faciales, pero la novedad es que este producto se está aplicando cada vez más como parte del tratamiento para la elevación del busto. Esto se debe a su perfil de seguridad y efectividad, ya que no presenta efectos adversos. Y para tranquilidad de todas las mujeres, la aplicación no se realiza sobre la glándula mamaria sino en un músculo subyacente.
Sin la necesidad de hacer primero el test para detectar alergia, el médico realiza tres infiltraciones con microinyecciones en cada mama. Las aplicaciones se realizan en el cuadrante inferior interno del busto, focalizando el tratamiento en el músculo pectoral mayor. El doctor Raúl Banegas, cirujano plástico y miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, cuenta cómo actúa la toxina botulínica: "el músculo pectoral tiene dos inserciones, una superior en el húmero y otra inferior en el esternón y a nivel de la quinta y sexta costilla. Al aplicar la sustancia en la zona inferior, la porción superior del músculo pectoral se eleva, logrando el efecto del levantamiento de la mama".
Esta aplicación se recomienda en mamas de tamaño pequeño y mediano. Dependiendo del caso en particular la elevación es de 1 a 2 cm. La duración de este tratamiento es de 4 a 6 meses y su efecto es totalmente reversible. Una de las ventajas de este tratamiento con toxina botulínica es que no deja marcas ni cicatrices, no requiere de anestesia y puede ser aplicado para una ocasión especial como para lucir un escote para una fiesta o casamiento y mejor aún para lucir un busto super atractivo el próximo verano. (Especial)
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