24 Septiembre 2003 Seguir en 

Las enfermedades cardiovasculares pueden ser prevenidas si se controlan los factores de riesgo que la causan. El próximo domingo 28 se recordará el Día Mundial del Corazón, y la mejor manera de prevenir que un mal coronario conduzca a la muerte es controlando los factores de riesgos, según afirman los especialistas. Entre las causas que predisponen a sufrir algún trastorno cardiovascular figuran el sedentarismo, el hábito de fumar que se ha elevado en las mujeres, la obesidad, el excesivo consumo de alcohol (en forma moderada hace bien al corazón, especialmente el vino tinto); la falta de control de la presión arterial, la diabetes, el alto índice de colesterol y la nula actividad física.
Los males cardiovasculares se previenen si se controlan los factores que los causan
El próximo domingo 28 de Septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón. Por ello es importante tener en cuenta que las enfermedades cardiovasculares son causantes del 38 por ciento de la mortalidad del total de la población. Aproximadamente, una de cada tres personas ?aunque la cifra podría llegar a ser más elevada- sufre de algún problema coronario derivado, principalmente, por su estilo de vida.
"Los factores, que predisponen a padecer algún trastorno cardiovascular, son múltiples: el sedentarismo en el ámbito laboral, ya que gran parte de la población activa trabaja tras un escritorio y aprovecha los servicios delivery, como en las actividades de esparcimiento: la computadora, preferentemente en los jóvenes, ha reemplazado a los tradicionales juegos, hobby y recreaciones. También se agrega como elemento nocivo el hábito de fumar que se ha elevado en las mujeres; la obesidad, el consumo de alcohol que sólo en cantidades moderadas trae beneficios para el corazón (especialmente el vino tinto), no controlarse la presión arterial, la diabetes, y el colesterol alto. Esta escabrosa lista hizo elevar las cifras de incidencia cardíacas en estos últimos años", dijo a Graciela Pérez Prado, cardióloga del Hospital Fernández y miembro del equipo multidisciplinario del Centro Integral de Prevención y Rehabilitación de Enfermedades Cardiovasculares (Ciprec).
La hipertensión predispone a padecer patologías coronarias, y es la primera causa de muerte. Le siguen el accidente cardiovascular (ACV) y el infarto. Con el ritmo de vida hiperactivo y estresante, a las personas se les complica cada vez más concurrir al médico para hacerse un chequeo general.
Existe un 30% de prevalencia de las enfermedades en la población y sólo el 7% está bajo tratamiento y mantienen los niveles normales, el resto está en continuo riesgo de sufrir, por ejemplo, un infarto. El control clínico, preferentemente en los individuos mayores de 40 años, es lo único que puede prevenir futuras complicaciones cardíacas.
El cardiólogo Darío Cuevas, explica que "es necesario un equipo multidisciplinario para abordar a prevención primaria de los trastornos cardiovasculares. Es decir, hay que buscar, controlar y tratar de nivelar a su estadio normal todos los factores o elementos que ayudan a originar un problema coronario: eliminar el tabaquismo, controlar el peso y la alimentación, hacer ejercicios físicos y brindar una ayuda psicológica para el estrés o la depresión que, sorprendentemente, son factores causantes de trastornos coronarios".
La ira y la hostilidad suben la presión
"Parece que la depresión alteraría funciones cerebrales que traerían como consecuencias lesiones en las arterias ?aduce la doctora Pérez Prado-. La falta de dilatación arterial adecuada, inevitablemente, provoca una suba de la presión arterial que condiciona las incidencias de enfermedades cardiovasculares".
La depresión, la desesperanza, la disforia (lo contraria a la euforia) y la ira ?emociones que surgieron en forma crónica en Argentina más hondamente a partir de la desocupación-, son estados anímicos emocionales que funcionan como factores de riesgos importantísimos en el desencadenamiento de trastornos cardiacos.
"Se comprobó, a partir de un estudio publicado en el British Medical Journal, que el disbalance entre los esfuerzos personales vinculados al trabajo y las pobres recompensas recibidas, generan una relación de hostilidad que se asocia con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares". Inevitablemente, este mecanismo laboral contemporáneo, produce insatisfacción que se vincula a la depresión (sentimiento de desesperanza, falta de confianza y de proyectos) y a la frustración. "En grado elevado la ira y la hostilidad provocan un aumento de presión arterial sistólica, taquicardia, mayor secreción de adrenalina y aumento de colesterol malo".
El riesgo de enfermedades cardiovasculares es más elevado en los hombres mayores de 40 años y en las mujeres que atraviesan el período postmenopáusico, alrededor de los 50 años.
"Después de la menopausia, la mujer queda librada de la protección de los estrógenos que ejercen un efecto protector no sólo sobre el hueso sino también sobre los posibles riesgos cardiovasculares ?dice el doctor Darío Cuevas-. La mujer hasta aproximadamente los 40 años tiene menor riesgo que el hombre ?gracias a las hormonas- de padecer trastornos coronarios. Pero luego de la menopausia, quedan desprotegidas y pasan a un plano de riesgo equivalente o mayor que los hombres".
Primera causa de muerte en la mujer
Con motivo del Día Mundial del Corazón, instituido por la World Heart Federation, la Fundación Cardiológica Argentina organizó una campaña para concientizar sobre los cuidados del corazón y la prevención de males cardiovasculares. El tema de este año es la difusión del "Control de los factores de riesgo cardiovasculares en la mujer"". Es importante señalar que 1 de cada 3 mujeres mueren de enfermedades cardiovasculares: es la primera causa de muerte en las mujeres, antes que el cáncer. Además, las mujeres sienten diferentes síntomas que los hombres cuando sufren un ataque al corazón y requieren diferentes tratamientos.
Decálogo para cuidar el corazón
1- Hacer ejercicio, aunque sea poco, es mejor que nada.
2- Llevar una alimentación sana, con mucha fruta y vegetales (5 a 7 porciones por día); pocas grasas; aceites de girasol, maíz, uva y oliva (en lugar de manteca y grasa animal); carne magra, pescado, granos y legumbres. Reducir el uso de sal.
3- Controlar el peso
4- Tratar de dejar de fumar.
5- Disminuir el estrés
6- Controlar la tensión arterial.
7- Controlar la diabetes
8- Vigilar el nivel de colesterol.
9- Control médico periódico.
10- Tenga un corazón para la vida. Cuide su corazón y dígaselo a familiares y amigos.
Los males cardiovasculares se previenen si se controlan los factores que los causan
El próximo domingo 28 de Septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón. Por ello es importante tener en cuenta que las enfermedades cardiovasculares son causantes del 38 por ciento de la mortalidad del total de la población. Aproximadamente, una de cada tres personas ?aunque la cifra podría llegar a ser más elevada- sufre de algún problema coronario derivado, principalmente, por su estilo de vida.
"Los factores, que predisponen a padecer algún trastorno cardiovascular, son múltiples: el sedentarismo en el ámbito laboral, ya que gran parte de la población activa trabaja tras un escritorio y aprovecha los servicios delivery, como en las actividades de esparcimiento: la computadora, preferentemente en los jóvenes, ha reemplazado a los tradicionales juegos, hobby y recreaciones. También se agrega como elemento nocivo el hábito de fumar que se ha elevado en las mujeres; la obesidad, el consumo de alcohol que sólo en cantidades moderadas trae beneficios para el corazón (especialmente el vino tinto), no controlarse la presión arterial, la diabetes, y el colesterol alto. Esta escabrosa lista hizo elevar las cifras de incidencia cardíacas en estos últimos años", dijo a Graciela Pérez Prado, cardióloga del Hospital Fernández y miembro del equipo multidisciplinario del Centro Integral de Prevención y Rehabilitación de Enfermedades Cardiovasculares (Ciprec).
La hipertensión predispone a padecer patologías coronarias, y es la primera causa de muerte. Le siguen el accidente cardiovascular (ACV) y el infarto. Con el ritmo de vida hiperactivo y estresante, a las personas se les complica cada vez más concurrir al médico para hacerse un chequeo general.
Existe un 30% de prevalencia de las enfermedades en la población y sólo el 7% está bajo tratamiento y mantienen los niveles normales, el resto está en continuo riesgo de sufrir, por ejemplo, un infarto. El control clínico, preferentemente en los individuos mayores de 40 años, es lo único que puede prevenir futuras complicaciones cardíacas.
El cardiólogo Darío Cuevas, explica que "es necesario un equipo multidisciplinario para abordar a prevención primaria de los trastornos cardiovasculares. Es decir, hay que buscar, controlar y tratar de nivelar a su estadio normal todos los factores o elementos que ayudan a originar un problema coronario: eliminar el tabaquismo, controlar el peso y la alimentación, hacer ejercicios físicos y brindar una ayuda psicológica para el estrés o la depresión que, sorprendentemente, son factores causantes de trastornos coronarios".
La ira y la hostilidad suben la presión
"Parece que la depresión alteraría funciones cerebrales que traerían como consecuencias lesiones en las arterias ?aduce la doctora Pérez Prado-. La falta de dilatación arterial adecuada, inevitablemente, provoca una suba de la presión arterial que condiciona las incidencias de enfermedades cardiovasculares".
La depresión, la desesperanza, la disforia (lo contraria a la euforia) y la ira ?emociones que surgieron en forma crónica en Argentina más hondamente a partir de la desocupación-, son estados anímicos emocionales que funcionan como factores de riesgos importantísimos en el desencadenamiento de trastornos cardiacos.
"Se comprobó, a partir de un estudio publicado en el British Medical Journal, que el disbalance entre los esfuerzos personales vinculados al trabajo y las pobres recompensas recibidas, generan una relación de hostilidad que se asocia con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares". Inevitablemente, este mecanismo laboral contemporáneo, produce insatisfacción que se vincula a la depresión (sentimiento de desesperanza, falta de confianza y de proyectos) y a la frustración. "En grado elevado la ira y la hostilidad provocan un aumento de presión arterial sistólica, taquicardia, mayor secreción de adrenalina y aumento de colesterol malo".
El riesgo de enfermedades cardiovasculares es más elevado en los hombres mayores de 40 años y en las mujeres que atraviesan el período postmenopáusico, alrededor de los 50 años.
"Después de la menopausia, la mujer queda librada de la protección de los estrógenos que ejercen un efecto protector no sólo sobre el hueso sino también sobre los posibles riesgos cardiovasculares ?dice el doctor Darío Cuevas-. La mujer hasta aproximadamente los 40 años tiene menor riesgo que el hombre ?gracias a las hormonas- de padecer trastornos coronarios. Pero luego de la menopausia, quedan desprotegidas y pasan a un plano de riesgo equivalente o mayor que los hombres".
Primera causa de muerte en la mujer
Con motivo del Día Mundial del Corazón, instituido por la World Heart Federation, la Fundación Cardiológica Argentina organizó una campaña para concientizar sobre los cuidados del corazón y la prevención de males cardiovasculares. El tema de este año es la difusión del "Control de los factores de riesgo cardiovasculares en la mujer"". Es importante señalar que 1 de cada 3 mujeres mueren de enfermedades cardiovasculares: es la primera causa de muerte en las mujeres, antes que el cáncer. Además, las mujeres sienten diferentes síntomas que los hombres cuando sufren un ataque al corazón y requieren diferentes tratamientos.
Decálogo para cuidar el corazón
1- Hacer ejercicio, aunque sea poco, es mejor que nada.
2- Llevar una alimentación sana, con mucha fruta y vegetales (5 a 7 porciones por día); pocas grasas; aceites de girasol, maíz, uva y oliva (en lugar de manteca y grasa animal); carne magra, pescado, granos y legumbres. Reducir el uso de sal.
3- Controlar el peso
4- Tratar de dejar de fumar.
5- Disminuir el estrés
6- Controlar la tensión arterial.
7- Controlar la diabetes
8- Vigilar el nivel de colesterol.
9- Control médico periódico.
10- Tenga un corazón para la vida. Cuide su corazón y dígaselo a familiares y amigos.
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