Medir el azúcar en la sangre evita muchas complicaciones

La glucosa se mide a la mañana, antes y después de las comidas

08 Octubre 2003
El tratamiento efectivo de la diabetes tiene como propósito mantener la glucemia en niveles cercanos a los normales que se alcanzan mediante una adecuada terapia hipoglucemiante. Esto no sólo traduce en una sensación de bienestar, sino también previene y demora la aparición de complicaciones.

Supervisión regular
El control glucémico es supervisado regularmente mediante el automonitoreo de la glucemia y de pruebas realizadas en el laboratorio. Una de las pruebas clínicas más importantes es la prueba A1C. Una prueba A1C mide el efecto de la glucosa en una proteína de la sangre llamada hemoglobina A. Durante un período de dos a tres meses, la glucosa en sangre se adherirá por sí misma a la hemoglobina que se encuentra en los glóbulos rojos.
En una prueba A1C se mide el grado en el que la glucosa se ha adherido (glicado) a la hemoglobina. De esta manera muestra el nivel promedio de glucosa en la sangre (glucemia) durante el período previo de dos a tres meses. Al alcanzar y mantener un A1C inferior a 7% se reducirá de manera significativa el riesgo de desarrollar complicaciones diabéticas. Aconsejan un cambio en el tratamiento cuando los niveles exceden el 8%.

Un estudio clave
El Estudio Prospectivo de Diabetes en el Reino Unido (The United Kingdom Prospective Diabetes Study [UKPDS]) ? de pacientes con diabetes Tipo 2, encontró que el riesgo de complicaciones bajó al mantener A1C por debajo del 8%.
El estudio concluye que por cada 1% de disminución en A1C el riesgo de desarrollar complicaciones se reduce en 35% y destaca la necesidad tanto de tratamiento efectivo para maximizar el control glucémico como de pruebas regulares de A1C. Pruebas A1C

Autocontrol
Si bien el automonitoreo de la glucosa en sangre es una manera efectiva para que una persona verifique cuánta insulina necesita diariamente, un análisis más amplio es necesario para valorar la efectividad de su tratamiento Las pruebas de niveles de glucosa en la sangre pueden ser realizadas en la casa para registrar el grado de control glucémico y para identificar la necesidad de más o de menos insulina en ese momento. La frecuencia con la que las personas verifican en su casa sus niveles de glucosa en la sangre varía.

Horarios recomendados
Los horarios recomendados para el control de glucosa en la sangre pueden incluir una medición temprano en la mañana, otra justo antes de las comidas, dos horas después de las comidas y antes de acostarse, aunque circunstancias diferentes pueden requerir pruebas adicionales. Un control más estricto, por ejemplo, es el recomendado cuando el paciente tiene síntomas hipoglucémicos y éstos se presentan antes de hacer ejercicios físicos, durante alguna enfermedad o el embarazo.

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