02 Julio 2003 Seguir en 

El número de personas con diabetes va en aumento. En 1985 había unos 30 millones de enfermos en el mundo; ahora serían unos 177 millones, y estiman que en 2025 habrá 300 millones. La población que envejece y el estilo de vida son factores clave en esta alarmante explosión. Los hábitos de vida y la dieta han variado, favoreciendo la aparición del mal y sus complicaciones: retinopatía (daño en la visión); neuropatía (daño en los nervios), hipertensión arterial, y nefropatía y cardiopatía (daños en riñón y corazón).
Especialistas tucumanos dan consejos sobre el cuidado del pie diabéticos, para evitar las infecciones y las amputaciones.
Si aumentan el apetito, la sed y las ganas de orinar, acecha la diabetes
La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por la elevación de la glucemia (azúcar) en sangre. Esta alteración se debe a que el páncreas no segrega suficiente insulina, o bien la producción es suficiente pero las células del organismo no pueden utilizarla de manera adecuada. Se diagnostica diabetes cuando el valor de glucemia en ayunas es mayor a 125 mg%. Existen dos tipos de diabetes: la insulinodependiente (tipo I) y la no que no insulinodependiente o diabetes del adulto (tipo II), que se trata con un plan de alimentación adecuado y con remedios llamados hipoglucemiantes orales.
Síntomas y factores
Se incrementa el apetito
Se siente mucha sed
Aumenta la frecuencia de emisión de orina.
La disminución de peso es característico en los insulinodependientes junto al incremento del apetito, y la fatiga.
Existen tres factores importantes que inciden en el desarrollo de la diabetes: la edad, el sobrepeso y la herencia
La diabetes es una afección cuya prevalencia se da en la edad media y tardía. Desde el nacimiento hasta los 20 años, sólo 1 cada 900 personas tienen diabetes. Entre los 41 y 50 años, 1 de cada 200 personas, y en mayores de 61 años la padecen 1 de cada 50. El 80% de las personas con diabetes tipo II tienen sobrepeso cuando se les diagnostica la enfermedad. Las personas con familiares diabéticos tienen más probabilidad de sufrir el mal.
Acarrea complicaciones
La diabetes es una enfermedad crónica que exige un tratamiento médico continuo y la educación del enfermo para evitar las complicaciones agudas y reducir el riesgo de complicaciones tardías. Las complicaciones agudas son la cetoacidosis y la hipoglucemia, es decir el descenso de los niveles de glucemia por debajo de 50 mg%. Las complicaciones crónicas se desarrollan en forma progresiva, a lo largo de los años, cuando las cifras de glucosa en sangre se encuentran continuamente elevadas. Los órganos más dañados son el riñón, los ojos y el sistema nervioso, lo que constituye la nefropatía diabética, retinopatía diabética y neuropatía, respectivamente.
El tratamiento continuo busca mantener al enfermo en un estado de normoglucemia, y se basa en cuatro pilares fundamentales: la dieta, el ejercicio, la insulina y los hipoglucemiantes.
Es fundamental un correcto plan alimentario: aportar las calorías necesarias para el paciente, llevándolo al peso normal, ya que es frecuente en los diabéticos tipo I la presencia de bajo peso o la desnutrición, y en diabéticos tipo II la presencia de sobrepeso.
Una madre diabética y sin control puede alterar la salud de su hijo
El aspecto de los hijos de madres diabéticas induce a pensar que son bebés saludables debido al tamaño y peso que presentan. Son bebés gordos, grandes, de los cuales no se suele pensar que puedan desarrollar alguna complicación durante la vida extrauterina. Sin embargo, la realidad no es tal.
Una madre diabética sin control de su embarazo y/o con deficiente control metabólico puede alterar el desarrollo y la salud de su hijo. La hiperglucemia materna atraviesa la barrera placentaria, por ende existe aumento de los niveles circulantes de glucosa en el compartimiento fetal. Como respuesta a este fenómeno, el feto sintetiza mayor cantidad de insulina para tratar de compensar la hiperglucemia materna.
Baja de oxígeno en el feto
Las pacientes diabéticas embarazadas con repercusión vascular pueden cursar con alteraciones placentarias, que ocasiona una mala perfusión fetal y disminución de la concentración de oxígeno en la sangre fetal, pudiendo dar origen a un sufrimiento fetal. La hiperglucemia materna es compensada por una hiperinsulinemia fetal (aumento de la síntesis de insulina). Sin embargo esta cantidad exagerada de insulina será la responsable de muchos de los problemas que puede tener el recién nacido.
La insulina fetal se comporta como hormona de crecimiento y provoca el crecimiento excesivo del feto que lo puede llevar a pesar más de 4 kg, situación conocida como macrosomía fetal. Esta situación es capaz de ocasionar problemas durante el parto: los trabajos son más lentos y laboriosos, aumenta la frecuencia de alteraciones o distocias como la de hombro, desgarros de partes blandas o la necesidad de realizar una cesárea por desproporción feto-pélvica, entre otros trastornos.
Cómo se cuida el pie diabético
La complicación más frecuentes en quienes sufren hiperglucemia es el pie diabético infectado.
El tucumano y cirujano vascular, doctor Roque Céliz explicó a SALUD que la infección en el pie diabético puede ser producida por hongos, presentándose en los espacios que hay entre los dedos, y puede afectar la planta del pie o la superficie de la pierna. Se manifiestan como áreas de enrojecimiento, con pequeños puntos de pérdidas de piel, descamación y mucho prurito o comezón.
El tratamiento contra los hongos se realiza con medicamentos en forma local. Si los hongos comprometan las uñas de los pies dándole un aspecto distorsionado y quebradizo se puede agregar el tratamiento sistémico.
Las otras infecciones que afectan al pie diabético son las ocasionadas por bacterias, son más graves y afecta a un alto número de enfermos. Cuando la consulta es tardía puede conducir a amputaciones de dedos, pies y piernas.
Según el doctor Céliz, los focos de infección se asientan en las áreas de apoyo o presión como el talón o la parte delantera de la planta del pie, el extremo de los dedos y los puntos en donde las uñas se encarnan.
Para recordar siempre
No caminar descalzo
No usar zapatos ajustados o incómodos
Observación y aseo diario y minucioso del pie
Evitar los baños con aguas muy caliente
Cortar las uñas en forma cuadradas
Tratar a tiempo la uña encarnada
Consultar con su médico los cambios anormales en la sensibilidad
Usar lociones humectantes sobre la piel si ella es seca
Tratar los cayos prominentes con el especialista
Ante cualquier anomalía se debe consultar al médico
Por otra parte, la cátedra de Enfermería Médica de la Escuela de Enfermería de la UNT, cuya titular es la profesora licenciada Gladis Camargo de Guaraz, y el servicio de Endocrinología y Diabetes del Centro de Salud, que dirige la doctora María Isabel Kliver de Saleme, organizaron la tercera caminata educativa "Diabetes y Educación Física".
Marcha educativa
Esta actividad estará abierta para todo público, y los interesados deberán concentrarse hoy, a las 9, en el Hospital Centro de Salud. Entre las actividades figura la determinación de glucemia en las primeras 50 personas que concurran al hospital, el control de la presión arterial y de peso; y demostración de ejercicios físicos. Colaborarán en la caminata las direcciones de Atletismo y de Tránsito, y Defensa Civil de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
"El ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales en el tratamiento de la diabetes, junto con la dieta, la medicación y la educación diabetológica", destacó la profesora Camargo de Guaraz. Añadió que la actividad física disminuye el azúcar en la sangre, aumenta la eficacia de la medicación, ayuda al control de peso, mejora la presión arterial y la mala circulación, mejora la función intestinal, reduce la ansiedad y el estrés, incrementa la fuerza muscular y la elasticidad del cuerpo.
La profesora Guaraz también informó que el próximo 7 de julio se dictará el "VI Curso de educación diabetológica para la comunidad". El ciclo será gratuito, se dictará en el anfiteatro del Centro de Salud y abarcará dos aspectos importantes: la alimentación en el diabético: preparaciones de menú a base de soja, como alternativa; y la importancia del autoanálisis para promover la responsabilidad y la autonomía del diabético en el control de su enfermedad.
Especialistas tucumanos dan consejos sobre el cuidado del pie diabéticos, para evitar las infecciones y las amputaciones.
Si aumentan el apetito, la sed y las ganas de orinar, acecha la diabetes
La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por la elevación de la glucemia (azúcar) en sangre. Esta alteración se debe a que el páncreas no segrega suficiente insulina, o bien la producción es suficiente pero las células del organismo no pueden utilizarla de manera adecuada. Se diagnostica diabetes cuando el valor de glucemia en ayunas es mayor a 125 mg%. Existen dos tipos de diabetes: la insulinodependiente (tipo I) y la no que no insulinodependiente o diabetes del adulto (tipo II), que se trata con un plan de alimentación adecuado y con remedios llamados hipoglucemiantes orales.
Síntomas y factores
Se incrementa el apetito
Se siente mucha sed
Aumenta la frecuencia de emisión de orina.
La disminución de peso es característico en los insulinodependientes junto al incremento del apetito, y la fatiga.
Existen tres factores importantes que inciden en el desarrollo de la diabetes: la edad, el sobrepeso y la herencia
La diabetes es una afección cuya prevalencia se da en la edad media y tardía. Desde el nacimiento hasta los 20 años, sólo 1 cada 900 personas tienen diabetes. Entre los 41 y 50 años, 1 de cada 200 personas, y en mayores de 61 años la padecen 1 de cada 50. El 80% de las personas con diabetes tipo II tienen sobrepeso cuando se les diagnostica la enfermedad. Las personas con familiares diabéticos tienen más probabilidad de sufrir el mal.
Acarrea complicaciones
La diabetes es una enfermedad crónica que exige un tratamiento médico continuo y la educación del enfermo para evitar las complicaciones agudas y reducir el riesgo de complicaciones tardías. Las complicaciones agudas son la cetoacidosis y la hipoglucemia, es decir el descenso de los niveles de glucemia por debajo de 50 mg%. Las complicaciones crónicas se desarrollan en forma progresiva, a lo largo de los años, cuando las cifras de glucosa en sangre se encuentran continuamente elevadas. Los órganos más dañados son el riñón, los ojos y el sistema nervioso, lo que constituye la nefropatía diabética, retinopatía diabética y neuropatía, respectivamente.
El tratamiento continuo busca mantener al enfermo en un estado de normoglucemia, y se basa en cuatro pilares fundamentales: la dieta, el ejercicio, la insulina y los hipoglucemiantes.
Es fundamental un correcto plan alimentario: aportar las calorías necesarias para el paciente, llevándolo al peso normal, ya que es frecuente en los diabéticos tipo I la presencia de bajo peso o la desnutrición, y en diabéticos tipo II la presencia de sobrepeso.
El aspecto de los hijos de madres diabéticas induce a pensar que son bebés saludables debido al tamaño y peso que presentan. Son bebés gordos, grandes, de los cuales no se suele pensar que puedan desarrollar alguna complicación durante la vida extrauterina. Sin embargo, la realidad no es tal.
Una madre diabética sin control de su embarazo y/o con deficiente control metabólico puede alterar el desarrollo y la salud de su hijo. La hiperglucemia materna atraviesa la barrera placentaria, por ende existe aumento de los niveles circulantes de glucosa en el compartimiento fetal. Como respuesta a este fenómeno, el feto sintetiza mayor cantidad de insulina para tratar de compensar la hiperglucemia materna.
Baja de oxígeno en el feto
Las pacientes diabéticas embarazadas con repercusión vascular pueden cursar con alteraciones placentarias, que ocasiona una mala perfusión fetal y disminución de la concentración de oxígeno en la sangre fetal, pudiendo dar origen a un sufrimiento fetal. La hiperglucemia materna es compensada por una hiperinsulinemia fetal (aumento de la síntesis de insulina). Sin embargo esta cantidad exagerada de insulina será la responsable de muchos de los problemas que puede tener el recién nacido.
La insulina fetal se comporta como hormona de crecimiento y provoca el crecimiento excesivo del feto que lo puede llevar a pesar más de 4 kg, situación conocida como macrosomía fetal. Esta situación es capaz de ocasionar problemas durante el parto: los trabajos son más lentos y laboriosos, aumenta la frecuencia de alteraciones o distocias como la de hombro, desgarros de partes blandas o la necesidad de realizar una cesárea por desproporción feto-pélvica, entre otros trastornos.
La complicación más frecuentes en quienes sufren hiperglucemia es el pie diabético infectado.
El tucumano y cirujano vascular, doctor Roque Céliz explicó a SALUD que la infección en el pie diabético puede ser producida por hongos, presentándose en los espacios que hay entre los dedos, y puede afectar la planta del pie o la superficie de la pierna. Se manifiestan como áreas de enrojecimiento, con pequeños puntos de pérdidas de piel, descamación y mucho prurito o comezón.
El tratamiento contra los hongos se realiza con medicamentos en forma local. Si los hongos comprometan las uñas de los pies dándole un aspecto distorsionado y quebradizo se puede agregar el tratamiento sistémico.
Las otras infecciones que afectan al pie diabético son las ocasionadas por bacterias, son más graves y afecta a un alto número de enfermos. Cuando la consulta es tardía puede conducir a amputaciones de dedos, pies y piernas.
Según el doctor Céliz, los focos de infección se asientan en las áreas de apoyo o presión como el talón o la parte delantera de la planta del pie, el extremo de los dedos y los puntos en donde las uñas se encarnan.
Para recordar siempre
No caminar descalzo
No usar zapatos ajustados o incómodos
Observación y aseo diario y minucioso del pie
Evitar los baños con aguas muy caliente
Cortar las uñas en forma cuadradas
Tratar a tiempo la uña encarnada
Consultar con su médico los cambios anormales en la sensibilidad
Usar lociones humectantes sobre la piel si ella es seca
Tratar los cayos prominentes con el especialista
Ante cualquier anomalía se debe consultar al médico
Por otra parte, la cátedra de Enfermería Médica de la Escuela de Enfermería de la UNT, cuya titular es la profesora licenciada Gladis Camargo de Guaraz, y el servicio de Endocrinología y Diabetes del Centro de Salud, que dirige la doctora María Isabel Kliver de Saleme, organizaron la tercera caminata educativa "Diabetes y Educación Física".
Marcha educativa
Esta actividad estará abierta para todo público, y los interesados deberán concentrarse hoy, a las 9, en el Hospital Centro de Salud. Entre las actividades figura la determinación de glucemia en las primeras 50 personas que concurran al hospital, el control de la presión arterial y de peso; y demostración de ejercicios físicos. Colaborarán en la caminata las direcciones de Atletismo y de Tránsito, y Defensa Civil de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
"El ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales en el tratamiento de la diabetes, junto con la dieta, la medicación y la educación diabetológica", destacó la profesora Camargo de Guaraz. Añadió que la actividad física disminuye el azúcar en la sangre, aumenta la eficacia de la medicación, ayuda al control de peso, mejora la presión arterial y la mala circulación, mejora la función intestinal, reduce la ansiedad y el estrés, incrementa la fuerza muscular y la elasticidad del cuerpo.
La profesora Guaraz también informó que el próximo 7 de julio se dictará el "VI Curso de educación diabetológica para la comunidad". El ciclo será gratuito, se dictará en el anfiteatro del Centro de Salud y abarcará dos aspectos importantes: la alimentación en el diabético: preparaciones de menú a base de soja, como alternativa; y la importancia del autoanálisis para promover la responsabilidad y la autonomía del diabético en el control de su enfermedad.
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