27 Agosto 2003 Seguir en 

Desde que surgió la contactología, a fines del siglo pasado, la evolución de las tecnologías y de los materiales en lentes de contacto fue acelerado. Actualmente se pueden usar lentes cómodas, eficaces todos los días y más seguras para el ojo que aquellas primeras versiones que fueron una revolución en materia óptica.
La contactología permite hoy resolver la gran mayoría de los problemas visuales: desde defectos como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, hasta algunos más complejos como los queratoconos e incluso la presbicia (dificultad para ver de cerca, a partir de los 40 años). A la hora de seleccionar una lente de contacto adecuada, lo mejor es tener en cuenta los hábitos y el estilo de vida de cada uno. Las lentes descartables se adaptan mejor que otros, y hallar el apropiado requiere la orientación del óptico contactólogo y del médico oftalmólogo.
La selección de las lentes de contacto se relaciona con el estilo de vida de cada uno
Investigaciones realizadas alrededor del mundo demuestran que cada vez más, las personas privilegian la practicidad y conveniencia a la hora de adoptar un producto para usar en forma cotidiana. Lo mismo ocurre con las lentes de contacto, especialmente teniendo en cuenta que este dispositivo de corrección visual es un producto que seguramente se usará todos los días, y durante casi todo el día o incluso en algunos casos hasta cuando se duerme.
La evolución de las tecnologías y los materiales en lentes de contacto ahora permiten un uso cómodo, conveniente, seguro y más saludable para el ojo que aquellas primeras versiones de hace un tiempo. La contactología permite en la actualidad resolver la gran mayoría de los problemas visuales, desde un defecto visual como la miopía, hipermetropía o astigmatismo, y hasta algunos más complejos como los queratoconos e incluso la presbicia (dificultad para ver de cerca que se presenta en la mayoría de las personas a partir de los 40 años).
Algunos se preguntarán cuál es la diferencia entre una lente de contacto que se reemplaza cada año y otra que se reemplaza en forma semanal o mensual. En primer lugar surgen los beneficios de la conveniencia y la salud. Como todo producto descartable, o que se reemplaza frecuentemente, los riesgos de contaminación son menores ya que al descartarlos se reduce la acumulación de partículas irritantes, minimizando los riesgos de complicaciones oculares.
Si bien existe la posibilidad de efectuar una limpieza profunda de los lentes de reemplazo anual, el colocarse un par nuevo de lentes de contacto diaria, semanal o mensualmente brinda mayores garantías de salud ocular. Muy ligado a esto viene la conveniencia, ya que con los lentes descartables el tiempo de dedicación a la limpieza y mantenimiento es menor o hasta innecesario (como pasa con las lentes de descarte diario o las de uso extendido).
Como beneficio adicional, a diferencia de los usuarios de lentes de contacto anuales, el usuario de lentes descartables siempre cuenta con un par de repuesto en caso de pérdida o rotura, evitando así el riesgo de tener que esperar un nuevo par y economizando en gastos de reemplazo o seguros. Al ser más delgados y tener mayor porcentaje de contenido de agua en su composición, los lentes de contacto descartables son más confortables y además permiten que se transmita más oxígeno a la córnea, necesario para evitar problemas de hipoxia tales como las queratitis o las úlceras.
Se los elige y luego se inicia la prueba de adaptación
A la hora de seleccionar un lente de contacto adecuado para cada persona, lo mejor es tener en cuenta los hábitos y el estilo de vida de cada uno. Algunos lentes descartables se adaptan mejor que otros y el hecho de encontrar los apropiados para cada paciente es una tarea que debe realizarse con la orientación del óptico contactólogo que realiza la adaptación y el médico oftalmólogo que extiende la receta correspondiente.
En primer lugar el contactólogo, interpretando la receta del oftalmólogo y realizando un breve estudio de la curva del ojo, determina cuál es el lente de contacto que debe usar el paciente. Luego, una vez elegidos los lentes de contacto, se realiza la prueba de adaptación.
Sin embargo, el estilo de vida y las necesidades de las personas también deben ser tenidos en cuenta por el especialista a la hora de recomendar un determinado tipo de lente de contacto. Por ejemplo, una persona que no tiene tiempo o que es poco dedicada al cuidado y mantenimiento de sus lentes o que tiene tendencias a tener irritaciones oculares, es mejor candidato para usar lentes de contacto descartables o de reemplazo frecuente, para minimizar riesgos de molestias e infecciones. Una persona que viaja, que es deportista o que es alérgica, es un candidato ideal para los lentes de contacto descartables diarios.
Hoy, la tecnología en lentes de contacto a nivel mundial, permite que cada persona pueda tener una opción de corrección visual con lentes de contacto descartables que garanticen una buena salud ocular. Como ser, existen productos de materiales revolucionarios (el hidrogel de silicona) especialmente diseñados para que las personas puedan dormir con sus lentes de contacto, sin producir riesgos de hipoxia (falta de oxigenación de la córnea) o para quienes trabajan durante horas frente a la computadora o en ambientes climatizados y necesitan un lente de contacto que no se deshidrate en el ojo. También, lentes de contacto multifocales para lograr que las personas con presbicie puedan gozar de una buena visión de cerca, de lejos y a distancia intermedia, sin tener que depender de los anteojos de lectura. O lentes de contacto ultradelgadas y con bordes especiales que las hacen increíblemente cómodas.
Corrige los defectos y embellece
Dentro de la oferta que existe en lentes de contacto, hay que tener en cuenta que algunos no sólo corrigen defectos visuales, sino que además sirven para ofrecer a los usuarios un embellecimiento personal. Tal es el caso de los lentes de contacto cosméticos, en la modalidad de lentes descartables y también para personas que sólo quieren utilizarlas sin fines correctivos. Los lentes de contacto cosméticos descartables son la mejor opción en cuanto a salud y seguridad, especialmente si se tiene en cuenta que en muchos casos se usan en forma ocasional.
La oferta en diseños y colores hoy es tan amplia y natural -para ojos claros, para ojos oscuros y hasta para dar iluminación a la mirada sin cambiar su color natural- que vale la pena acercarse a la óptica para probarlos y llevarnos algunos colores para variar de vez en cuando.
La contactología permite hoy resolver la gran mayoría de los problemas visuales: desde defectos como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, hasta algunos más complejos como los queratoconos e incluso la presbicia (dificultad para ver de cerca, a partir de los 40 años). A la hora de seleccionar una lente de contacto adecuada, lo mejor es tener en cuenta los hábitos y el estilo de vida de cada uno. Las lentes descartables se adaptan mejor que otros, y hallar el apropiado requiere la orientación del óptico contactólogo y del médico oftalmólogo.
La selección de las lentes de contacto se relaciona con el estilo de vida de cada uno
Investigaciones realizadas alrededor del mundo demuestran que cada vez más, las personas privilegian la practicidad y conveniencia a la hora de adoptar un producto para usar en forma cotidiana. Lo mismo ocurre con las lentes de contacto, especialmente teniendo en cuenta que este dispositivo de corrección visual es un producto que seguramente se usará todos los días, y durante casi todo el día o incluso en algunos casos hasta cuando se duerme.
La evolución de las tecnologías y los materiales en lentes de contacto ahora permiten un uso cómodo, conveniente, seguro y más saludable para el ojo que aquellas primeras versiones de hace un tiempo. La contactología permite en la actualidad resolver la gran mayoría de los problemas visuales, desde un defecto visual como la miopía, hipermetropía o astigmatismo, y hasta algunos más complejos como los queratoconos e incluso la presbicia (dificultad para ver de cerca que se presenta en la mayoría de las personas a partir de los 40 años).
Algunos se preguntarán cuál es la diferencia entre una lente de contacto que se reemplaza cada año y otra que se reemplaza en forma semanal o mensual. En primer lugar surgen los beneficios de la conveniencia y la salud. Como todo producto descartable, o que se reemplaza frecuentemente, los riesgos de contaminación son menores ya que al descartarlos se reduce la acumulación de partículas irritantes, minimizando los riesgos de complicaciones oculares.
Si bien existe la posibilidad de efectuar una limpieza profunda de los lentes de reemplazo anual, el colocarse un par nuevo de lentes de contacto diaria, semanal o mensualmente brinda mayores garantías de salud ocular. Muy ligado a esto viene la conveniencia, ya que con los lentes descartables el tiempo de dedicación a la limpieza y mantenimiento es menor o hasta innecesario (como pasa con las lentes de descarte diario o las de uso extendido).
Como beneficio adicional, a diferencia de los usuarios de lentes de contacto anuales, el usuario de lentes descartables siempre cuenta con un par de repuesto en caso de pérdida o rotura, evitando así el riesgo de tener que esperar un nuevo par y economizando en gastos de reemplazo o seguros. Al ser más delgados y tener mayor porcentaje de contenido de agua en su composición, los lentes de contacto descartables son más confortables y además permiten que se transmita más oxígeno a la córnea, necesario para evitar problemas de hipoxia tales como las queratitis o las úlceras.
Se los elige y luego se inicia la prueba de adaptación
A la hora de seleccionar un lente de contacto adecuado para cada persona, lo mejor es tener en cuenta los hábitos y el estilo de vida de cada uno. Algunos lentes descartables se adaptan mejor que otros y el hecho de encontrar los apropiados para cada paciente es una tarea que debe realizarse con la orientación del óptico contactólogo que realiza la adaptación y el médico oftalmólogo que extiende la receta correspondiente.
En primer lugar el contactólogo, interpretando la receta del oftalmólogo y realizando un breve estudio de la curva del ojo, determina cuál es el lente de contacto que debe usar el paciente. Luego, una vez elegidos los lentes de contacto, se realiza la prueba de adaptación.
Sin embargo, el estilo de vida y las necesidades de las personas también deben ser tenidos en cuenta por el especialista a la hora de recomendar un determinado tipo de lente de contacto. Por ejemplo, una persona que no tiene tiempo o que es poco dedicada al cuidado y mantenimiento de sus lentes o que tiene tendencias a tener irritaciones oculares, es mejor candidato para usar lentes de contacto descartables o de reemplazo frecuente, para minimizar riesgos de molestias e infecciones. Una persona que viaja, que es deportista o que es alérgica, es un candidato ideal para los lentes de contacto descartables diarios.
Hoy, la tecnología en lentes de contacto a nivel mundial, permite que cada persona pueda tener una opción de corrección visual con lentes de contacto descartables que garanticen una buena salud ocular. Como ser, existen productos de materiales revolucionarios (el hidrogel de silicona) especialmente diseñados para que las personas puedan dormir con sus lentes de contacto, sin producir riesgos de hipoxia (falta de oxigenación de la córnea) o para quienes trabajan durante horas frente a la computadora o en ambientes climatizados y necesitan un lente de contacto que no se deshidrate en el ojo. También, lentes de contacto multifocales para lograr que las personas con presbicie puedan gozar de una buena visión de cerca, de lejos y a distancia intermedia, sin tener que depender de los anteojos de lectura. O lentes de contacto ultradelgadas y con bordes especiales que las hacen increíblemente cómodas.
Corrige los defectos y embellece
Dentro de la oferta que existe en lentes de contacto, hay que tener en cuenta que algunos no sólo corrigen defectos visuales, sino que además sirven para ofrecer a los usuarios un embellecimiento personal. Tal es el caso de los lentes de contacto cosméticos, en la modalidad de lentes descartables y también para personas que sólo quieren utilizarlas sin fines correctivos. Los lentes de contacto cosméticos descartables son la mejor opción en cuanto a salud y seguridad, especialmente si se tiene en cuenta que en muchos casos se usan en forma ocasional.
La oferta en diseños y colores hoy es tan amplia y natural -para ojos claros, para ojos oscuros y hasta para dar iluminación a la mirada sin cambiar su color natural- que vale la pena acercarse a la óptica para probarlos y llevarnos algunos colores para variar de vez en cuando.
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