15 Octubre 2003 Seguir en 

En la Argentina, uno de cada cinco niños padece dermatitis atópica. Esta es una enfermedad de condición crónica que se presenta con brotes recurrentes, caracterizados por una intensa sensación de picazón y por provocar un impacto emocional y psicológico en los pacientes que la padecen y en sus familiares. Para este trastorno de la piel, un importante hallazgo revolucionó el tratamiento. Se trata de una terapia no corticoide, que alivia los signos y síntomas de la dermatitis atópica y retarda los brotes. El nuevo producto será presentado en nuestro país durante el XV Congreso Iberoamericano de Dermatología que se hará en Buenos Aires entre el 21 y el 25 de este mes.
Una crema sin corticoides calma la picazón y otros signos de la dermatitis
Próximamente estará disponible en Argentina el nuevo tratamiento no corticoide perteneciente a esta clase terapéutica, que alivia los signos y síntomas de la dermatitis atópica y retarda el brote. En el marco del XV Congreso Ibero Latinoamericano de Dermatología (CILAD) que se realizará entre los días 21 al 25 de octubre próximo en Buenos Aires, el doctor Thomas Luger (Profesor y Chairman del Depto. de Dermatología de la University Clinics de Münster, Alemania) expondrá sobre "Pimecrolimus: el nuevo tratamiento sin corticoide desarrollado para la Dermatitis Atópica", que llega a nuestro país a través del Laboratorio Novartis. La Segunda Conferencia Internacional de Consenso sobre Dermatitis Atópica (ICCAD II) estableció la necesidad de tratar esta enfermedad desde un nuevo enfoque. Los principios terapéuticos establecidos por este Consenso, publicados en el British Journal of Dermatology en el mes de abril del corriente año, hacen hincapié en la necesidad de un tratamiento efectivo y seguro para el control temprano y el mantenimiento a largo plazo de la dermatitis atópica.
Pimecrolimus crema satisface dicha necesidad proporcionando una opción segura y efectiva para el control a largo plazo de la enfermedad. Los inhibidores de la calcineurina son el primer avance importante en el control de la dermatitis atópica desarrollado an los últimos cincuenta años. La dermatitis atópica es una condición crónica que se presenta en brotes recurrentes caracterizados por una intensa sensación de picazón, que provoca un impacto emocional y psicológico en los pacientes que la padecen y en sus familiares.
Históricamente, el control de la enfermedad se concentraba en tratar los ataques agudos con la administración de cremas con corticoides durante ciclos cortos. Pero actualmente se han desarrollado nuevos tratamientos que inhiben las células inflamatorias cutáneas específicas que provocan enrojecimiento y el agrietamiento de la piel provocadas por la dermatitis atópica. El Profesor Charles Ellis, co-autor de la nueva publicación, explicó que "las preocupaciones de seguridad dieron lugar a restricciones en la intensidad y duración del uso de corticoides tópicos, especialmente en niños y en zonas delicadas de la piel como el rostro, el cuello y los pliegues cutáneos. Esto dio como resultado el subtratamiento de muchos pacientes con dermatitis atópica". Ante esta evidencia científica, la Conferencia de Consenso generó un patrón de tratamiento completo que considera cómo pueden utilizarse todos los tratamientos clave para la dermatitis atópica, incluyendo emolientes, corticoides tópicos, inhibidores tópicos de la calcineurina, fototerapia y ciclosporina oral, para lograr el máximo efecto en las diferentes etapas de la condición.
"Todos los tratamientos son importantes en el control efectivo de la dermatitis atópica. Pero se deberían usar tratamientos nuevos para complementar los enfoques más tradicionales de la terapia", dijo Thomas Luger.
No dilata los vasos ni atrofia la piel
El inhibidor tópico de la calcineurina -por ejemplo-, pimecrolimus, podría ser utilizado para el tratamiento de mantenimiento debido a que se ha demostrado prevenir la progresión de la enfermedad y reducir la incidencia de brotes, según el comentario que hizo el profesor Thomas Luger, de Dermatología de la Universidad de Münster, Alemania, y también co-presidente del Grupo de Consenso.
El especialista remarcó que "podría ser utilizado ante los primeros signos y síntomas de dermatitis atópica y durante el tiempo que persistan, mientras que los corticoides podrían reservarse para el tratamiento de brotes severos", agregó.
Los especialistas llegaron a las siguientes conclusiones: · Se requiere un tratamiento seguro y efectivo, para el control de la dermatitis atópica a largo plazo en pacientes de todas las edades.
Los corticoides tópicos son efectivos, pero generan preocupación acerca de su seguridad en el uso a largo plazo.
La nueva clase de inhibidores tópicos de la calcineurina puede ofrecer una solución a estas preocupaciones brindando un tratamiento seguro y efectivo para el control de la dermatitis atópica a largo plazo. Estos fármacos, por ejemplo el pimecrolimus crema, son inhibidores no esteroides selectivos de las citoquinas, que no causan atrofia cutánea, dilatación de los vasos sanguíneos, glaucoma ni retardo del crecimiento, condiciones asociadas con los corticoides. Estas conclusiones se sintetizan en principios del ICCAD II que definen los objetivos clave del tratamiento.
Objetivos del tratamiento
Reducir los signos y síntomas agudos
Prevenir las recurrencias
Brindar control a largo plazo y frenar los brotes
Modificar el curso de la enfermedad
Uso continuo de emolientes y educación, evitar los agentes disparadores y recurrir a otros tratamientos adyuvantes según sea apropiado.
Corticoides tópicos o inhibidores tópicos de la calcineurina para el control agudo del prurito y la inflamación.
Para el tratamiento de mantenimiento (enfermedad persistente y/o recurrencias frecuentes), inhibidores de la calcineurina para prevenir la progresión de la enfermedad y uso intermitente de corticoides tópicos.
Para la enfermedad severa refractaria - fototerapia, corticoides tópicos potentes, ciclosporina oral, metotrexato, corticoides orales, azatioprina y otros tratamientos.
Una crema sin corticoides calma la picazón y otros signos de la dermatitis
Próximamente estará disponible en Argentina el nuevo tratamiento no corticoide perteneciente a esta clase terapéutica, que alivia los signos y síntomas de la dermatitis atópica y retarda el brote. En el marco del XV Congreso Ibero Latinoamericano de Dermatología (CILAD) que se realizará entre los días 21 al 25 de octubre próximo en Buenos Aires, el doctor Thomas Luger (Profesor y Chairman del Depto. de Dermatología de la University Clinics de Münster, Alemania) expondrá sobre "Pimecrolimus: el nuevo tratamiento sin corticoide desarrollado para la Dermatitis Atópica", que llega a nuestro país a través del Laboratorio Novartis. La Segunda Conferencia Internacional de Consenso sobre Dermatitis Atópica (ICCAD II) estableció la necesidad de tratar esta enfermedad desde un nuevo enfoque. Los principios terapéuticos establecidos por este Consenso, publicados en el British Journal of Dermatology en el mes de abril del corriente año, hacen hincapié en la necesidad de un tratamiento efectivo y seguro para el control temprano y el mantenimiento a largo plazo de la dermatitis atópica.
Pimecrolimus crema satisface dicha necesidad proporcionando una opción segura y efectiva para el control a largo plazo de la enfermedad. Los inhibidores de la calcineurina son el primer avance importante en el control de la dermatitis atópica desarrollado an los últimos cincuenta años. La dermatitis atópica es una condición crónica que se presenta en brotes recurrentes caracterizados por una intensa sensación de picazón, que provoca un impacto emocional y psicológico en los pacientes que la padecen y en sus familiares.
Históricamente, el control de la enfermedad se concentraba en tratar los ataques agudos con la administración de cremas con corticoides durante ciclos cortos. Pero actualmente se han desarrollado nuevos tratamientos que inhiben las células inflamatorias cutáneas específicas que provocan enrojecimiento y el agrietamiento de la piel provocadas por la dermatitis atópica. El Profesor Charles Ellis, co-autor de la nueva publicación, explicó que "las preocupaciones de seguridad dieron lugar a restricciones en la intensidad y duración del uso de corticoides tópicos, especialmente en niños y en zonas delicadas de la piel como el rostro, el cuello y los pliegues cutáneos. Esto dio como resultado el subtratamiento de muchos pacientes con dermatitis atópica". Ante esta evidencia científica, la Conferencia de Consenso generó un patrón de tratamiento completo que considera cómo pueden utilizarse todos los tratamientos clave para la dermatitis atópica, incluyendo emolientes, corticoides tópicos, inhibidores tópicos de la calcineurina, fototerapia y ciclosporina oral, para lograr el máximo efecto en las diferentes etapas de la condición.
"Todos los tratamientos son importantes en el control efectivo de la dermatitis atópica. Pero se deberían usar tratamientos nuevos para complementar los enfoques más tradicionales de la terapia", dijo Thomas Luger.
No dilata los vasos ni atrofia la piel
El inhibidor tópico de la calcineurina -por ejemplo-, pimecrolimus, podría ser utilizado para el tratamiento de mantenimiento debido a que se ha demostrado prevenir la progresión de la enfermedad y reducir la incidencia de brotes, según el comentario que hizo el profesor Thomas Luger, de Dermatología de la Universidad de Münster, Alemania, y también co-presidente del Grupo de Consenso.
El especialista remarcó que "podría ser utilizado ante los primeros signos y síntomas de dermatitis atópica y durante el tiempo que persistan, mientras que los corticoides podrían reservarse para el tratamiento de brotes severos", agregó.
Los especialistas llegaron a las siguientes conclusiones: · Se requiere un tratamiento seguro y efectivo, para el control de la dermatitis atópica a largo plazo en pacientes de todas las edades.
Los corticoides tópicos son efectivos, pero generan preocupación acerca de su seguridad en el uso a largo plazo.
La nueva clase de inhibidores tópicos de la calcineurina puede ofrecer una solución a estas preocupaciones brindando un tratamiento seguro y efectivo para el control de la dermatitis atópica a largo plazo. Estos fármacos, por ejemplo el pimecrolimus crema, son inhibidores no esteroides selectivos de las citoquinas, que no causan atrofia cutánea, dilatación de los vasos sanguíneos, glaucoma ni retardo del crecimiento, condiciones asociadas con los corticoides. Estas conclusiones se sintetizan en principios del ICCAD II que definen los objetivos clave del tratamiento.
Objetivos del tratamiento
Reducir los signos y síntomas agudos
Prevenir las recurrencias
Brindar control a largo plazo y frenar los brotes
Modificar el curso de la enfermedad
Uso continuo de emolientes y educación, evitar los agentes disparadores y recurrir a otros tratamientos adyuvantes según sea apropiado.
Corticoides tópicos o inhibidores tópicos de la calcineurina para el control agudo del prurito y la inflamación.
Para el tratamiento de mantenimiento (enfermedad persistente y/o recurrencias frecuentes), inhibidores de la calcineurina para prevenir la progresión de la enfermedad y uso intermitente de corticoides tópicos.
Para la enfermedad severa refractaria - fototerapia, corticoides tópicos potentes, ciclosporina oral, metotrexato, corticoides orales, azatioprina y otros tratamientos.
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