09 Julio 2003 Seguir en 

La tuberculosis (TBC), una afección curable si detecta a tiempo, comenzó a recrudecer en la Argentina a mediados de los 90 y sigue en aumento, causando unas 7.000 muertes por año. "Las drogas, cada vez más eficaces, terminan siendo inocuas ante el incremento de la miseria", dijo el ex ministro de Salud de la Nación, Aldo Neri. La pobreza, el déficit nutricional y el hacinamiento ayudan a la expansión del mal. En Tucumán se registra por año un promedio de 300 nuevos afectados. De los 11.767 nuevos casos que hubo en el país en 2000, 5.322 (el 45,2%) fueron detectados en la provincia de Buenos Aires, donde vive un tercio de los 36 millones de argentinos.
Curarse de la tuberculosis no tiene costo
La tuberculosis (TBC), también llamada "tisis", es una enfermedad infectocontagiosa producida por el bacilo de Koch o Mycobacterium Tuberculosis. Es una infección crónica y destructiva si no se trata nunca, pero cumpliendo con el tratamiento -durante 6 o más meses- la TBC se cura totalmente.
El doctor Roberto Daniel Rivetti, jefe del servicio de Tisioneumonología del Hospital de Clínicas Nicolás Avellaneda, explicó a LA GACETA que el bacilo de Koch se transmite fácilmente con las microgotitas que el enfermo despide al toser, estornudar, gritar o reir . Aunque casi todas las personas que toman contacto con el bacilo pueden infectarse, Rivetti dijo que la respuesta de cada ser humano depende de tres factores:
1) Del bacilo de Koch: éste puede ser muy virulento, o de virulencia atenuada (como el de la vacuna BCG que inmuniza contra la TBC).
2) De las condiciones de cada huésped: cuando el paciente tiene una buena situación inmunológica y alimentaria, el bacilo suele quedar limitado y "adormecido" (lesión pulmonar y ganglios linfáticos hiliares calcificados). Cuando las defensas del organismo están debilitadas, el bacilo se multiplica al entrar en el cuerpo, produciendo después de un tiempo la clínica característica de la TBC. Las defensas de una persona se pueden modificar por patologías concurrentes que afectan la inmunidad (sida, sarampión, varicela y otras) y por estrés físico, estrés moral y estrés psicológico. También son vulnerables los pacientes oncológicos, los que toman inmunosupresores o corticoides (trasplantados) y quienes sufren de colágenopatía.
3) De las condiciones ambientales: el ambiente interviene en la adquisición de la TBC con el hacinamiento y la promiscuidad. Cuantas más personas habiten un ambiente donde haya un paciente enfermo, y más tiempo estén expuestos a su tos, más son las posibilidades de contagio en el grupo familiar.
"La tuberculosis es una enfermedad social. Está directamente vinculada a la pobreza, a las malas condiciones de hábitat, a la mala alimentación, al trabajar más horas de lo normal, a la falta de salarios y de viviendas dignos y también de contención humana", destacó Rivetti, quien marcó que la zona roja de nuestro país está en la frontera con Bolivia (en Salta y Jujuy).
La aparición de síntomas, al ser inespecíficos, requiere una valoración epidemiológica por parte del médico (si se han dado casos en el entorno cercano o lejano del paciente recientemente, será más probable). Hoy su usan las pruebas cutáneas (de la tuberculina), y el estudio de los esputos para el diagnóstico. Con las radiografías de tórax se investiga si hay lesiones pulmonares. En casos específicos, se harán otras pruebas más complejas.
Tratamiento
El tratamiento es totalmente gratis, porque lo provee el Estado a través del Programa Nacional de Lucha contra la Tuberculosis. Consiste en la toma de varias drogas combinados al día, durante seis meses o más. El paciente debe cumplir a rajatabla la terapia, aunque muchos la abandonan apenas empiezan a sentirse bien (sin estar curado). Las recaídas se suceden y, con el tiempo, aparecen cepas de bacilos resistentes al tratamiento tradicional. Esto empezó a ser un problema, porque se requieren terapias más agresivas y tóxicas y de más alto costo.
Bacilo multirresistente
"En estos cuatro años observé un aumento preocupante del bacilo multirresistente, que no responde al tratamiento tradicional: antes tuve 22 casos y este año ya van 8, pero felizmente no tuvimos ninguna muerte"
La infección dagnosticada y tratada a tiempo se cura completamente, pero para ello es imprescindible la adherencia estricta al régimen medicamentoso prescripto. La tuberculosis que no recibe tratamiento es invariablemente fatal, aunque tras un largo proceso.
La terapia dura seis meses
En el Hospital Avellaneda se registra un promedio de 162 casos de TBC por año. "Este servicio es referente en la provincia y, como muestra la realidad de Tucumán, podemos afirmar que la tuberculosis va en aumento", afirmó el doctor Roberto Daniel Rivetti.
La jefa del Programa Nacional de Lucha contra la Tuberculosis en Tucumán, doctora Cristina Trejo, señaló que en esta provincia se registra por año un promedio de 300 casos nuevos, y brindó las estadísticas de los últimos cinco años: en 1998 hubo 327 casos; en 1999, 264; en 2000, 283; en 2001, 269; en 2002, 328 casos; y hasta marzo de este año se detectaron 72 contagios.
"Una persona que tenga tos con flemas durante 15 días, debe consultar urgente al médico", advirtió Rivetti. La detección precoz tiene un doble beneficio: permite la curación en seis meses con drogas que son eficaces en un 100%, y al tratar al tuberculoso se corta la cadena epidemiológica.
Para que el enfermo no abandone la terapia, se aplica el tratamiento directamente observado (TDO), recomendado por la OMS. El enfermo debe concurrir todos los días al CAPS más cercano y tomar la medicación en presencia del agente sanitario. "Los dos primeros meses tomará varias pastillas, pero en los cuatro meses restantes se le reducirá la dosis a tres tomas semanales y se asegurará la cura del paciente. Los casos multirresistentes necesitan 18 meses de terapia con pastillas más tóxicas y más caras porque son importadas, pero también tienen un riesgo más alto de muerte", aclaró el doctor Roberto Rivetti.
Curarse de la tuberculosis no tiene costo
La tuberculosis (TBC), también llamada "tisis", es una enfermedad infectocontagiosa producida por el bacilo de Koch o Mycobacterium Tuberculosis. Es una infección crónica y destructiva si no se trata nunca, pero cumpliendo con el tratamiento -durante 6 o más meses- la TBC se cura totalmente.
El doctor Roberto Daniel Rivetti, jefe del servicio de Tisioneumonología del Hospital de Clínicas Nicolás Avellaneda, explicó a LA GACETA que el bacilo de Koch se transmite fácilmente con las microgotitas que el enfermo despide al toser, estornudar, gritar o reir . Aunque casi todas las personas que toman contacto con el bacilo pueden infectarse, Rivetti dijo que la respuesta de cada ser humano depende de tres factores:
1) Del bacilo de Koch: éste puede ser muy virulento, o de virulencia atenuada (como el de la vacuna BCG que inmuniza contra la TBC).
2) De las condiciones de cada huésped: cuando el paciente tiene una buena situación inmunológica y alimentaria, el bacilo suele quedar limitado y "adormecido" (lesión pulmonar y ganglios linfáticos hiliares calcificados). Cuando las defensas del organismo están debilitadas, el bacilo se multiplica al entrar en el cuerpo, produciendo después de un tiempo la clínica característica de la TBC. Las defensas de una persona se pueden modificar por patologías concurrentes que afectan la inmunidad (sida, sarampión, varicela y otras) y por estrés físico, estrés moral y estrés psicológico. También son vulnerables los pacientes oncológicos, los que toman inmunosupresores o corticoides (trasplantados) y quienes sufren de colágenopatía.
3) De las condiciones ambientales: el ambiente interviene en la adquisición de la TBC con el hacinamiento y la promiscuidad. Cuantas más personas habiten un ambiente donde haya un paciente enfermo, y más tiempo estén expuestos a su tos, más son las posibilidades de contagio en el grupo familiar.
"La tuberculosis es una enfermedad social. Está directamente vinculada a la pobreza, a las malas condiciones de hábitat, a la mala alimentación, al trabajar más horas de lo normal, a la falta de salarios y de viviendas dignos y también de contención humana", destacó Rivetti, quien marcó que la zona roja de nuestro país está en la frontera con Bolivia (en Salta y Jujuy).
La aparición de síntomas, al ser inespecíficos, requiere una valoración epidemiológica por parte del médico (si se han dado casos en el entorno cercano o lejano del paciente recientemente, será más probable). Hoy su usan las pruebas cutáneas (de la tuberculina), y el estudio de los esputos para el diagnóstico. Con las radiografías de tórax se investiga si hay lesiones pulmonares. En casos específicos, se harán otras pruebas más complejas.
Tratamiento
El tratamiento es totalmente gratis, porque lo provee el Estado a través del Programa Nacional de Lucha contra la Tuberculosis. Consiste en la toma de varias drogas combinados al día, durante seis meses o más. El paciente debe cumplir a rajatabla la terapia, aunque muchos la abandonan apenas empiezan a sentirse bien (sin estar curado). Las recaídas se suceden y, con el tiempo, aparecen cepas de bacilos resistentes al tratamiento tradicional. Esto empezó a ser un problema, porque se requieren terapias más agresivas y tóxicas y de más alto costo.
Bacilo multirresistente
"En estos cuatro años observé un aumento preocupante del bacilo multirresistente, que no responde al tratamiento tradicional: antes tuve 22 casos y este año ya van 8, pero felizmente no tuvimos ninguna muerte"
La infección dagnosticada y tratada a tiempo se cura completamente, pero para ello es imprescindible la adherencia estricta al régimen medicamentoso prescripto. La tuberculosis que no recibe tratamiento es invariablemente fatal, aunque tras un largo proceso.
La terapia dura seis meses
En el Hospital Avellaneda se registra un promedio de 162 casos de TBC por año. "Este servicio es referente en la provincia y, como muestra la realidad de Tucumán, podemos afirmar que la tuberculosis va en aumento", afirmó el doctor Roberto Daniel Rivetti.
La jefa del Programa Nacional de Lucha contra la Tuberculosis en Tucumán, doctora Cristina Trejo, señaló que en esta provincia se registra por año un promedio de 300 casos nuevos, y brindó las estadísticas de los últimos cinco años: en 1998 hubo 327 casos; en 1999, 264; en 2000, 283; en 2001, 269; en 2002, 328 casos; y hasta marzo de este año se detectaron 72 contagios.
"Una persona que tenga tos con flemas durante 15 días, debe consultar urgente al médico", advirtió Rivetti. La detección precoz tiene un doble beneficio: permite la curación en seis meses con drogas que son eficaces en un 100%, y al tratar al tuberculoso se corta la cadena epidemiológica.
Para que el enfermo no abandone la terapia, se aplica el tratamiento directamente observado (TDO), recomendado por la OMS. El enfermo debe concurrir todos los días al CAPS más cercano y tomar la medicación en presencia del agente sanitario. "Los dos primeros meses tomará varias pastillas, pero en los cuatro meses restantes se le reducirá la dosis a tres tomas semanales y se asegurará la cura del paciente. Los casos multirresistentes necesitan 18 meses de terapia con pastillas más tóxicas y más caras porque son importadas, pero también tienen un riesgo más alto de muerte", aclaró el doctor Roberto Rivetti.
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