16 Julio 2003 Seguir en 

El acné es la dermatosis de evolución crónica, muy común entre los jóvenes y los adolescentes. Por lo general comienza en la pubertad con la explosión de las hormonas, en especial de los andrógenos, y tiende a desaparecer a partir de los 20 años. Su origen responde a varios factores, pero se inicia a partir de una serie de anomalías que afectan al folículo pilosebáceo. Se afectan en gran cantidad en la cara, en la parte superior de los hombros, en la espalda, en el pecho y en la parte superior de los brazos. Entre el 15 y el 30% de los casos, el acné es severo y provoca cicatrices permanentes, pero la patología tiene terapias eficaces
La enfermedad afecta al 85% de los adolescentes
El acné es una enfermedad del folículo piloso sebáceo, que es el conjunto de vello y glándulas sebáceas. Estas últimas producen una grasa conocida como sebo. Los folículos son numerosos en la cara, cuello, tórax, espalda y hombros, razón por la cual el acné es más común en estos sitios. Normalmente el sebo viaja hasta la piel siguiendo la raíz y tronco del vello. Cuando el sebo no puede salir y es atrapado en el folículo, se forman los llamados comedones o barros, lesiones clásicas del acné.
Hay cuatro causas básicas para el acné:
Hormonas: La producción de andrógenos (uno de los grupos de hormonas que permite los cambios sexuales en la pubertad) estimula los folículos pilosos, hace que los vellos crezcan y que las glándulas sebáceas se vuelvan más grandes.
Aumento en la producción de sebo: Consecuencia del estímulo hormonal, las glándulas sebáceas producen gran cantidad de sebo. Esto lleva a una congestión dentro del folículo y el consiguiente atrapamiento del sebo.
Formación de "tapones": Los cambios en el folículo causan también que nuevas células reemplacen a otras. Estas últimas se van acumulando en la salida del folículo causando también atrapamiento del sebo.
Bacterias: Básicamente una llamada propionilbacterium acnes, que vive normalmente en la piel, invade el sebo atrapado, reproduciéndose y causando inflamación.
El acné afecta a aproximadamente al 85% de los jóvenes. Suele comenzar entre los 12 y 14 años debido a que en esa edad existe una mayor producción de andrógenos u hormonas sexuales masculinas que, a su vez estimulan la glándula sebácea para que acabe produciendo más cantidades de grasa. Por otra parte, se produce una obstrucción del canal o del conducto sebáceo y, finalmente, una sobreinfección de esa grasa acumulada. Todo ello da lugar a la aparición de las primeras lesiones de acné que son los comedones abiertos o puntos negros, y los comedones cerrados, o puntos blancos, y sobre los que más tarde se desarrollarán las pápulas o las pústulas.
Predisposición al mal
Son muchos los factores que durante años se han implicado directa o indirectamente en la aparición del acné, desde la ingesta de alimentos grasos hasta el estreñimiento, pasando por la herencia. Las dos primeras de esas relaciones no han podido ser demostradas. Sin embargo, si se sabe que existe una cierta predisposición a padecer acné cuando algún familiar cercano lo ha sufrido anteriormente.
A partir de los 20 o 21 años, el acné va haciéndose más leve y desapareciendo. Sin embargo, los especialistas aseguran que cada vez se encuentran con más personas en las que el problema persiste más allá de los 30 años.
Suelen ser mujeres con problemas ováricos, lo cual les lleva a segregar más andrógenos. A veces el aumento en la producción de andrógenos se debe a factores estresante o ansioso.
Para tener un cutis sano se debe elegir una dieta nutritiva
Una dieta balanceada y altamente nutritiva es la clave para mantener una piel sana. Si se consume una dieta rica en alimentos que contienen beta-caroteno, vitamina C y vitamina B6 es seguro que se logrará una piel radiante. En general, podemos decir que una régimen alimenticio que incluya 5 ó más porciones de vegetales frescos y frutas (entre ellas 1 cítrico por lo menos) proporcionará la cantidad adecuada de vitaminas para la piel. Los alimentos ricos en ácidos grasos ?omega 3, así como los alimentos con alto contenido de zinc son benéficos.
Existen estudios que asocian al acné con la dieta de occidente, por ello se recomienda incluir mucha fibra y diminuir la ingesta de carbohidratos y grasas. El beta-caroteno juega un papel importante en el control de la producción excesiva de sebo, una de las causas subyacentes al acné.
Evitar enfermedades
Los aportes diarios recomendados van desde las 400 Unidades Internacionales del niño menor de tres años hasta las 1400 para la mujer lactante. Esa es la cantidad necesaria para evitar enfermedades carenciales. Otra cuestión es la cantidad que debemos ingerir para evitar las subcarencias típicas de nuestra vida moderna, que incrementa nuestras necesidades y que disminuye los aportes por la baja calidad de la alimentación. Las necesidades aumentan bastante en mujeres que toman anticonceptivos (destruyen las reservas de esta vitamina), en personas que fuman (el tabaco también la destruye) y cuando se vive en un ambiente contaminado. También la toma de bebidas alcohólicas aumenta las necesidades. Debemos señalar que las típicas dietas bajas o casi nulas en grasa (malas para la salud y que no hacen perder grasa de forma duradera) suelen ser deficitarias en vitamina A, por encontrarse ésta mayormente en productos grasos. Debemos señalar que la cantidad que se le añade a la leche desnatada es totalmente inútil, puesto que es liposoluble (soluble en grasa) y no puede existir en un medio no graso.
La vitamina A podría producir una hipervitaminosis, porque se acumula en el hígado. Sólo ocurre en casos de ingestión masiva durante periodos prolongados. Habría que ingerir por encima de 150.000 U.I. diarias durante treinta días para que apareciera. Esto es imposible en el caso de toma de polivitamínicos (Dayamineral, Pharmaton Complex, Micebrina, Multicentrum, Redoxón Complex) que suelen tener de 1.500 a 5.000 U.I. Incluso tomando la especialidad farmacéutica con mayor cantidad (Auxina A Masiva) sería difícil, puesto que contiene 50.000 U.I.
El exceso de toma de carotenos no es perjudicial para la salud. Podría producir pigmentación naranja-marrón de la piel en caso de una ingestión elevada durante mucho tiempo. Es lo que se consigue con algunas píldoras bronceadoras sin sol.
No hay que tocar las lesiones para evitar infecciones
Limpiar la piel suave pero completamente con jabón y agua, quitando toda la suciedad o maquillaje. El lavado tan frecuente como se necesite controla la grasa. Usar preferiblemente agua tibia. esta tarea debe realizarse por lo menos una vez al día y después del ejercicio.
Usar un paño limpio todos los días para prevenir infecciones.
Aplicar vapor o compresas húmedas cálidas para abrir los poros atascados.
Lavar el pelo con champú por lo menos dos veces por semana. Usar un champú anticaspa si es necesario.
Peinar el pelo hacia atrás para mantener despejada la cara.
Usar lociones astringentes locales para quitar el exceso de grasa.
No rascar, tocar o frotar las lesiones. Estas acciones pueden aumentar el daño de la piel. Lavarse las manos antes y después del cuidado de sus lesiones para reducir el riesgo de infección.
No apoyar la cara sobre las manos. Esto puede irritar la piel de la cara.
Identificar y evitar cualquier cosa que agrave el acné. Esto incluye cuidar las comidas, lociones, maquillaje, etc ... Evitar las cremas o cosméticos grasosos, que pueden agravar el acné. El acné a menudo mejora en verano. Incluso hay comidas que agravan el acné, que pueden tolerarse en verano pero no en invierno.
No usar cosméticos grasosos tipo base o cremas nutritivas o humectantes ya que pueden favorecer a aumentar las lesiones del acné. Si quiere disimular alguna lesión puede usar polvos o compactos, o cosméticos sin grasas(oil free). Puede usar cosméticos comunes en párpados y labios.
Evitar el alcohol y el tabaco.
Tratamientos individuales
Existen distintos tratamientos. Pero sólo el dermatólogo decidirá cuál es el adecuado a cada persona, para prevenir la formación de nuevas lesiones y a ayudar a sanar las lesiones viejas.
Si las lesiones se infectan se pueden prescribir antibióticos. También se usan antibióticos tópicos (aplicados justo en el área afectada de la piel).
La vitamina sintética ha demostrado ser beneficiosa en el tratamiento del acné intenso. Sin embargo, las mujeres embarazadas y las adolescentes sexualmente activas no deberían tomar esta medicación. Otros tratamientos consisten en la administración de cortisona local o inyectada. También existen procedimientos quirúrgicos como el peeling profesional de la piel (químico) pelando la piel, y la dermoabrasión, o la extracción o drenaje de los quistes.
Antes de la menstruación
La incorporación de la mujer en los puestos de trabajo aumentó sus niveles de ansiedad, y esto justifica la aparición de ciertas patologías de la piel. Es común un tipo de acné relacionado con el período premenstrual. Aparece unos diez días antes de la menstruación alrededor de la boca y en el mentón. La mayor secreción hormonal de esos días es el factor desencadenante y, por eso, cuando cesa la regla desaparecen las lesiones.
Muchos se avergüenzan
El acné no es sólo un problema estético. En muchos casos puede provocar vergüenza y problemas de relación y, a veces, complicaciones físicas por sobreinfecciones. Aparece con mayor frecuencia en la adolescencia y produce dificultades para relacionarse con normalidad, baja autoestima e incluso alteraciones del comportamiento son algunas de las consecuencias que ciertos tipos de acné provocan en la persona que los padece.
La enfermedad afecta al 85% de los adolescentes
El acné es una enfermedad del folículo piloso sebáceo, que es el conjunto de vello y glándulas sebáceas. Estas últimas producen una grasa conocida como sebo. Los folículos son numerosos en la cara, cuello, tórax, espalda y hombros, razón por la cual el acné es más común en estos sitios. Normalmente el sebo viaja hasta la piel siguiendo la raíz y tronco del vello. Cuando el sebo no puede salir y es atrapado en el folículo, se forman los llamados comedones o barros, lesiones clásicas del acné.
Hay cuatro causas básicas para el acné:
Hormonas: La producción de andrógenos (uno de los grupos de hormonas que permite los cambios sexuales en la pubertad) estimula los folículos pilosos, hace que los vellos crezcan y que las glándulas sebáceas se vuelvan más grandes.
Aumento en la producción de sebo: Consecuencia del estímulo hormonal, las glándulas sebáceas producen gran cantidad de sebo. Esto lleva a una congestión dentro del folículo y el consiguiente atrapamiento del sebo.
Formación de "tapones": Los cambios en el folículo causan también que nuevas células reemplacen a otras. Estas últimas se van acumulando en la salida del folículo causando también atrapamiento del sebo.
Bacterias: Básicamente una llamada propionilbacterium acnes, que vive normalmente en la piel, invade el sebo atrapado, reproduciéndose y causando inflamación.
El acné afecta a aproximadamente al 85% de los jóvenes. Suele comenzar entre los 12 y 14 años debido a que en esa edad existe una mayor producción de andrógenos u hormonas sexuales masculinas que, a su vez estimulan la glándula sebácea para que acabe produciendo más cantidades de grasa. Por otra parte, se produce una obstrucción del canal o del conducto sebáceo y, finalmente, una sobreinfección de esa grasa acumulada. Todo ello da lugar a la aparición de las primeras lesiones de acné que son los comedones abiertos o puntos negros, y los comedones cerrados, o puntos blancos, y sobre los que más tarde se desarrollarán las pápulas o las pústulas.
Predisposición al mal
Son muchos los factores que durante años se han implicado directa o indirectamente en la aparición del acné, desde la ingesta de alimentos grasos hasta el estreñimiento, pasando por la herencia. Las dos primeras de esas relaciones no han podido ser demostradas. Sin embargo, si se sabe que existe una cierta predisposición a padecer acné cuando algún familiar cercano lo ha sufrido anteriormente.
A partir de los 20 o 21 años, el acné va haciéndose más leve y desapareciendo. Sin embargo, los especialistas aseguran que cada vez se encuentran con más personas en las que el problema persiste más allá de los 30 años.
Suelen ser mujeres con problemas ováricos, lo cual les lleva a segregar más andrógenos. A veces el aumento en la producción de andrógenos se debe a factores estresante o ansioso.
Para tener un cutis sano se debe elegir una dieta nutritiva
Una dieta balanceada y altamente nutritiva es la clave para mantener una piel sana. Si se consume una dieta rica en alimentos que contienen beta-caroteno, vitamina C y vitamina B6 es seguro que se logrará una piel radiante. En general, podemos decir que una régimen alimenticio que incluya 5 ó más porciones de vegetales frescos y frutas (entre ellas 1 cítrico por lo menos) proporcionará la cantidad adecuada de vitaminas para la piel. Los alimentos ricos en ácidos grasos ?omega 3, así como los alimentos con alto contenido de zinc son benéficos.
Existen estudios que asocian al acné con la dieta de occidente, por ello se recomienda incluir mucha fibra y diminuir la ingesta de carbohidratos y grasas. El beta-caroteno juega un papel importante en el control de la producción excesiva de sebo, una de las causas subyacentes al acné.
Evitar enfermedades
Los aportes diarios recomendados van desde las 400 Unidades Internacionales del niño menor de tres años hasta las 1400 para la mujer lactante. Esa es la cantidad necesaria para evitar enfermedades carenciales. Otra cuestión es la cantidad que debemos ingerir para evitar las subcarencias típicas de nuestra vida moderna, que incrementa nuestras necesidades y que disminuye los aportes por la baja calidad de la alimentación. Las necesidades aumentan bastante en mujeres que toman anticonceptivos (destruyen las reservas de esta vitamina), en personas que fuman (el tabaco también la destruye) y cuando se vive en un ambiente contaminado. También la toma de bebidas alcohólicas aumenta las necesidades. Debemos señalar que las típicas dietas bajas o casi nulas en grasa (malas para la salud y que no hacen perder grasa de forma duradera) suelen ser deficitarias en vitamina A, por encontrarse ésta mayormente en productos grasos. Debemos señalar que la cantidad que se le añade a la leche desnatada es totalmente inútil, puesto que es liposoluble (soluble en grasa) y no puede existir en un medio no graso.
La vitamina A podría producir una hipervitaminosis, porque se acumula en el hígado. Sólo ocurre en casos de ingestión masiva durante periodos prolongados. Habría que ingerir por encima de 150.000 U.I. diarias durante treinta días para que apareciera. Esto es imposible en el caso de toma de polivitamínicos (Dayamineral, Pharmaton Complex, Micebrina, Multicentrum, Redoxón Complex) que suelen tener de 1.500 a 5.000 U.I. Incluso tomando la especialidad farmacéutica con mayor cantidad (Auxina A Masiva) sería difícil, puesto que contiene 50.000 U.I.
El exceso de toma de carotenos no es perjudicial para la salud. Podría producir pigmentación naranja-marrón de la piel en caso de una ingestión elevada durante mucho tiempo. Es lo que se consigue con algunas píldoras bronceadoras sin sol.
No hay que tocar las lesiones para evitar infecciones
Limpiar la piel suave pero completamente con jabón y agua, quitando toda la suciedad o maquillaje. El lavado tan frecuente como se necesite controla la grasa. Usar preferiblemente agua tibia. esta tarea debe realizarse por lo menos una vez al día y después del ejercicio.
Usar un paño limpio todos los días para prevenir infecciones.
Aplicar vapor o compresas húmedas cálidas para abrir los poros atascados.
Lavar el pelo con champú por lo menos dos veces por semana. Usar un champú anticaspa si es necesario.
Peinar el pelo hacia atrás para mantener despejada la cara.
Usar lociones astringentes locales para quitar el exceso de grasa.
No rascar, tocar o frotar las lesiones. Estas acciones pueden aumentar el daño de la piel. Lavarse las manos antes y después del cuidado de sus lesiones para reducir el riesgo de infección.
No apoyar la cara sobre las manos. Esto puede irritar la piel de la cara.
Identificar y evitar cualquier cosa que agrave el acné. Esto incluye cuidar las comidas, lociones, maquillaje, etc ... Evitar las cremas o cosméticos grasosos, que pueden agravar el acné. El acné a menudo mejora en verano. Incluso hay comidas que agravan el acné, que pueden tolerarse en verano pero no en invierno.
No usar cosméticos grasosos tipo base o cremas nutritivas o humectantes ya que pueden favorecer a aumentar las lesiones del acné. Si quiere disimular alguna lesión puede usar polvos o compactos, o cosméticos sin grasas(oil free). Puede usar cosméticos comunes en párpados y labios.
Evitar el alcohol y el tabaco.
Tratamientos individuales
Existen distintos tratamientos. Pero sólo el dermatólogo decidirá cuál es el adecuado a cada persona, para prevenir la formación de nuevas lesiones y a ayudar a sanar las lesiones viejas.
Si las lesiones se infectan se pueden prescribir antibióticos. También se usan antibióticos tópicos (aplicados justo en el área afectada de la piel).
La vitamina sintética ha demostrado ser beneficiosa en el tratamiento del acné intenso. Sin embargo, las mujeres embarazadas y las adolescentes sexualmente activas no deberían tomar esta medicación. Otros tratamientos consisten en la administración de cortisona local o inyectada. También existen procedimientos quirúrgicos como el peeling profesional de la piel (químico) pelando la piel, y la dermoabrasión, o la extracción o drenaje de los quistes.
Antes de la menstruación
La incorporación de la mujer en los puestos de trabajo aumentó sus niveles de ansiedad, y esto justifica la aparición de ciertas patologías de la piel. Es común un tipo de acné relacionado con el período premenstrual. Aparece unos diez días antes de la menstruación alrededor de la boca y en el mentón. La mayor secreción hormonal de esos días es el factor desencadenante y, por eso, cuando cesa la regla desaparecen las lesiones.
Muchos se avergüenzan
El acné no es sólo un problema estético. En muchos casos puede provocar vergüenza y problemas de relación y, a veces, complicaciones físicas por sobreinfecciones. Aparece con mayor frecuencia en la adolescencia y produce dificultades para relacionarse con normalidad, baja autoestima e incluso alteraciones del comportamiento son algunas de las consecuencias que ciertos tipos de acné provocan en la persona que los padece.
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