Importancia del control ginecológico

Desde los primeros cambios de la adolescencia debe hacerse control ginecológico.

27 Octubre 2004
Cada etapa de la vida madurativa de una mujer, debe ser controlada ginecológicamente. La adolescencia es un difícil período comprendido entre los 10 y 20 años y se caracteriza por la resistencia a estos controles. Se inicia con la pubertad que comprende entre los 10 hasta los 15 años aproximadamente, y se manifiesta principalmente por cambios corporales y mentales: el cuerpo de la niña adquiere funciones de adulto.
Luego pasa a la adolescencia media (15 a 18 años) donde existe un conocimiento y aceptación de las modificaciones corporales, sus funciones y capacidades. En éste periodo comienza la búsqueda de la identidad sexual.
En la adolescencia tardía (18 a 20 años) alcanzaría la madurez biopsicosocial o identidad adulta como mujer. La joven tiene tendencia a la rebeldía y a independizarse del grupo familiar. Durante este período pueden presentarse alteraciones del desarrollo de los caracteres sexuales y trastornos funcionales del ciclo (irregularidades menstruales).El comienzo precoz de las relaciones sexuales, muchas veces discordante con, la madurez intelectual de las adolescentes, trae aparejados problemas de embarazos no deseados, abortos provocados, métodos anticonceptivos, parejas múltiples, enfermedades de transmisión sexual, etcétera.

Un referente contenedor
Es importante en este período pleno de rebeldía, la presencia de un referente médico contenedor y reconocido por los padres Un profesional en quién pueda canalizar sus dudas libres de prejuicios y pudores. Entre los 20 a 35 años, la consulta más frecuentes están relacionados con la infertilidad; esterilidad; métodos anticonceptivos; enfermedades de transmisión.
Pero, entre los 35 a 45 años, los motivos de consultas se basan en prevenir problemas tumorales (fibromas uterinos, quistes ováricos, lesiones benignas o malignas de cuello uterino) y prolapsos genitales o, si existen, directamente tratarlos. Entre los 45 a 55 años el mayor interés son las irregularidades menstruales, síndrome perimenopáusico y problemas tumorales (benignos y malignos). Y, más adelante, el climatérico, prolapsos y procesos tumorales malignos ocupan el primer plano de preocupación. Existen múltiples estudios complementarios:
Colposcopía: permite visualizar lesiones del cuello uterino, vagina y vulva. Es un método indoloro. Y se efectúan tomas de las lesiones para examen de Papanicolau o biopsias de las zonas para diagnóstico preciso.
Mamografía: estudio básico para control de mama.
Ecografía mamaria: se la realiza cuando considere el profesional. Es un complemento de la mamografía.
Ecografía ginecológica: la ecografía ginecológica abdominal permite una visión panorámica del aparato genital aunque sin detalles de precisión.

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