23 Julio 2003 Seguir en 

Ante la presencia de más de 400 oftalmólogos argentinos y extranjeros, se trataron los últimos avances en el campo del diagnóstico, el tratamiento y la cirugía de glaucoma. El trastorno, que afecta a aproximadamente el 2% de la población, es la segunda causa de ceguera en el mundo y la primera de ceguera irreversible (que no puede evitarse, aunque sí controlarse).
"La mitad de las personas afectadas no saben que padecen esta enfermedad. Y la mayoría consulta al oftalmólogo cuando ya ha perdido un 85% de la visión", así lo estimó el doctor Fabián Lerner, director del curso de postgrado en Glaucoma de la Universidad Favaloro, durante el IV Simposio Internacional.
El médico primero
Algunas de las novedades son que, en el presente, los aparatos y programas computados para la medición del daño del nervio óptico, la presión intraocular y el campo visual son mucho más sensibles y específicos para detectar la posible presencia de glaucoma, en relación a cinco años atrás. Esto permite un diagnóstico más acertado que en el pasado, aunque "sigue siendo fundamental implementar campañas de detección masiva y consultar al oftalmólogo al menos una vez al año después de los 40 años", recomendó Lerner.
El doctor Celso Tello, profesor asistente de Oftalmología del New York Medical College and New York University, y director asociado del servicio de Glaucoma del New York Eye & Ear Infirmary New York, Estados Unidos, argumentó durante el simposio y afirmó: "Si el glaucoma se diagnostica en forma temprana y se trata adecuadamente, con un seguimiento apropiado, se podría prevenir el uso posterior de láser y de cirugías". Y continua, "el nervio óptico tiene que dañarse un 40 a 50 por ciento para percibir resultados negativos en el campo visual. Anteriormente se decía que el diagnóstico se debía hacer cuando se observaba un campo visual dañado, pero esto ha cambiado. En la actualidad, el diagnóstico se basa en mirar las características del nervio óptico, así sea una visión directa a través de lentes, o usando nueva tecnología como tomografías para medir el tamaño y volumen del nervio óptico, fotografías estereoscópicas, equipos para medir el espesor de las fibras que componen el nervio. No obstante, sigue siendo fundamental la experiencia clínica del médico, que es insustituible para detectar glaucoma", recalcó Tello.
Entre los factores de riesgo se incluyen: presión intraocular (PIO) elevada, antepasados africanos; antecedentes familiares de glaucoma; diabetes; miopía severa; más de 45 años de edad; uso de esteroides o cortisona por largo tiempo, daño ocular previo; espesor corneal delgado; antecedentes de otras afecciones vasculares (como la migraña).
"La población debería hacerse un examen oftalmológico al menos una vez en la vida, porque el glaucoma es una enfermedad que roba la agudeza visual sin avisar. Es decir, el paciente se entera de la enfermedad cuando está muy avanzada, y lamentablemente hasta el momento no hay forma de revertirla. No obstante, cuando se diagnostica en forma precoz se puede prevenir la pérdida de la visión", concluyó el médico.
Menos riesgo
Uno de los factores de riesgo más importantes es la presión intraocular (PIO) elevada, y es el único que se puede tratar hasta este momento. Se verificó científica y clínicamente que disminuyendo la PIO se puede prevenir el desarrollo del glaucoma y de la progresión de la enfermedad cuando ya comenzó.
Tres métodos
Para controlar la PIO hay tres posibilidades: medicación, láser y cirugía. "Cuando diagnostico glaucoma un paciente, explico las tres alternativas. Gracias a los nuevos tratamiento, el control de la PIO ha sido más efectivo y más seguro.La agresividad de la terapia dependerá de la severidad del glaucoma", dijo Tello.
"La mitad de las personas afectadas no saben que padecen esta enfermedad. Y la mayoría consulta al oftalmólogo cuando ya ha perdido un 85% de la visión", así lo estimó el doctor Fabián Lerner, director del curso de postgrado en Glaucoma de la Universidad Favaloro, durante el IV Simposio Internacional.
El médico primero
Algunas de las novedades son que, en el presente, los aparatos y programas computados para la medición del daño del nervio óptico, la presión intraocular y el campo visual son mucho más sensibles y específicos para detectar la posible presencia de glaucoma, en relación a cinco años atrás. Esto permite un diagnóstico más acertado que en el pasado, aunque "sigue siendo fundamental implementar campañas de detección masiva y consultar al oftalmólogo al menos una vez al año después de los 40 años", recomendó Lerner.
El doctor Celso Tello, profesor asistente de Oftalmología del New York Medical College and New York University, y director asociado del servicio de Glaucoma del New York Eye & Ear Infirmary New York, Estados Unidos, argumentó durante el simposio y afirmó: "Si el glaucoma se diagnostica en forma temprana y se trata adecuadamente, con un seguimiento apropiado, se podría prevenir el uso posterior de láser y de cirugías". Y continua, "el nervio óptico tiene que dañarse un 40 a 50 por ciento para percibir resultados negativos en el campo visual. Anteriormente se decía que el diagnóstico se debía hacer cuando se observaba un campo visual dañado, pero esto ha cambiado. En la actualidad, el diagnóstico se basa en mirar las características del nervio óptico, así sea una visión directa a través de lentes, o usando nueva tecnología como tomografías para medir el tamaño y volumen del nervio óptico, fotografías estereoscópicas, equipos para medir el espesor de las fibras que componen el nervio. No obstante, sigue siendo fundamental la experiencia clínica del médico, que es insustituible para detectar glaucoma", recalcó Tello.
Entre los factores de riesgo se incluyen: presión intraocular (PIO) elevada, antepasados africanos; antecedentes familiares de glaucoma; diabetes; miopía severa; más de 45 años de edad; uso de esteroides o cortisona por largo tiempo, daño ocular previo; espesor corneal delgado; antecedentes de otras afecciones vasculares (como la migraña).
"La población debería hacerse un examen oftalmológico al menos una vez en la vida, porque el glaucoma es una enfermedad que roba la agudeza visual sin avisar. Es decir, el paciente se entera de la enfermedad cuando está muy avanzada, y lamentablemente hasta el momento no hay forma de revertirla. No obstante, cuando se diagnostica en forma precoz se puede prevenir la pérdida de la visión", concluyó el médico.
Menos riesgo
Uno de los factores de riesgo más importantes es la presión intraocular (PIO) elevada, y es el único que se puede tratar hasta este momento. Se verificó científica y clínicamente que disminuyendo la PIO se puede prevenir el desarrollo del glaucoma y de la progresión de la enfermedad cuando ya comenzó.
Tres métodos
Para controlar la PIO hay tres posibilidades: medicación, láser y cirugía. "Cuando diagnostico glaucoma un paciente, explico las tres alternativas. Gracias a los nuevos tratamiento, el control de la PIO ha sido más efectivo y más seguro.La agresividad de la terapia dependerá de la severidad del glaucoma", dijo Tello.
Lo más popular







