"La Reina del Plata usa su río como inodoro y como canilla"

Sólo el 3% del agua del planeta es dulce. De ese porcentaje, sólo una parte es potabilizable.

23 Julio 2003
"Sólo el 3% del agua del planeta es dulce. Y de ese porcentaje, sólo una parte es potabilizable" reza un folleto de la empresa que tiene la concesión de aguas más importante de nuestro país y del mundo.
Nuestra mayor reserva de este vital elemento se encuentra en el acuífero Puelche, que se extiende subterráneamente, a lo largo del litoral bonaerense desde Rosario hasta la Bahía de Samborombón. Su promedio de acumulación oscila en los 300 billones de litros de agua. Está debajo del Pampeano, el que desde la época de la colonia aportó su componente vital a las producciones agrícolas, ganaderas e industriales de la pampa húmeda, las más significativas del país, en términos de producto bruto interno y en cifras de exportación .
En rigor de verdad, el Acuífero Pampeano (primera napa) ya está inutilizado por contaminación. Y desde hace rato, las perforaciones bajan directamente hasta el Puelche. Siempre se pensó que el Puelche, por estar protegido entre dos capas de arcilla, estaría garantizado contra la contaminación que recibiera desde arriba. Nunca se previó que pudiera recibir una alimentación tal, que lo hiciera ascender y lo pusiera en contacto con el ya contaminado Pampeano. Sin embargo, eso ya está sucediendo y el problema no por subterráneo deja de ser real.
Con años de sobreexplotación del Puelche, con la extracción del agua a través de bombeos desde pozos de 70 o más metros de profundidad, en un momento, se invirtió la circulación subterránea a través del lecho de arenas. Esto derivó en el ascenso de agua salada de los acuíferos más profundos conectados con las zonas de descarga de los ríos de la Plata y el Salado. Para revertir la situación, en la década del 30, Obras Sanitarias de la Nación cerró los pozos y comenzó a tomar y purificar agua del Río de la Plata a un altísimo costo, ya que como dice el economista Antonio Brailovsky, "la Reina del Plata, históricamente, ha usado su inmenso río al mismo tiempo como inodoro y como canilla".
El olvidado Puelche fue creciendo hasta hacer desbordar al contaminado Pampeano que hoy está a flor de superficie ni bien caen dos gotas de lluvia. Y ese suelo cenegoso está rajando caños, cimientos, paredes y piletas, así como destruyendo parquets, pavimentos, cocheras y sótanos y desmoronando pozos negros en amplias zonas del gran Buenos Aires. Hoy, muchos vecinos conviven consternados con esa humedad malsana y maloliente y tiene que pagar vaciados de pozos de absorción cada vez más frecuentes.

Por qué suben las napas
"En el ascenso del agua subterránea freática en el conurbano coadyuvan varios factores: los más trascendentes derivan de la disminución del bombeo en pozos para el abastecimiento de agua potable domiciliaria e industrial y el incremento del vertido en pozos absorbentes", explica el doctor Miguel Auge, profesor de Hidrogeología de la UBA.

Tamaño texto
Comentarios