En el niño, la cirugía plástica puede afectar su crecimiento

Los problemas más comunes se deben a accidentes viales, quemaduras y tumores.

09 Julio 2003
Los doctores Pedro Dogliotti y Juan Carlos Rodríguez, jefe de servicio y médico principal respectivamente, trabajan en un área del Hospital Garrahan que tiene características distintivas. No sólo porque desarrollan una nueva subespecialidad, como se explicará más adelante, sino porque además, del éxito de sus trabajos dependerá la salud física, emocional y la autoestima de sus pacientes.

Médicos entrenados
"La cirugía plástica infantil -explica el doctor Dogliotti- abarca a la población que suele estar en la edad del crecimiento. Es decir, que lo que le sucede a este segmento de pacientes, ya sea por accidentes, tumores, quemaduras y malformaciones congénitas, hay que sumarle la característica de que el paciente está en periodo de desarrollo. Y los especialistas requieren un entrenamiento específico para manejar esta cuestión, más el entorno del paciente, para la prevención, el seguimiento y, también las complicaciones".
La cirugía plástica pediátrica tiene como uno de sus pilares más importantes no interferir con el desarrollo, preservar estructuras que tienen potencialidad de crecimiento y aliviar o estimular aquellas que se vean dañadas para que continúen con su evolución normal.
El caso más común es operar una fisura de paladar para que el niño no vea alterada la función del habla. O la intervención de tumores benignos externos que, además de comprometer el aspecto del paciente, también pueden impedir o entorpecer ciertas funciones corporales.
"Cuando el niño aún no deambula, los accidentes más frecuentes son los de tipo doméstico y como consecuencia del descuido de los padres. Al crecer los accidentes se relacionan, por ejemplo, con las travesuras: los niños empiezan a jugar con fuego, a hacer mezclas químicas, etc. Más tarde, llegan los accidentes en la práctica de deportes", describe el jefe del Servicio.
La primera causa de mortalidad infantil son los accidentes, por ende, "lo que más frecuentemente se ve son niños víctimas de accidentes de tránsito, como ser fracturas expuestas de miembros inferiores y algo que también está en relación directa con la edad: cuando más pequeño es el chico, como la proporción de la cabeza es mayor a la del resto del cuerpo, la probabilidad de lesiones en la cabeza (traumatismos craneoencefálicos) también es mayor", explica el doctor Rodríguez.
También existe un importante número de lesiones producidas por mordeduras de perros. Esto, como los accidentes de tránsito, se deben a una cuestión de falta de educación de los mayores.

Malformaciones
Las malformaciones congénitas implican que, en alguna de las etapas de la formación de la criatura, se produce una interrupción del ciclo normal. Esto determina que el niño nazca con algún tipo de defecto. "Pero hoy por hoy la mayoría de las malformaciones son perfectamente corregibles", aclara Dogliotti.
A continuación, el especialista puntualiza que "las malformaciones externas más comunes, que son las que a nosotros nos ocupan, van desde manchas o hemangiomas, la falta de unión en los tejidos, como fisuras del labio y paladar, por ejemplo; también nos dedicamos a las malformaciones de las manos, como dedos pegados, dedos de más o de menos, entre otras", detalló el pediatra.

Trasplante de tejidos
"Una de las prácticas que hacemos es el trasplante de tejidos, que permite superar situaciones que hace unos años atrás eran imposibles de resolver", dice el doctor Rodríguez. "La técnica implica transportar tejidos a áreas del cuerpo distantes. uniendo sus respectivos vasos y arterias con microcirugía, y asíllevar, por ejemplo, un dedo del pie a la mano", acotó.

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