20 Agosto 2003 Seguir en 

El uso de estabilizadores mecánicos disminuye el riesgo quirúrgico y evita el empleo de la bomba de circulación extracorpórea, porque el cirujano puede operar con el corazón latiendo.
La experiencia se lleva a cabo en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. Un reciente estudio realizado en la institución confirma los beneficios de emplear la nueva técnica durante las cirugías de corazón: baja el riesgo de un accidente cerebrovascular, del deterioro cognitivo, de problemas pulmonares y renales que pueden ser graves, sobre todo en los pacientes añosos.
Operan del corazón sin necesidad de usar la bomba de circulación extracorpórea
Un reciente estudio del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) confirma los beneficios de emplear durante las cirugías cardíacas modernos dispositivos que permiten al cirujano operar a corazón latiendo, evitando así el uso de la bomba de circulación extracorpórea.La experiencia de este centro cardiológico muestra que los llamados estabilizadores mecánicos disminuyen las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), deterioro cognitivo, problemas pulmonares y renales, que pueden llegar a ser graves en los pacientes añosos.Según el médico Daniel Navia, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca del ICBA y autor principal del citado estudio, "estos dispositivos permiten que más del 80% de los pacientes pueda ser despertado en el mismo quirófano, una vez terminada la intervención. Esta ventaja ayuda a acelerar la recuperación posoperatoria, y además disminuye la estada hospitalaria".
Actualmente, agregó el cirujano cardíaco, "hemos adoptado en nuestro centro esta técnica coronaria como modalidad terapéutica de elección para los pacientes coronarios que presentan lesiones en múltiples vasos". Otro buen motivo que justifica dicha adopción es que estos dispositivos diseñados para estabilizar la región del corazón en la que se realiza el by-pass reducen el costo de las intervenciones.
Al poder ser reutilizados (previa esterilización), permiten bajar a menos de la mitad el costo de una cirugía de bypass. Los números son elocuentes: una cirugía con bomba extracorpórea insume entre 1800 y 2000 dólares, mientras que una intervención similar pero con estabilizadores sólo cuesta de 800 a 900 dólares.
En los últimos años, los investigadores comenzaron a reunir evidencia en contra de la utilización de la llamada bomba de circulación extracorpórea durante las cirugías cardíacas.
La bomba permite que la sangre del paciente siga fluyendo cuando su corazón está detenido, y colabora con el cirujano que necesita cierto grado de inmovilidad del corazón para poder hacer su trabajo.
Pero diferentes estudios, explica el doctor Navia, comenzaron a señalar la ocurrencia de "edemas pulmonares, accidentes cerebrovasculares y otros problemas cerebrales que pueden ocasionar daños cognitivos residuales, asociados al uso de la bomba. Y si bien estos se producen en un porcentaje muy pequeño, plantearon la necesidad de simplificar estas intervenciones para disminuir el riesgo de complicaciones que implica su utilización"
Afortunadamente, la búsqueda de alternativas a la cirugía con bomba de circulación extracorpórea recibió el apoyo de la industria de tecnología médica, que desarrolló y perfeccionó en los últimos años numerosos dispositivos mecánicos que hoy permiten a los cirujanos cardíacos inmovilizar la región del órgano, mientras operan a corazón latiendo.
"La cirugía sin bomba de circulación extracorpórea ha protagonizado un resurgimiento, gracias al desarrollo de nuevos dispositivos quirúrgicos que permiten colocar el corazón en múltiples posiciones, sin por ello alterar la presión ni el ritmo cardíaco ?dijo el doctor Navia-. Hoy, esa posibilidad de inmovilizar sólo la región del corazón que se debe corregir está cambiando drásticamente la cirugía de bypass."
Experiencia de siete años
En una jornada de capacitación en cirugía cardíaca que se realizó en la ciudad de Buenos Aires, más precisamente en el ICBA, el doctor Navia presentó su experiencia de casi siete años de cirugías sin circulación extracorpórea. Según este estudio, dicha alternativa quirúrgica representaba menos del 5% de los by-passes en 1997, mientras que en lo que va de 2003 representó casi el 90% de las cirugías cardíacas.
Tienen rápida recuperación
Más allá de los fríos números, este estudio confirmó que los pacientes operados sin bomba tienen una recuperación más rápida y con menos complicaciones, y se les da el alta del hospital más precozmente, reinsertándose mucho más pronto a una vida familiar, social y laboral plena y activa. "Y todo eso se obtiene sin alterar en lo más mínimo la calidad del tratamiento para su dolencia cardíaca", concluyó el doctor Navia.
Una vuelta a los orígenes
En los últimos años, los investigadores comenzaron a reunir evidencia en contra de la utilización de la llamada bomba de circulación extracorpórea durante las cirugías cardíacas. La bomba permite que la sangre del paciente siga fluyendo cuando su corazón está detenido, y colabora con el cirujano que necesita cierto grado de inmovilidad del corazón para poder hacer su trabajo.
La experiencia se lleva a cabo en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. Un reciente estudio realizado en la institución confirma los beneficios de emplear la nueva técnica durante las cirugías de corazón: baja el riesgo de un accidente cerebrovascular, del deterioro cognitivo, de problemas pulmonares y renales que pueden ser graves, sobre todo en los pacientes añosos.
Operan del corazón sin necesidad de usar la bomba de circulación extracorpórea
Un reciente estudio del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) confirma los beneficios de emplear durante las cirugías cardíacas modernos dispositivos que permiten al cirujano operar a corazón latiendo, evitando así el uso de la bomba de circulación extracorpórea.La experiencia de este centro cardiológico muestra que los llamados estabilizadores mecánicos disminuyen las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), deterioro cognitivo, problemas pulmonares y renales, que pueden llegar a ser graves en los pacientes añosos.Según el médico Daniel Navia, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca del ICBA y autor principal del citado estudio, "estos dispositivos permiten que más del 80% de los pacientes pueda ser despertado en el mismo quirófano, una vez terminada la intervención. Esta ventaja ayuda a acelerar la recuperación posoperatoria, y además disminuye la estada hospitalaria".
Actualmente, agregó el cirujano cardíaco, "hemos adoptado en nuestro centro esta técnica coronaria como modalidad terapéutica de elección para los pacientes coronarios que presentan lesiones en múltiples vasos". Otro buen motivo que justifica dicha adopción es que estos dispositivos diseñados para estabilizar la región del corazón en la que se realiza el by-pass reducen el costo de las intervenciones.
Al poder ser reutilizados (previa esterilización), permiten bajar a menos de la mitad el costo de una cirugía de bypass. Los números son elocuentes: una cirugía con bomba extracorpórea insume entre 1800 y 2000 dólares, mientras que una intervención similar pero con estabilizadores sólo cuesta de 800 a 900 dólares.
En los últimos años, los investigadores comenzaron a reunir evidencia en contra de la utilización de la llamada bomba de circulación extracorpórea durante las cirugías cardíacas.
La bomba permite que la sangre del paciente siga fluyendo cuando su corazón está detenido, y colabora con el cirujano que necesita cierto grado de inmovilidad del corazón para poder hacer su trabajo.
Pero diferentes estudios, explica el doctor Navia, comenzaron a señalar la ocurrencia de "edemas pulmonares, accidentes cerebrovasculares y otros problemas cerebrales que pueden ocasionar daños cognitivos residuales, asociados al uso de la bomba. Y si bien estos se producen en un porcentaje muy pequeño, plantearon la necesidad de simplificar estas intervenciones para disminuir el riesgo de complicaciones que implica su utilización"
Afortunadamente, la búsqueda de alternativas a la cirugía con bomba de circulación extracorpórea recibió el apoyo de la industria de tecnología médica, que desarrolló y perfeccionó en los últimos años numerosos dispositivos mecánicos que hoy permiten a los cirujanos cardíacos inmovilizar la región del órgano, mientras operan a corazón latiendo.
"La cirugía sin bomba de circulación extracorpórea ha protagonizado un resurgimiento, gracias al desarrollo de nuevos dispositivos quirúrgicos que permiten colocar el corazón en múltiples posiciones, sin por ello alterar la presión ni el ritmo cardíaco ?dijo el doctor Navia-. Hoy, esa posibilidad de inmovilizar sólo la región del corazón que se debe corregir está cambiando drásticamente la cirugía de bypass."
Experiencia de siete años
En una jornada de capacitación en cirugía cardíaca que se realizó en la ciudad de Buenos Aires, más precisamente en el ICBA, el doctor Navia presentó su experiencia de casi siete años de cirugías sin circulación extracorpórea. Según este estudio, dicha alternativa quirúrgica representaba menos del 5% de los by-passes en 1997, mientras que en lo que va de 2003 representó casi el 90% de las cirugías cardíacas.
Tienen rápida recuperación
Más allá de los fríos números, este estudio confirmó que los pacientes operados sin bomba tienen una recuperación más rápida y con menos complicaciones, y se les da el alta del hospital más precozmente, reinsertándose mucho más pronto a una vida familiar, social y laboral plena y activa. "Y todo eso se obtiene sin alterar en lo más mínimo la calidad del tratamiento para su dolencia cardíaca", concluyó el doctor Navia.
Una vuelta a los orígenes
En los últimos años, los investigadores comenzaron a reunir evidencia en contra de la utilización de la llamada bomba de circulación extracorpórea durante las cirugías cardíacas. La bomba permite que la sangre del paciente siga fluyendo cuando su corazón está detenido, y colabora con el cirujano que necesita cierto grado de inmovilidad del corazón para poder hacer su trabajo.
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