30 Julio 2003 Seguir en 

Estos desórdenes en los hábitos alimentarios, si bien los padecen más las mujeres que hombres, suelen darse a temprana edad, por lo general antes de los 25 años. Los enfermos persiguen una imagen idealizada de la figura corporal, y en este trastorno de la conducta inciden con fuerza los patrones de la figura ideal que impone la moda y las publicidades, en los que la persona con exceso de peso no tiene cabida. Una especialista sostiene que se tratan de hábitos inducidos que se pueden corregir. Propone para la cura un tratamiento de los sabores, que modifica la adicción a las comidas dulces.
Estos trastornos de la alimentación pueden curarse
"Las personas eligen y comen los alimentos por su sabor, su aroma y su textura, aunque los nutricionistas les aconsejen hacerlo teniendo en cuenta la cantidad de hidratos de carbono, proteínas, grasas y vitaminas", afirma la doctora Susan Schiffman, profesora del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, Estados Unidos.
En su última visita a la Argentina disertó en el Hospital de Clínicas José de San Martín y conversó con el Suplemento Salud sobre los beneficios de combinar la terapia cognitivo-conductual con la terapia de los sabores en la recuperación de bulímicos.
-¿Cuál es el papel de los alimentos dietéticos en la recuperación de la bulimia?
-Estas personas tienen un deseo excesivo por lo dulce. Y como han estado comiendo tanta cantidad de comida tienen un umbral de sabor muy alto: necesitan sabores y aromas muy intensos para que algo les resulte sabroso. Utilizamos endulzantes no calóricos de alta potencia que no producen cambios en la producción de insulina. Como son adictas a los aromas, a veces agregamos esencias de sabores (limón, chocolate), porque necesitan algo dulce, pero hay que darles fuentes de ese sabor que no aumenten sus niveles de insulina.
-¿Evitan los azúcares simples?
-Sí, porque cuando ingieren grandes cantidades de alimentos con azúcar, la insulina de su cuerpo sube produciendo un estado de éxtasis, pero luego vomitan y el azúcar en sangre baja, y vuelven a sentir la necesidad imperiosa de más dulce. Así, a medida que se eliminan las oscilaciones de insulina, que hacían que el comportamiento persistiera -los atracones-, la atención se desvía hacia otros aspectos, no se sienten tan culpables, se vuelven menos dependientes de lo dulce.
-¿Así se llega a la curación?
-No. El objetivo del tratamiento es enseñarles a sustituir sus comportamientos compulsivos por otros más saludables. Hacemos hincapié en la asertividad, porque estas pacientes necesitan afirmar su personalidad, saber lo que quieren y aprender a pedirlo. Los grupos de riesgo son las mujeres que no tienen un buen desarrollo psicológico, con personalidad límite.
-¿Qué rasgos psicológicos presentan estas mujeres?
-No saben exactamente lo que quieren; querrían tener éxito, pero también están en busca de los valores tradicionales. Son mujeres que leen muchas revistas femeninas, quieren ser flacas y habitualmente tienen un adicto en su familia. El trastorno tiene mayor incidencia entre los 13 y los 35 años.
-¿Cuál es su postura respecto de la utilización de fármacos?
-Tratamos de evitar los medicamentos, porque justamente se trata de personas con adicción.
-¿Por qué recomienda elegir alimentos por su sabor, su aroma y su textura?
-He estado tratando a pacientes por más de 25 años con el método cognitivo-conductual y nutricional, que combinado con la terapia de los sabores acelera el tiempo de recuperación. Sin tratar los problemas de sabor, la recuperación puede demorar cinco años, mientras que si se trabaja juntamente con lo psicológico el promedio es de nueve meses.
La falta de terapia lleva a la muerte
La anorexia se caracteriza por un desorden en la alimentación, que se produce en jóvenes sanos, que desarrollan un miedo paralizante ante el temor de ser obesos y con graves cambios en su idealizada imagen corporal. El paciente no come o si come lo vomita y continúa perdiendo peso a pesar de estar delgado/a. Afecta sobre todo a jóvenes quinceañeras. Se presenta siempre antes de los 25 años, y puede ir de la mano de la bulimia.
Las causas
Aunque no se conoce las causas precisas,colaboran los problemas familiares y los conflictos sexuales.
Es un síntoma de depresión o alteración de la personalidad.
Entre los signos y síntomas figuran la pérdida de más del 15% del peso ideal; negación de la enfermedad; conductas de ocultamiento; alteraciones en el período menstrual; intenso temor a la obesidad; depresión; pérdida de apetito; dolor abdominal y estreñimiento.
Factores de riesgo
Poseer una personalidad perfeccionista y compulsiva con estrés psicológico; historia de ligero sobrepeso; ser bailarinas de ballet, gimnastas, modelos o atletas. Para prevenir la anorexia hay que mantener una alimentación adecuada y una línea corporal acorde con una vida sana. Es importante tener un ambiente familiar y social que no sea excesivamente competitivo
Diagnóstico y tratamiento
El objetivo es tratar de establecer dieta, ejercicio y vida sana, mientras se recupera de peso.
Es imprescindible la ayuda de un psicoterapeuta que cambie la conducta distorsionada del paciente. También se hace necesaria la hospitalización durante las crisis, para que reciban alimentación parenteral que corrija los desequilibrios metabólicos.
La terapia puede durar varios años, requiriendo un seguimiento muy cercano del paciente; y antidepresivos y ansiolíticos bajo prescripción facultativa.
Posibles complicaciones
Anorexia crónica
Alteraciones electrolíticas y cardíacas
Osteoporosis
Depresión
Suicidio
Pronóstico
En todos los casos el pronóstico será bueno si se detecta la anorexia a tiempo y si la paciente reconoce su trastorno emocional y desea y colabora con el tratamiento para su recuperación definitiva.
Si no se trata adecuadamente, puede conducir a la muerte.
Estos trastornos de la alimentación pueden curarse
"Las personas eligen y comen los alimentos por su sabor, su aroma y su textura, aunque los nutricionistas les aconsejen hacerlo teniendo en cuenta la cantidad de hidratos de carbono, proteínas, grasas y vitaminas", afirma la doctora Susan Schiffman, profesora del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, Estados Unidos.
En su última visita a la Argentina disertó en el Hospital de Clínicas José de San Martín y conversó con el Suplemento Salud sobre los beneficios de combinar la terapia cognitivo-conductual con la terapia de los sabores en la recuperación de bulímicos.
-¿Cuál es el papel de los alimentos dietéticos en la recuperación de la bulimia?
-Estas personas tienen un deseo excesivo por lo dulce. Y como han estado comiendo tanta cantidad de comida tienen un umbral de sabor muy alto: necesitan sabores y aromas muy intensos para que algo les resulte sabroso. Utilizamos endulzantes no calóricos de alta potencia que no producen cambios en la producción de insulina. Como son adictas a los aromas, a veces agregamos esencias de sabores (limón, chocolate), porque necesitan algo dulce, pero hay que darles fuentes de ese sabor que no aumenten sus niveles de insulina.
-¿Evitan los azúcares simples?
-Sí, porque cuando ingieren grandes cantidades de alimentos con azúcar, la insulina de su cuerpo sube produciendo un estado de éxtasis, pero luego vomitan y el azúcar en sangre baja, y vuelven a sentir la necesidad imperiosa de más dulce. Así, a medida que se eliminan las oscilaciones de insulina, que hacían que el comportamiento persistiera -los atracones-, la atención se desvía hacia otros aspectos, no se sienten tan culpables, se vuelven menos dependientes de lo dulce.
-¿Así se llega a la curación?
-No. El objetivo del tratamiento es enseñarles a sustituir sus comportamientos compulsivos por otros más saludables. Hacemos hincapié en la asertividad, porque estas pacientes necesitan afirmar su personalidad, saber lo que quieren y aprender a pedirlo. Los grupos de riesgo son las mujeres que no tienen un buen desarrollo psicológico, con personalidad límite.
-¿Qué rasgos psicológicos presentan estas mujeres?
-No saben exactamente lo que quieren; querrían tener éxito, pero también están en busca de los valores tradicionales. Son mujeres que leen muchas revistas femeninas, quieren ser flacas y habitualmente tienen un adicto en su familia. El trastorno tiene mayor incidencia entre los 13 y los 35 años.
-¿Cuál es su postura respecto de la utilización de fármacos?
-Tratamos de evitar los medicamentos, porque justamente se trata de personas con adicción.
-¿Por qué recomienda elegir alimentos por su sabor, su aroma y su textura?
-He estado tratando a pacientes por más de 25 años con el método cognitivo-conductual y nutricional, que combinado con la terapia de los sabores acelera el tiempo de recuperación. Sin tratar los problemas de sabor, la recuperación puede demorar cinco años, mientras que si se trabaja juntamente con lo psicológico el promedio es de nueve meses.
La falta de terapia lleva a la muerte
La anorexia se caracteriza por un desorden en la alimentación, que se produce en jóvenes sanos, que desarrollan un miedo paralizante ante el temor de ser obesos y con graves cambios en su idealizada imagen corporal. El paciente no come o si come lo vomita y continúa perdiendo peso a pesar de estar delgado/a. Afecta sobre todo a jóvenes quinceañeras. Se presenta siempre antes de los 25 años, y puede ir de la mano de la bulimia.
Las causas
Aunque no se conoce las causas precisas,colaboran los problemas familiares y los conflictos sexuales.
Es un síntoma de depresión o alteración de la personalidad.
Entre los signos y síntomas figuran la pérdida de más del 15% del peso ideal; negación de la enfermedad; conductas de ocultamiento; alteraciones en el período menstrual; intenso temor a la obesidad; depresión; pérdida de apetito; dolor abdominal y estreñimiento.
Factores de riesgo
Poseer una personalidad perfeccionista y compulsiva con estrés psicológico; historia de ligero sobrepeso; ser bailarinas de ballet, gimnastas, modelos o atletas. Para prevenir la anorexia hay que mantener una alimentación adecuada y una línea corporal acorde con una vida sana. Es importante tener un ambiente familiar y social que no sea excesivamente competitivo
Diagnóstico y tratamiento
El objetivo es tratar de establecer dieta, ejercicio y vida sana, mientras se recupera de peso.
Es imprescindible la ayuda de un psicoterapeuta que cambie la conducta distorsionada del paciente. También se hace necesaria la hospitalización durante las crisis, para que reciban alimentación parenteral que corrija los desequilibrios metabólicos.
La terapia puede durar varios años, requiriendo un seguimiento muy cercano del paciente; y antidepresivos y ansiolíticos bajo prescripción facultativa.
Posibles complicaciones
Anorexia crónica
Alteraciones electrolíticas y cardíacas
Osteoporosis
Depresión
Suicidio
Pronóstico
En todos los casos el pronóstico será bueno si se detecta la anorexia a tiempo y si la paciente reconoce su trastorno emocional y desea y colabora con el tratamiento para su recuperación definitiva.
Si no se trata adecuadamente, puede conducir a la muerte.
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