La mujer consulta tarde cuando sufre de incontinencia urinaria

Si no se consulta a tiempo el problema se acentuará, por lo que la persona afectada no debe ocultar los síntomas

17 Septiembre 2003
BUENOS AIRES. Casi la mitad de las mujeres que tienen a sus hijos por parto natural sufren de algún grado de alteración en la función de la vejiga, como la incontinencia urinaria, un problema que es consultado en forma tardía ante los médicos por vergüenza.
Así lo confirmó el director de la división de Ginecología del Hospital de Clínicas, Oscar Contreras Ortiz. "Advertimos que en todos los países existe un retraso importante en la consulta de los casos de incontinencia urinaria por la vergüenza", señaló el médico.

No se puede retener
La incontinencia urinaria causada por los traumatismos de partos múltiples o con algún inconveniente por el tamaño del bebé, se origina por la relajación de los músculos del piso pélvico.
Ese fenómeno afectará al normal funcionamiento de la vejiga y la uretra y terminará en una disminución en la capacidad de retener la orina.
El especialista señaló que casi un 50 por ciento de los partos por vía vaginal están acompañados de algún grado de alteración en la función vesical.
Esas consecuencias sin consulta a un médico llevarán a una mujer a la incontinencia urinaria "al menor esfuerzo" (toser, saltar o hacer actividades físicas) y la "de urgencia", que implica la pérdida involuntaria de orina asociada con un deseo imperioso de micción.
El médico dijo que "hay dificultad con las estadísticas de prevalencia de la enfermedad, debido a que a veces, la verdadera cifra se desconoce porque se oculta por vergüenza y las mujeres tardan hasta 12 años en consultar".

Afecta en el trabajo
Contreras de Ortiz remarcó que ese retraso le trae a la mujer un impacto sobre la vida social, en el desempeño marital, y les afecta, por ejemplo, en el trabajo, cuando en ocasiones no llegan a tiempo debido a las reiteradas oportunidades en que deben concurrir al baño".
Carlos Sarsotti, jefe de Uruginecología del Hospital Italiano, subrayó: "la incontinencia urinaria no mata a nadie pero sí le arruina la calidad de vida por no hacer una consulta a tiempo".
La mujer que padece este tipo de molestias y deja pasar los años comienza a cancelar sus actividades diarias como los ejercicios físicos o a aislarse del resto de las personas por el olor de cuando se orina, explicó Sarsotti.
Para estudiar este y otros temas que afectan a las mujeres tras el parto, se organizó para octubre, en Buenos Aires, una nueva Reunión Anual de la Sociedad Internacional de Uroginecología, para las nuevas terapias para estas patologías.
La concurrencia para los especialistas argentinos será muy limitada por el alto costo de la inscripción. Esta ronda los 400 dólares, un monto difícil de afrontar . (Télam)

Orinar a cada hora
Tener necesidad de ir al baño cada hora o renunciar a la práctica de actividades físicas por temor a orinarse son algunos de los avisos de una lesión en el piso pélvico tras un parto, algo que habitualmente la mujer deja pasar y que incide en su calidad de vida.Si bien existen muchas mujeres que solucionan los problemas urinarios después de dar a luz en un corto plazo, otras tantas retrasan la concurrencia al consultorio del ginecólogo por el pudor que implica contar su molestia.

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