Aumentan los casos de bulimia y de anorexia en medio de la crisis

El número de argentinos afectados por los trastornos es tres veces mayor que el de los EEUU.

01 Octubre 2003
Los casos de bulimia, anorexia y otros trastornos alimentarios aumentaron a partir de la crisis de 2001 entre la población argentina, que muestra un porcentaje de afectados tres veces mayor al de Estados Unidos, de acuerdo con diversos estudios difundidos.
La tendencia fue registrada por el psicólogo José Luis Martínez, jefe de la Red Interhospitalaria de Trastornos Alimentarios de la ciudad de Buenos Aires, sobre el total de las consultas que recibió en los últimos dos años.
A su vez, la Secretaría de Salud señaló que los expertos calculan que "una de cada diez adolescentes argentinas sufre algún desarreglo alimenticio" y que el índice de personas que padecen este tipo de enfermedades en el país es tres veces mayor al que tiene Estados Unidos.Martínez, en declaraciones opinó que la crisis de 2001 hizo que se acentuaran las trastornos alimentarios entre las personas decididas a mantener una imagen que se vio afectada por la pauperización o el descenso de la posición social.

Sin plata para cirugías
"Ya no se podían hacer cirugías, lipoaspiración o someterse a dietas caras. Tampoco pagar gimnasios, por lo que para mantener la figura se trastocó la alimenación", sintetizó el médico.
El estudio realizado en el hospital Fernández de la Capital Federal, adonde son derivados este tipo de pacientes de toda la ciudad y el conurbano, demostró que "de 114 consultas espontáneas, el 48 % fue diagnosticado como trastorno de la alimentación".
"De esos 55 pacientes, 52 eran mujeres y tres hombres", en tanto que "la edad de prevalencia fue de 19 a 25 años, aunque en los últimos meses aparecieron casos de niñas de 11 años".
En el informe se precisó que "del 100 % de los casos de trastornos de la alimentación, el 27 % presentó anorexia, el 24 bulimia y el 49 restante tenía un trastorno no especificado".

Fomentado por la moda
Martinez también criticó en general la forma en que el tema "tomó presencia en los medios de comunicación, fomentado por la moda, por lo que se instaló una forma posible de identidad, lo que si bien no se hizo en forma voluntaria se convirtió en una vía facilitada".
El psicólogo dijo que con la difusión de los años 90 "se creó un mercado posible" en relación con la imagen, por lo que ahora se trabaja con otra metodología, no basada en las terapias grupales sino "más centrada en lo psicoanalítico, en la subjetivad del paciente".
"Tratamos de no masificar la patología ni estandarizarla. Cada paciente es un caso por lo que trabajamos con nutricionistas, un médico clínico para mayores de 20, especialistas en adolescencia y psiquiatras que pueden ayudar con un fármaco", precisó.
El incremento de los casos no sólo se atribuye al impacto de la crisis en la sociedad, la familia y sobre todo en los jóvenes, sino también a "la difusión que algunos renombrados equipos hacen de la patología en la población adolescente", agregó el especialista. Según la Secretaría de Salud, una de cada 10 jóvenes argentinas padece estos trastornos. Entre los pacientes, aparece un hombre cada siete mujeres afectadas. (Télam)

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